A menudo siento una estúpida necesidad de escribir, no tengo ni puta idea de como hacerlo, pero lo hago porque me sale de los malditos ovarios. Esta noche es uno de esos "a menudo" y puesto que tengo un blog que ni su puta ni su loca madre conoce, o simplemente se la sopla, pues eso, escribo.
Me lo soplan (como pocas personas) sus criterios turbados o desturbados, que guste o no guste, que se lea, o que no. Este escenario es mío y yo pongo las reglas.
Si me seco y más tarde me marchito quiero que quede constancia de lo que soy en este momento, si me riego y crezco, pues que le den por culo a esta mierda insensata destripada.
Esta noche paso de hablar de nostalgias, al igual que paso de hablar de anhelos, porque son tantas y tantos que pierden el sentido y se turban entre sí.
Tantas veces he comenzado y he acabad... y he empezado de nuevo que me canso hasta yo misma de la estúpida que me hace teclear en una puta madrugada que esconde las risas que deshecho a modo de defensa cada día y cada noche.
Al menos estos "a menudo" en los que siento una estúpida necesidad de escribir, aunque siga sin tener ni puta idea de como hacerlo, me dejan sacar lo que mi brillo quiere reflejar en realidad.
Siento decepcionaros flores. Soy humana, pero al menos sé que puedo dar más de lo que creo ser capaz...
Que ya es bastante.