Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

29.12.14

La idolatría que sentimos es inocente y pura, dentro de todo lo puros e inocentes que podemos ser.

Somos hijos de la noche sin talento como muchos otros lo fueron, con nuestras litronas derramadas sobre nuestro porvenir, arrugas falsas en nuestra mirada, tiritas usadas en las conversaciones que somos capaces de entablar entre la muchedumbre y mucha, mucha cara partida entre lo que querríamos ser y lo que seguramente nunca seremos.

Y perdónennos si les molestamos, ustedes que son capaces de versar la existencia, ustedes que juegan a  encontrar la palabra perfecta y lo consiguen una de cada tres veces, ustedes que saben tanto de romperse que nos enseñan como nos estrellaremos y como sabremos levantarnos para acabar de nuevo mordiendo el polvo y los polvorones en domingos de diciembre.

Perdónennos si nos aparecemos borrachos con grietas en la coherencia y balbuceando incongruencias sobre cosas que no importan lo bastante.
 Perdón. Perdón, mil perdones por no poder expresar lo que quiero que entiendan con la facilidad que ustedes tendrían de escribirlo.

Solo, solo eso. Somos hijos de la noche y del paroxismo, y el simple hecho de poder observar su mortalidad nos tranquiliza. El simple hecho de tocar de lejos el talento que no nos fue dado. Todo esto que es como llamar a distancia a un vendedor ambulante de toque de gracia.

Perdonen de nuevo. La veintena nos tiene removidos y como ustedes hicieron; nos apresuramos para tropezarnos los antes posible y poder decir

"sé lo que esos versos querían decir".


21.12.14

Miró el reloj hasta que se hizo tarde.

Soy una simple mosca, bueno realmente no creo ser una simple mosca, mi complejidad podría asustaros, puedo superar intelectualmente a un 60% de la población española, o al menos a un 60% de la población española que he llegado a conocer. Por no hablar de las demás moscas, pocas moscas he conocido capaces de reflexionar sobre la existencia o tan siquiera de una mínima reflexión. Desde huevo mi madre sabía que sería especial, por lo tanto me soltó en casa de la niña. La niña no es una niña, ni yo supongo que soy una mosca. Debo de ser una mutación, quizás mi madre era más exquisita que las demás moscardonas a la hora de seleccionar su macho alfa, quizás mi padre no era tan siquiera un moscón y yo salí una mosca híbrida en todos los sentidos. 
En fin, que nací y enseguida fui capaz de volar más alto que las demás, de no quedarme dándole vueltas a una mierda ni succionar de los contenedores. Por eso decidí quedarme a vivir en casa de la niña y cuando nadie me viera irme a las sobras de los exquisitos manjares de su mamá. Ese a pàrte del cariño a la criatura fue el principal motivo de mi selectiva vida sedentaria.
Desde pequeña, la niña. como yo, fue una niña muy especial, capacitada de una inteligencia emocional sobrenatural y una viveza e inquietudes que sobrepasaban las de los demás de su especie a su edad, incluso a muchas otras edades.

La niña lloraba mucho al principio, luego dejó de llorar. La niña era algo caprichosa de pequeña, pronto dejó de serlo. Sus padres siempre andaban preocupados por la pequeña, su entereza y su falta o exceso de palabra. Tenía una mirada de cortina que expresaba normalmente la brisa de un atardecer en el Mar Menor, que era el paisaje más explotado de todos a sus ojos verano tras verano.

La cosa es que pasa lo de siempre, la niña va creciendo, y tú la amas, porque es una niña, pero luego se vuelve revoltosa y no sabes como actuar ante sus errores, ante sus adolescentes escapadas, a verla hundirse en su propio hoyo. Y claro, la niña llora sin derramar una sola lágrima y sabe lo que está haciendo mal y tú quisieras consolarla pero eres la mosca que duerme en su casa de muñecas y luego encima de las fotos con sus amigas y más tarde entre los libros o los vértices de los cuadros. La ves crecer y ves que  sigue nollorando mucho. Y tú te posas sobre ella y no te hace nada. Quizás un gesto para que te vayas. Nunca mata moscas, las aleja. Llegas a intuir que es lo que está aprendiendo a hacer con las personas también.

La mujer que se cree mujer llora. La mujer está vacía La mujer tiene miedo y se ha propuesto hacer un trato consigo misma. Tienes cinco años de margen. En esos cinco años harás lo que has de hacer. Serás incorregible y cambiarás tu vida. Si no lo haces, son cinco años. Nunca pensó que llegaría a ser una señora, por lo tanto la niña que se cree mujer y que no se ve capaz de aguantarse las voces raras de su cabeza que le dicen: "Hay agujero en tu cabeza" firma su contrato. Y si en cinco años no ha cambiado y no es una verdadera persona con estudios y trabajo la mujer se irá y de verdad que jamás llegará a ser una señora.

La niña está triste y la mujer y señora también.

La niña dice que son 5 años a partir del día 1 del año 2015. Si en el 2020 nada ha cambiado nada cambiará.

Y firma.

Y yo que soy una mosca me froto las patitas y juro que he creído en ella muchas veces, y después, no he creído en ella ni una sola vez más. Pero que hoy, hoy creo. Por que si no se cree, no hay manera de darle un continuará. 

Y si no, pues mejor que no continúe.

