El miedo a poder describir los sentimientos y las sensaciones en un papel, a que no sean, a que simplemente se limiten a tener que ser. Que se olviden de que el cuerpo humano necesita comer, crecer, "que no todo va a ser follar" y escribirse en masturbaciones recíprocas.
Eso del terror a acostumbrarse a su olor, tacto y todas esas cualidades que a la luz de la luna le pueden hacer tan singular como vulgar, tan aborrecible. Que el insomnio sea mirarle cuando no esté por necesidad y costumbre, que el insomnio sea el no volver a dormir con una misma ni a leer de madrugada con Chopin de fondo, porque simplemente no tenga ya sentido. Errar, arriesgar y ser descubiertos en las grandes pantallas follando, en esa escena real que interpretamos tan bien para el escándalo de los mortales y los "sindosdedosdefrente".
Es querer más para ser menos
Siempre es querer para ser menos de una manera u otra.
Ser más mientras nos dividimos ¿es caduco? ¿acaso posible?
Digo yo que sentir su polla en mis braguitas mientras me abraza en la noche, aunque no esté, sea amor.