Vuelvo, vuelvo.
Estoy. He vuelto.
No Bea, tú nunca vuelves, tú siempre vas.
Pero aquí estoy, en la habitación a la que renuncié hace tantos años, en la habitación que cambié por una habitación en el piso superior, un cuarto que cambié más tarde por un cuarto en la ciudad, y más tarde, por último por otra habitación en un país extranjero.
Y ahora he vuelto a ella. A la primera. Mis peluches siguen aquí esperándome.
Que lo primero que he hecho ha sido subirme al tejado con el mismo miedo a ser juzgada como cuando era una niña. Lo primero que he hecho ha sido alejarme del mundo y ser más extranjera de lo que he sido en Irlanda. Recapitulemos.
Soy una mujer con un corazón roto. Nada más llegar a Irlanda mi niña de 6 años a la que cuidaba me lo dijo: "Beatrice, my mum and I are thinking that someone broked your feelings and your heart, and now you are here about that". Que eso te lo diga una niña de seis años -miento, entonces tenía 5- te hace darte cuenta de que es más cierto de lo que pensabas. Que tu mirada, tu forma de ser, tú, eres un corazón roto a cada paso que das. ¿Disfrutar de la experiencia? Millones.
Como quisiera ahora mismo a mi pequeña de 4 años abrazándome fuerte y diciéndome que me quiere, que nunca me vaya y la deje sola... rompo mi promesa. Tú que tan yo serás. Tú de quien tanto me compadezco. Cuatro años y tu futuro está marcado con una cruz de fuego en tu corazón por amar tan incondicionalmente.
El amor que un niño te da es el más real. Ellos no mienten si no les gustas. Si no les gustas no les gustas. Si te quieren, te quieren, No fingen que te quieren más de lo que lo hacen, porque no buscan más de tí que a ti misma. Y yo no sé. Mataría a todos los adultos del planeta por recobrar la inocencia.
No. No quiero dejaros pequeñas, perdonadme por esto.
He conocido a personas maravillosas, he intentado disfrutar del sexo fugazmente y he acabado siendo la mejor amiga de esa persona, apoyándola a volver con su anterior pareja e intentarlo, intentar que crea en lo que me ha matado, demostrándome una vez más que es imposible para mí el sexo sin ese componente afectivo tan grande que necesito.
Me he enamorado de amigas, de niños, de padres y de madres, de camareros y camareras mirando a la puerta, de ancianos buscando el infinito en el fondo de un vaso. Me he enamorado de mis 4 perros y mi gato, de las vacas y los caballos que me rodeaban, de la vida sin internet y móvil ilimitados, de los paseos en bicicleta que nunca sabes como pueden acabar sin tus frenos.
Volveré. Volveré.
¿Pero como hacer? ¿Cómo? ¿Cómo vivir allí sin mi independencia? ¿Cómo vivir sabiendo que una de las personas a las que más quieres en esta vida puede irse de este mundo pensando que no le quieres?
-No me quieres. No estás aquí. Me has olvidado.
-Está peor. Creo que está perdiendo algo la cabeza. Me pregunta siempre por ti. Se nota. Con 85 años la operación será complicada, pero la recuperación será lo peor. Que no es una tonteria, es un cáncer.
No dormía. Volvía al insomnio español, ese de las 4, de las 4.10, de las 4.47, de las 5.30, de las 6. Pesadillas. Angustia. Soledad. Miedo. Inseguridad. Hora de trabajar.
Todo lo haces mal, siempre todo lo haces mal Bea, siempre. Date un respiro mujer, eres humana.
-Vales mucho, no dejes que nadie pase nunca por encima de tí. Nunca. Deja de tragar y empieza a escupir.
Si escupo me hundo en mi salivazo hostias. Que mi religión son las personas por más que me cague en todo y deseara lo contrario.
Soy una extranjera. Siento a mareas y me seco en el trato. Cada paso lo doy con miedo a la decepción, a decepcionar, a caerme de nuevo.