La niña es una mujer, parece, pero yo creo que se ha quedado mirando el reloj hasta demasiado tarde. Y se ha saltado demasiados pasos y edades. Y ojalá no sea tarde. Por que soy una mosca con cinco años de vida más.

27.11.14

Nos mentimos de nuevo. El mundo sigue girando y acabamos en la misma cama creyendo que nosotros también lo haremos. Parece más sencillo besarse en busca de palabras que hablar, y lo es. Parece más sencillo chuparse que acariciarse, y lo es. Pero todo falla como ha de follar, y yo me obligo a sacarme de dentro los kilos que cogen los días a base de teclear en el ordenador, y ver si mis dedos van deshaciéndose de algunas calorías de este sobrepeso etéreo. Pasamos del prólogo a la última página y nos ahorramos el buscarnos las 7 diferencias en el libro equivocado. Mi risa es puro nerviosismo cuando no quiero y me pongo alitas de pollo en el costillar.

Qué bonito esto de equivocarse. Después, digo, después será.
Ahora es un escalón más.

Qué dulce eres, me dices por cumplir, qué coñazo, no nos decimos por la misma razón.

6.11.14

Un muro en blanco para reinventarse, escenario nuevo a la escritura, al desgarro de palabras catastróficasfluídas que se aburren de esconderse tras la caja del bumbumaquemesalgo. Recuerdo gestos esporádicos y autocontrol al precipicio de ilusiones concebidas, también ese cartucho lleno de balas de esperanzadora esperanza -que te quiero verde-, que nunca termina de vaciarse. ¿De cuántas balas estamos formados? ¿Cuál es el número exacto? Debe de haber un
número exacto. Pero eso de las divisiones, que hay quien las gasta de golpe (balazón) y quien se niega a pampam a diestro y siniestro. Luego invierno en un solo día, época de los cuchillos. Desde dentro te abres el estómago en craaaagggccccc y das de primer plato tus tripas a los clientes del Tapeos Club.
También te creen jajajejejiji, ¡ai, descarada! y no es ni interés propioajeno ni tiempo de dar explicaciones y decir que cry a river de sonrisas e impertinencias.

-¿Dónde nos habéis metido?
-Donde queríais estar, ¿No?
-Ah. Sí, gracias. Pero sobra la misma falta de siempre.

24.9.14

Vuelvo, vuelvo.

Estoy. He vuelto.

No Bea, tú nunca vuelves, tú siempre vas.

Pero aquí estoy, en la habitación a la que renuncié hace tantos años, en la habitación que cambié por una habitación en el piso superior, un cuarto que cambié más tarde por un cuarto en la ciudad, y más tarde, por último por otra habitación en un país extranjero.

Y ahora he vuelto a ella. A la primera. Mis peluches siguen aquí esperándome.

Que lo primero que he hecho ha sido subirme al tejado con el mismo miedo a ser juzgada como cuando era una niña. Lo primero que he hecho ha sido alejarme del mundo y ser más extranjera de lo que he sido en Irlanda. Recapitulemos.

Soy una mujer con un corazón roto. Nada más llegar a Irlanda mi niña de 6 años a la que cuidaba me lo dijo: "Beatrice, my mum and I are thinking that someone broked your feelings and your heart, and now you are here about that". Que eso te lo diga una niña de seis años -miento, entonces tenía 5- te hace darte cuenta de que es más cierto de lo que pensabas. Que tu mirada, tu forma de ser, tú, eres un corazón roto a cada paso que das. ¿Disfrutar de la experiencia? Millones.
Como quisiera ahora mismo a mi pequeña de 4 años abrazándome fuerte y diciéndome que me quiere, que nunca me vaya y la deje sola... rompo mi promesa. Tú que tan yo serás. Tú de quien tanto me compadezco. Cuatro años y tu futuro está marcado con una cruz de fuego en tu corazón por amar tan incondicionalmente.

El amor que un niño te da es el más real. Ellos no mienten si no les gustas. Si no les gustas no les gustas. Si te quieren, te quieren, No fingen que te quieren más de lo que lo hacen, porque no buscan más de tí que a ti misma. Y yo no sé. Mataría a todos los adultos del planeta por recobrar la inocencia.
No. No quiero dejaros pequeñas, perdonadme por esto.

He conocido a personas maravillosas, he intentado disfrutar del sexo fugazmente y he acabado siendo la mejor amiga de esa persona, apoyándola a volver con su anterior pareja e intentarlo, intentar que crea en lo que me ha matado, demostrándome una vez más que es imposible para mí el sexo sin ese componente afectivo tan grande que necesito.

Me he enamorado de amigas, de niños, de padres y de madres, de camareros y camareras mirando a la puerta, de ancianos buscando el infinito en el fondo de un vaso. Me he enamorado de mis 4 perros y mi gato, de las vacas y los caballos que me rodeaban, de la vida sin internet y móvil ilimitados, de los paseos en bicicleta que nunca sabes como pueden acabar sin tus frenos.

Volveré. Volveré.

¿Pero como hacer? ¿Cómo? ¿Cómo vivir allí sin mi independencia? ¿Cómo vivir sabiendo que una de las personas a las que más quieres en esta vida puede irse de este mundo pensando que no le quieres?

-No me quieres. No estás aquí. Me has olvidado.

