es pared la pared y es temerario dejarme caer en ella
Es paisaje el paisaje y el vacío soy yo,
es el silencio un silencio, soy la mujer de negro
la figura difuminada que se observa al fondo, al lateral, descentrada.
He desaparecido otra vez en esa habitación deshabitada
tengo sueño y la vigilia se apropia del adjetivo hogar
tengo sueños y febril humana agacho la cabeza
vestida de luto, desdibujada, deshumanizada
Me he diluido con ellos, son innaccesibles ventanales
pintados en un fondo que huye de mis manos lento.
Los sueños, el sueño, olvido las palabras y los significados.
Hay una puerta blanca que habla de grises,
hay un instrumento que habla de aflicción,
hay una paleta de colores que no entiendo pero que
define
todo
este
opaco
falta de sentir.