Y yo me he caído tanto que hubiera deseado nunca levantarme. Y he perdido el miedo a ello.
-Eres la persona más feliz que conozco. Siempre con esa sonrisa.
-"Recomiendo a Beatriz para cualquier trabajo con su capacidad de adaptación a cualquier situación con una sonrisa en la boca y su amabilidad".
Que os jodan. Eso es lo que me mata. Pero lo que soy también. Jamás podría cambiarlo.
Que me jodan. Un mundo de un juguete. En fin. Eso es lo que tiene el soñar.
Me gusta caminar por la calle e imaginar los objetos inanimados recobrar vida, a las personas cruzándose y bailando, besándose, invitándome a un vuelo entre las nubes. Imagino, sueño, y luego nada. En serio, luego nada. Me gusta.
Y aquí estoy. Noticias. Nadie quería decirmelo. Todo el mundo te vio con ella a la semana de dejarlo, y nadie me lo quiso decir. Nadie. ¿Tanto, tanto sabíais de mi? ¿Y si me lo cruzo ahora? No, no estaba preparada para volver. Y joder, mierda. Que asco. Claro, son muchos años, el primero, todos lo sabéis, toda persona a la que he querido y me ha querido lo sabe. Y no queríais más de mi que lo mejor. Ignorancia en esos momentos. Frágil. Frágil. Me he desnudado sin quererlo, no recuerdo haberlo hecho, pero ahora todo el mundo sabe que me he andando sin andrajos en mi cuerpo por la calle y que me avergüenzo de ello. La vez que más he callado y parece que he estado gritando a voces. Hasta alguien con quien tenía un mal trato por decirlo de alguna manera dijo que le parecía un agravio ante mi persona. Pero nadie es nadie para juzgar a nadie. Y yo me retracto. Y te deseo que no te vaya bien porque tengo motivos, los demás que te dejen en paz, pero sabes que me merezco desearte lejos de mi vida para siempre. Y sabes que lo merezco.
Ahora aquí. De nuevo. Hay que tomarse las cosas con filosofia. Vas a salir, y vas a ser la misma chica feliz de entonces, no te va a dar miedo relacionarte con nadie. Si quieres callar callarás, si quieres quedarte en casa te quedarás, si quieres salir saldrás. Nadie va a ser superior a ti como tampoco inferior, vas a ser y punto. Sabrás tus limitaciones, tus puntos débiles, tus miedos, pero te acomodarás a ellos y no te afectará que la gente los perciba. Serás.
Já.
He vuelto. Quiero volver. Siempre querré volver.
¿Y si me hubiera arriesgado con él? ¿Y si de verdad me quería? ¿Y si hubiera renunciado a la gran X de mi vida por él? No, no, había un muro. Nunca sabrás. ¿Acaso querrías saberlo? Forzar no es lo tuyo y era forzar a cada segundo. Te forzabas por conocer algo que estaba fuera del alcance de tus manos, y corazón. ¡ES TU CULPA! ¡POR QUÉ NO ME RETUVISTE! ¿Por qué dejaste que ese hijo de puta me destrozara? Ahora a ver quien vuelve a creer. A ver quién.
Y tú de tan cerca y tan lejos que estabas ahí. Un par de correos electrónicos y no sabrás que he vuelto, y esta vez no me cruzaré contigo por Murcia.
Y esta vez se acabó el buscar y el encontrar. Esta vez vivo para mi, la que nunca ha sabido vivir sin.
Cásparas.
Que noche más rara, en casa antes de tiempo y en 6 horas echando currículums para intentar comerme las lentejas y dejar vacio el tarro.
No quiero caer de nuevo en mi abismo. Tuve tanto miedo.
No me dejes caer YO. Agárrate a tí YO. Aprende por tí YO. Espera de tí YO. Enamórate de tí YO.
Haz algo por tí y solo por tí YO. Empieza a pensar en tí YO.
Siento tanto que parece que no siento.
Y no, no soy feliz. Pero soy feliz. O algo.
Siempre todo acaba con un o algo.