-Está peor. Creo que está perdiendo algo la cabeza. Me pregunta siempre por ti. Se nota. Con 85 años la operación será complicada, pero la recuperación será lo peor. Que no es una tonteria, es un cáncer.

No dormía. Volvía al insomnio español, ese de las 4, de las 4.10, de las 4.47, de las 5.30, de las 6. Pesadillas. Angustia. Soledad. Miedo. Inseguridad. Hora de trabajar.

Todo lo haces mal, siempre todo lo haces mal Bea, siempre. Date un respiro mujer, eres humana.

-Vales mucho, no dejes que nadie pase nunca por encima de tí. Nunca. Deja de tragar y empieza a escupir.

Si escupo me hundo en mi salivazo hostias. Que mi religión son las personas por más que me cague en todo y deseara lo contrario.

Soy una extranjera. Siento a mareas y me seco en el trato. Cada paso lo doy con miedo a la decepción, a decepcionar, a caerme de nuevo.

Y yo me he caído tanto que hubiera deseado nunca levantarme. Y he perdido el miedo a ello.

-Eres la persona más feliz que conozco. Siempre con esa sonrisa.

-"Recomiendo a Beatriz para cualquier trabajo con su capacidad de adaptación a cualquier situación con una sonrisa en la boca y su amabilidad".

Que os jodan. Eso es lo que me mata. Pero lo que soy también. Jamás podría cambiarlo.
Que me jodan. Un mundo de un juguete. En fin. Eso es lo que tiene el soñar.

Me gusta caminar por la calle e imaginar los objetos inanimados recobrar vida, a las personas cruzándose y bailando, besándose, invitándome a un vuelo entre las nubes. Imagino, sueño, y luego nada. En serio, luego nada. Me gusta.

Y aquí estoy. Noticias. Nadie quería decirmelo. Todo el mundo te vio con ella a la semana de dejarlo, y nadie me lo quiso decir. Nadie. ¿Tanto, tanto sabíais de mi? ¿Y si me lo cruzo ahora? No, no estaba preparada para volver. Y joder, mierda. Que asco. Claro, son muchos años, el primero, todos lo sabéis, toda persona a la que he querido y me ha querido lo sabe. Y no queríais más de mi que lo mejor. Ignorancia en esos momentos. Frágil. Frágil. Me he desnudado sin quererlo, no recuerdo haberlo hecho, pero ahora todo el mundo sabe que me he andando sin andrajos en mi cuerpo por la calle y que me avergüenzo de ello. La vez que más he callado y parece que he estado gritando a voces. Hasta alguien con quien tenía un mal trato por decirlo de alguna manera dijo que le parecía un agravio ante mi persona. Pero nadie es nadie para juzgar a nadie. Y yo me retracto. Y te deseo que no te vaya bien porque tengo motivos, los demás que te dejen en paz, pero sabes que me merezco desearte lejos de mi vida para siempre. Y sabes que lo merezco.


Ahora aquí. De nuevo. Hay que tomarse las cosas con filosofia. Vas a salir, y vas a ser la misma chica feliz de entonces, no te va a dar miedo relacionarte con nadie. Si quieres callar callarás, si quieres quedarte en casa te quedarás, si quieres salir saldrás. Nadie va a ser superior a ti como tampoco inferior, vas a ser y punto. Sabrás tus limitaciones, tus puntos débiles, tus miedos, pero te acomodarás a ellos y no te afectará que la gente los perciba. Serás.

Já.

He vuelto. Quiero volver. Siempre querré volver.
¿Y si me hubiera arriesgado con él? ¿Y si de verdad me quería? ¿Y si hubiera renunciado a la gran X de mi vida por él? No, no, había un muro. Nunca sabrás. ¿Acaso querrías saberlo? Forzar no es lo tuyo y era forzar a cada segundo. Te forzabas por conocer algo que estaba fuera del alcance de tus manos, y corazón. ¡ES TU CULPA! ¡POR QUÉ NO ME RETUVISTE! ¿Por qué dejaste que ese hijo de puta me destrozara? Ahora a ver quien vuelve a creer. A ver quién.

Y tú de tan cerca y tan lejos que estabas ahí. Un par de correos electrónicos y no sabrás que he vuelto, y esta vez no me cruzaré contigo por Murcia.
Y esta vez se acabó el buscar y el encontrar. Esta vez vivo para mi, la que nunca ha sabido vivir sin.

Cásparas.

Que noche más rara, en casa antes de tiempo y en 6 horas echando currículums para intentar comerme las lentejas y dejar vacio el tarro.

No quiero caer de nuevo en mi abismo. Tuve tanto miedo.
No me dejes caer YO. Agárrate a tí YO. Aprende por tí YO. Espera de tí YO. Enamórate de tí YO.
Haz algo por tí y solo por tí YO. Empieza a pensar en tí YO.

Siento tanto que parece que no siento.

Y no, no soy feliz. Pero soy feliz. O algo.

Siempre todo acaba con un o algo.





26.8.14


Pues sí, te vas a acordar de mí.
Lo quieras o no seremos un sueño destruido por el que yo luché y tú temblaste.
Un sueño que quizás construí yo sola pero en el que tú habitaste desorientado y con una sonrisa en tu boca y una erección en tu pantalón. Que te caías y te encantaba que yo estuviera debajo para soportar todo tu peso y tu rabia desembocándose en mi vientre. Y sí, te vas a acordar de mí porque te fuiste muerto de miedo por perderme y me perdiste. Porque estás a tal distancia de mis tobillos que ni te crees que pudieras tener la oportunidad de besarlos en algún momento de tu vida. Y yo sonrío con esa típica mueca de quien lo sabe todo viéndote marchar a tí y a todo lo que un día construí a tu alrededor. Las casas que se construyen a distancia y dentro de la ilusión, fuera de toda racionalidad ,son casas que hasta la hormiga que se posaba en el lomo del lobo del cuento de los tres cerditos podría derrumbar con un estornudo. Y yo me alegro de haberte tenido después de tantos sueños que forjé desde la adolescencia, para poder dar el paso que suplanta a ese amor adolescente por el amor real y la dignidad propia.
Cariño, eres un gilipoyas integral, y te dejé pasar sobre mí tantas veces en tan poco tiempo que me alegro de que hayas ido, te mando un escupitajo para que te salves un poco de toda la mierda que cagas y rodea a los demás. Ojalá no seas tú, y que los sueños que tantas veces pedí a las estrellas fugaces durante tantos años los recoja un tio con un poco más de cabecita que tú.

Muacs.

6.8.14

Advertencia.


En realidad no soy esto. Solo para que lo sepáis.
Solo soy una parte valiente. O acojonada. O algo.

Tampoco escribo. Solo escribo. Así que dejarse los juicios para quien lo haga.

Cabrón.

Cabrón, maldito cabrón.
Se me ha formado un hueco en el lado izquierdo del pecho que necesita llenarse con tus palabras. Y tú, cabronazo. Tú has escrito un libro demasiado corto. Te escribiría en cada pausa de tu poemarío, justo ahí donde dejas dos páginas en blanco para follarse la cabeza o que te de tiempo de ir a comprar una espeta y volarte los sesos ahí. Ahí, sí, justo ahí, en ese espacio-temporal blanco, ahí te escribiría: Quiero follarte hasta el alma. Cabronazo.
No te voy a decir que no quiero nada, lo quiero todo, quiero un poema tuyo para mí y para siempre, y lo quiero ahora.
Cabrón. Cabronazo.

Si aparecieras aquí ahora mismo. Si llamases a mi puerta... no sé, ¿besarte o abofetearte?

-Cabrón. Cabronazo -¡Plas!- y ahora desnúdate y fóllame que necesito que me abraces mientras me duermo desnuda, y el protocolo, es el protocolo.

De viajar y de ti que no eres nadie si no yo insegura. O algo que quiere ser algo o dejar de serlo.

Además, resulta que Roma tiene tu nombre en mi mapa. Que vamos, que se puede quedar lejos y tal, pero en todo caso tú careces de pasaporte y yo paso de fiarme de tu identidad.
¿Por qué?
Pregunta a los seguratas del aeropuerto. 

-

Las parábolas de los ojos en los trenes las escribo yo.

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¿Cuántas clases de pavimentos has hecho construir bajo tus pies para cuando caigas herido?
Qué tierno tú tan en la madurez cuando no tienes ni puta idea de nada.


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-¿De dónde vienes?
Le preguntó la extranjera al nativo.

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Las mujeres con instinto maternal desde jóvenes. Los hombres tan niños hasta que mueren.

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Te enhebras a la perfección en mí. Tu aguja es de la medida justa para tejerme la piel.

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El amor se estudia mejor a lontonanza. Pero los críticos de arte no tienen ni puta idea si les sacas de su estilo.

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Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro, pero yo elijo que mitad.

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Me siento como una frase de Maldita Nerea entre un Nocturno de Chopin.
Basura.

--

Antes de coger un avión, desde el aeropuerto, me gusta mirar los aviones despegando y elevándose en el aire para desaparecer en la nada. Me gusta también imaginarme allí arriba desde aquí abajo, y verme volar.
Porque es distinto el volar a el imaginarte volando, y claro; eso las azafatas de Ryanair no lo sabían.

--

Y desde el avión hacer el pinball en las nubes. O tumbarse a tomar el sol en el ala de éste, cambiar la pegatina de Ryanair por la de "Impertinencia".
Yo soy de las que sonríen si se sientan junto a una ventana. Siempre y cuando no llueva. Desde arriba la lluvia no se ve.


Ya, pero es que yo no quiero hablarte de mí.
Quiero hablarte de nosotros.

11.7.14

Escupe.

Háblame de tu silencio inmediato,
de tus caricias urgentes,
de tu mirada perdida en los parques
en los que ya no puedes jugar
y te trastornan a tí, espectador de la vida.
Háblame de tus palabras
pejagosas y estancadas en la cloaca
de esos oscuros pensamientos tuyos
que jamás limpias del todo.
Háblame de tus inseguridades, de tu precipicio
instinto sexual revelador del amor
a lo finito y doloroso como Coronas de Cristos.
¿De qué aventuras, explorador, huyes?
¿Qué Nuevo Mundo esperas ahí sentado?
Tienes el romance atragantado en la garganta,
y cuando crees que puedes escupirlo
alguien se ha llevado la caja clinex
y prefieres correrte en un calcetín usado
para dejarlo seco, duro e inservible.

Pídeme que vuelva y escúpeme a los ojos
antes de que sea la hora de pirarse del todo.
Expulsa de tu boca lo que sólo expulsas de tu polla.
Pero esta vez hazlo a tiempo.

10.7.14

Naturalidad.

Se perdió en el horizonte de la memoria intentando recordar el momento exacto en el que sus gestos se volvieron mecánicos y forzosos, oxidados entre la naturalidad que siempre le había envuelto, ¿porque esa naturalidad existió, no?
Tuvo que haber existido, fuera de los hinchados espejos de cobardía también recuerda la levedad de sus pasos, el movimiento de pelo natural, las miradas a los ojos con la facilidad de meterse una patata frita a la boca. Tuvo que haber existido... No puede ser inventado.
La gente se mueve, ¿tendrán ese miedo también? ¿Sabrán a qué se debe? ¿Les importará lo más mínimo? ¿Serán capaces de descubrirme? ¿Me verán como un pelo en la sopa al que nadie hace mención por compasión al cocinero? ¿Cuándo empezó a fingirse? Es más, ¿cuándo fue capaz de no fingirse?
Ni los petas sentaban mal en los buenos tiempos.
Quizás siempre haya sido el canto de una moneda dejándose caer hacia donde no tiene más remedio de caer.
Quizás sea feliz de verdad, a veces, incluso cuando finge serlo.

Quizás todo consista en aceptarse; aunque se tengan 6 dedos en cada mano.


1.7.14

Libreta.

No tengo ni idea de como mirar.

Que alguien me explique como coño se mira.

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He olvidado la textura del silencio. Juro por Dios que tenía una textura. Metía la mano en el saco de arroz y rozaba la espalda masculina de la perfección, la besaba. La he olvidado. No sé donde está. Rozaba mis propios dedos como haciendo rodar polvos de maquillaje (por hablar de alguna clase de polvos) entre ellos. Pasaba mi mano por la pared y veía a través de las yemas los universos desparalelados. No descriptible. ¿Quién inventó el paralelismo? ¿Y el universo? He jurado por Dios y estoy dudando sobre la mayúscula que he puesto ahí. Dios es nada y todo.
No. No soy creyente desde que empecé a pensar años atrás.

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Creído      Pedante
Sabio       x

Reglas de tres.
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Aprende a escribir.

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Como Bukowski todo empezó como un error.

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-¿Quién sobrevive a qué cosa?

-¿Hay que sobrevivir?  Sobre - vivir.

¿Sobre de carta? ¿Sobre de encima? ¿Sobre mí?

Sobrevalorada. Aquí hay un superlativo.

¡Qué coño! Sobre-vivir suena a vivir de verdad si lo comparamos. Son cosas totalmente distintas mierda.
Vivir - sobre - valor.  Canta.

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Ahora necesito aprender matemáticas; yo que simpre las he asqueado. Es como si todo tuviera sentido en estos últimos cinco minutos. La revelación de los números ha explotado en mis morros mientras escribo en mi libreta. Necesito algo verdadero: algo que no mienta.
¿Quién desprende más sinceridad que las matemáticas? Claro, que si la cagas y no llevas cuidado todo es mentira en ellas también. ¿Estamos en las mismas? La vida es para los matemáticos del análisis psicológico.
A la mierda. Un día de estos aprendo mates antes que filosofía.

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Se me rompe el kindle y babeo por los ojos.

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¿Cómo miro? ¿Como se mira? ¡Que alguien me lo explique!

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Mira me estoy pintando las uñas de este color -yo que jamás he sabido como hacerlo. Sigo sin saber hacerlo, puedo decir que me las han pintado mis niñas.

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Me siento como la chica de enfrente sin mi libro. Se está pintando las uñas. No hacen nada.
Necesito leer. ¿Cómo miro? Si dejo de escribir muero.

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¿Qué es la poesía me preguntas?
Poesía es que mi madre me haya sacado por el coño y yo esté aquí sentada
asqueada y tirándome pedos silenciosos. Eso es poesía. La poesía de hoy.

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¿Quién puede ser feliz sin fachadas?
Mi padre es restaurador de fachadas. Talento innato pa mí.

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Tren a Dublín. Entra un jóven. Se sienta en el asiento paralelo a mí.
Está leyendo algo también. No lo miro.
Tentación.
Un golpe.
¡Jesus!; murmura.
Nos miramos por dentro.
Me gusta.
Lee un periódico de deportes.
No me gusta tanto.

---

Quiero estrellarme en esa lista de spotify.

---

Te odio; la cosa es ¿a tí? ¿al que está a mi lado?
¿O a todo el que ha estado a mi lado?
Necesito odiar y nunca soy capaz.
No sé.
TE  ODIO, seas quien seas.

--

Me temo que soy todo exterior.
Incluso en el interior.

--

No quiero saber lo que peso; pero me asemejo a una canica de metro sesenta y poco con unos labios vaginales feos.
Soy flácida. Tengo 21 años y me acompleja mi flácido cuerpo. Mis senos no tienen la consistencia debida ni están en el sitio que deberían estar a esta edad. Mi culo sufre una ligera celulitis (o lo que sea- no está duro), mis muslos gigantes como de pollo también. Mi barriga incluso cuando la meto es fea y si la dejo fuera como grandota. No me gustan mis pezones tampoco. Ombligo grande. Brazos gordos y flácidos. Pantorrillas sin fuertes gemelos. Un poco de chepa quizás. Hombros feos. Espalda fea. Lunar que sobresale en mi clavícula. Orificios nasales para verme el cerebro.
Y lo peor; no soy ni lista ni divertida.
Y lo peor; la gente cree que sí.

--

No desearía no haberme tomado ese café tan tarde; lo que desearía es no madrugar mañana.

--

Me removía. Me hacía sentir como en mitad de un concierto de Rossini.

---

La necesidad de los nombres.
--

No llorar, no ir. No hacer.
Pero si el césped fuera agua y el agua césped. Poco cambiaría en Murcia.
Hace tanto calor en Irlanda hoy como en Murcia. Un mar verde... ¿Por qué no azul? ¿Por qué verde intoxicación? Una piscina verde daría mala impresión.
Pondré una climatizada cuando sea rica -o esté muerta en mi casa- o en mi tumba. No. Prefiero el azul y el mar.

**El secreto está en mirarlo todo con ojos de turista principiante. Siempre.

--

Muere solo si quieres. Yo paso de matar a nadie; porque no sé.
 Es decir, lo hago mal y siempre sigue vivo aunque sea cadáver la víctima. Mejor muere solo.
O mátame tú. Solo si me dejas ser un cadáver vivo dentro de ti mientras salto alegremente por mis prados.

--
Busco mi perdición como gato la caricia.

--

Tierra, dame de escupir, que si me das de tí para plantar te escupiré- Te quiero para lo inservible, para lo sufrible. Métete en mi boca y ahógame. O algo. Algo sin sentido que pueda joderme o simplemente; a las malas hacerme feliz.
Joder.

--

"La pequeña viajera
moría expilcando su muerte
sabios animales nostálgicos 
visitaban su cuerpo caliente".

Alejandra Pizarnik


23.5.14

9 días en irlanda.

Es verdad que la mañana alivia, es verdad que el café y la tranquila multitud extranjera te da la felicidad (no sé si alguien lo dijo antes, por eso lo digo yo). Como un flexo blanco que no daña a los ojos mientras lees en la oscuridad de la noche. Como escribir con la pluma o bolígrafo adecuado en el papel adecuado. Como el pelo rizado cuando queda perfectamente formado después de una ducha. Como el "Requiem" de Mozart en una alfombra aterciopelada con la lumbre de la chimenea encendida y las luces apagadas. Como una noche de verano en la orilla de la playa con el cielo desnudo de nubes y preñado de estrellas -como madre la luna llena. Así de feliz soy yo con un café recién hecho y un libro nuevo entre mis manos en un bar de un país extranjero
de una nueva vida.

Una semana y una noche en Irlanda.


Echo de menos,
echas de menos,
echar de menos.

Quiero escribir un poema de saudades
pero solo tengo ganas de café, cigarro y sexo.

No echo de menos-
desde que soy extranjera
he dejado de ser humana.

Espera a que llegue la noche para vomitar humanidad,
creo que me he comido algo que me ha sentado mal.

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"Escribe algo", me dice Nosequé que bosteza todo mi cuerpo; "escribe algo con sentido. Algo que pueda gustar a la gente". Yo no quiero gustar a la gente, yo gusto a la gente. Pero ¿escribir para gustar a la gente? ¿tener que escribir para la gente? Ni tengo el don ni lo quisiera. Sería una enfermedad constante.
Yo solo quiero dejarme en paz, que me dejen en paz. Pero alguien tendrá que proporcionarme comida, tabaco y café. Algo de sexo tampoco estaría mal -repítome.


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En siete días dos niñas se han vuelto el centro de mi vida. No trabajo; vivo.
-Tienes cuatro años, no llores tanto cariño mío. Te queda mucho por lo que sufrir y gastarás las lágrimas para entonces. Y ahí será cuando digas "estoy jodida".


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Ayer te dije adiós y hoy quiero decirte hola.
Ayer escondí el adiós, hoy necesito encontrarlo para tener motivos de ser una psicótica desesperada.
Sigo esperando a que llegue la noche para vomitar humanidad. Es mejor esperarla. Siempre llega.

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Te he dado esa virginidad con pensamientos. Sin siquiera tocarnos. Pero la tienes tú porque lo he decidido así. Me importa un bledo quien me la quite.




13.5.14

Borrachera y resaca emocional.

De repente todo ha pasado.
Te vas deshaciendo de la resaca emocional provocada por la noche anterior. No consumiste ninguna clase de droga, no te medicaste, no bebiste absolutamente nada más que agua, pero sí, desinhibiste por completo.

 Las noches de borrachera emocional son aquellas en las que el sentimiento se te sale a borbotones desde el estómago hasta hacer barrido por toda la habitación en la que te encuentres. Todo adquiere un color grisáceo y rojizo con leves reflejos de las gamas intensas del círculo cromático disparados como flashes de una Reflex. 

En el proceso de evacuación del sentimiento el cuerpo sufre temblores y siente un abrasamiento constante pero matizado con una leve sensación de escalofríos. 


La inmovilidad está ligada al puro nerviosismo. Se paralizan las articulaciones y es el cerebro el que recoge toda la energía para usarla de forma incontrolada y con una línea de desplazamientos bruscos y alti-bajos constantes. De ahí los temblores involuntarios; debidos al abusivo trabajo y al peso que cae sobre la pobre mollera sin descanso durante las horas que puede durar la borrachera emocional.

Todo tiende a manifestarse y buscar almas afines que se encuentren en el mismo estado, pero es una gran minoría la que cae en este estado de embriagadez de forma tan pronunciada. Escritores han sacado de estas borracheras de las que hablamos sus mayores obras, muchos otros han tirado por la borda su trabajo. Sin embargo la capacidad de hacerlo puede calmar síntomas físicos de esta extraña borrachera.

Se recomienda utilizar tranquilizantes si se agrava el sentimiento, pero conservando un número cuidadoso de medicación en la mesilla ya que en uno de esos minutos de exaltación sentimental, el sujeto que la sufre, no piensa con claridad y el paroxismo puede llevarle a hacer "locuras". El sujeto está totalmente fuera de sí. O mejor dicho, totalmente dentro de sí.

También son comunes los pinchazos, una especial atención a la zona del pecho (sensibilidad a notar los latidos con más fuerza), eclipses de locura transitoria, sentimientos de culpa y autodesprecio desnivelados y una recreación de recuerdos confusos en la memoria. También creación de futuros algo "trambólicos".

El insomnio y la inseguridad son irremediables y normalmente los afectados no pueden dormir mínimo antes de las 4.00 de la madrugada, aunque suele ser esta la hora del punto más pronunciado del proceso. 

Si se consigue encontrar algo relacionado con el estado psicológico en el que se encuentra en diversas formas artística (música, literatura, poesía, pintura), siendo lo adecuado, también puede ser beneficioso, incluso placentero *¡Cuidado con los límites tanto buenos como malos! . 
Es el momento cumbre de receptividad a las artes -siempre que conlleven un dolor-, tener precaución.

-Se recomienda deshacerse de cualquier forma de interactuar con personas. 
-Si se tiene internet desactivarlo del móvil y del ordenador y dejarlos totalmente  fuera del alcance del afectado. 
-No tener una agenda de números de teléfonos muy amplia a mano. 
-Recrear un entorno tranquilo con música clásica sin mucha percusión ni violines excesivamente llorones. 
-Probar con la lectura, aunque una vez llegados al punto la concentración en algo distinto al egocentrismo sentimental es una ardua tarea. 
-Una lista de palabras que puedan hacer sentir bien (cada cual haga la suya). 
-Haber estudiado ejercicios de relajación corporal y mental. 
-No tener a mano música triste o significativa a nivel personal.
-Volver a la clínica de tu psicólogo o psiquiatra (si son repetidos los episodios sobre todo).

Al día siguiente, llega la resaca emocional -a los afectados afortunados puede llegarle esa misma noche. Caracterizada por la inseguridad (aún latente de la borrachera emocional) y el miedo a la actuación respecto a cualquier movimiento tomado la noche anterior por pequeño que sea. El proceso es mucho más sencillo, las medidas a tomar para hacer la resaca más amena serían el dormir lo más posible, o pasarla con buena literatura y música positiva. Empieza a notarse mejoría.

 Con el estómago lleno vuelves al punto en el que nada es tan importante como parecía. Te ríes y piensas que debes volver a tu psicóloga.

Un  café con leche y un buen libro después de comer. Quizá sea bueno quedar con alguien.
Qué rollo.

12.5.14

"No recomendado para personas de alta sensibilidad"

Este maldito mundo por más que avance no está hecho para personas de alta sensibilidad. Las ideas evolucionan, las personas se vuelven más liberales y reclaman más derechos; otras lo ven obsceno y se echan las manos a la cabeza hablándole al cielo: "¡Madre mía! ¡Cómo está el mundo! ¡Dónde vamos a llegar!". Nos roban, hay quien lucha, hay quien no. Hay quien refunfuña o lucha sólo por lo que le quitan a él y a los de su entorno. Hay quien ve y batalla por el robo al mundo entero. Y hay quien siquiera se permite abrir los ojos a las injusticias que pasan en su propia casa.



Pero este mundo no está hecho para personas de alta sensibilidad.
Un blog privado, un diario, una lista de reproduccion secreta con música que "no escuchas", libros que no puedes decir que has leído, poesía que realmente te toca. El filtro de "Solo yo" en facebook.

No puedes abrir tu corazón públicamente sin ponerte a juicio o acusaciones ajenas, no puedes abrir tu corazón a la persona que te follas porque no serás lo suficientemente liberal. No puedes follarte a la persona que quieres hasta sufrir lo bastante porque si no serás una fresca y una puta. No puedes enamorarte a la antigua usanza y desear pasar el resto de tu vida con alguien porque será querer quitar la libertad a la otra persona, pero tampoco puedes ver como esa persona se folla a otras en tu cara ni follarte a otras mientras te arda todo al pensarle. Sabes lo que está bien y lo que está mal, se actúa como se debe y se espera con un café, un cigarro y un libro la puñalada de lo abstracto -aún viniendo de lo vivo.


No puedes hablar sobre el mar y sobre como retumba tu pecho cada vez que te sientas frente a él con el viento cortándote la cara y los odios propios. No puedes hablar de la vegetación, de los contrastes de colores en cada paisaje, de las sombras en un ombligo o una espalda, de las aves, de los insectos. No puedes hablar; solo escribirlo -con cuidado de quién lo pueda leer-.

No puedes mencionar que eres capaz de llorar por ver una injusticia emocional hacia alguien que está en el banco de al lado siendo avergonzado. Por que alguien ha muerto suicidado y casi le comprendes -porque no eres capaz de comprenderlo al mismo tiempo. Porque no hay comida para todos ellos; porque se la comen otros. Por las guerras, las catástrofes naturales y porque una anciana está sola en casa sin nadie que vaya a visitarla.

No puedes decir que tienes miedo de la noche ni del día, de las personas que te ven como un bicho raro. Que te enferma la sociabilidad a la que tan bien te ves expuesta sin causar sospechas, que es pánico y amor la soledad que tanto deseas para poder abrirte a tus pensamientos y a los de otrXs.

No tienes el derecho a ser una persona de alta sensibilidad, tienes que ir siempre con la cabeza bien alta y fingiendo que sientes lo mismo que una piedra ante todo lo que se te presenta en ésta vida de mierda y dulzura.

A quién coño le explicas que odias tanto como amas ésto. Que estás tan orgullosX como avergonzadX de ser lo que eres.

Este mundo es para gente seca. Nada más salir del coño de nuestras madres debería haber un cartel que dijera: "No recomendado para personas de alta sensibilidad".

Y ya que cada cual escoja.



7.5.14

Se me escapa cualquier forma de lírica de las manos. Las palabras nunca concuerdan, nunca se follan cuando vienen de mí. Las palabras no se aman, no enloquecen, no se tocan, no se miran. Las palabras están pudriéndose entre mis manos.
Se me frustran los dedos mientras teclean letras sin sentido alguno, esperando que digan algo que nunca serán capaz de decir mientras sea yo quien las escriba.

Y no. No puedo permitirlo. Se acabó.

¿Por qué nunca tiemblan tanto como yo?

O dejo de morir o que las palabras que no salen se suiciden pegando un tiro en mi sien.

Quiero ser estéril de sentimientos. Sacad la metralleta.






24.4.14

.


  Si crees todo lo que lees, es porque has leído muy poco.



22.4.14

Carta a alguien que debería haberme cruzado.


Estás sentada en la cafetería, a tres mesas de mi palco especial desde el que puedo observarte secretamente y adentrarme en tus mundos catárticos. Desprendes galaxias a cada gesto o movimiento que llevas a cabo, eres la actriz de mi espectáculo, eres la protagonista de una película francesa llena de referencias literarias, de colores y de enfoques de cámara lentos; capaces de captar las mil y una briznas de tu innato talento. Llevas un moño mal hecho, con mechones y pelos que salen como fuegos artificiales de la simetría de tu, quizás, elegido desorden de peinado, que te hiciste  puede que hace 20 minutos, o tal vez horas antes de elegir ser mi manantial visual. Me pregunto que te ha traído hasta aquí, qué clase de fuerza te ha arrastrado a sentarte en esa mesa, ponerte tus gafas, pedir un café con leche y abrir el libro que sujetas entre las manos justo ante mis ojos.  Pareces extranjera, las personas de aquí no pasan las páginas de los libros como tú, no hacen esas muecas de interés desconcertantes para quien consiga advertirlas, no mordisquean su lápiz de apuntes cuando el paraje que leen les da cuerda a toda su imaginación; transmitiendo  así, de esa manera tuya, los sentimientos de a quién, gracias doy, escribió ese libro que te empapa de vida -y me abstrae a mí de la mía.


Eres mi libro, estoy leyéndote, devorándote como si estuviera a punto de llegar al epílogo justo cuando alguien quiere borrarte de las últimas páginas. Te retuerces, frunces el ceño, vuelves a acomodarte, te acaricias el pelo, te entristeces, te preocupas, te enfadas, te tranquilizas, rozas con el lápiz azul tus labios rojizos, haces acrobacias con él entre tus dedos, sonríes, muerdes tu labio. Incluso he podido contemplarte mientras reías en lo que parecía voz alta (quién llegase ha escuchar tu risa, quien llegara a escuchar tu respiración). Eres circo, eres luz, eres pureza y yo te inhalo con devoción, intentando que mis parpadeos sean lo más precisos posibles para no perderme detalle de tu viaje astroliterario.

Cierras el libro, dejas tus gafas sobre la mesa y pides la cuenta. ¿Sabes? Te invitaría. Como alguien dijo alguna vez: "las personas como tú no deberían pagar nada". Por fin entiendo lo que querían decir. Las personas como tú se merecen el maldito mundo a sus pies. Ni siquiera sabes que estás dentro de mí, que soy un reflejo de luz retenido en tus pupilas. Mientras me hago invisible a tus sospechas, pagas y te levantas. Nuestras miradas se cruzan y nos sonreímos con un matiz tímido y simpático. Te sueltas el pelo y veo como se mueve al compás de tus pasos diciendo adiós a mi ensoñación.


Si fuera un hombre, te hubiera hablado, no hubiera podido aguantar sin hacerlo. Si fuera un hombre me hubiera enamorado de tal manera de tí que antes pediría a gritos una tortura de la Santa Inquisición que dejarte marchar sin siquiera intentarlo. Pero no, no soy un hombre, y tampoco me atraes de manera sexual; pero esta mañana quisiera haberlo sido; haber sido capaz de tener la capacidad de albergar la ilusión de un día amarte como nadie lo ha hecho. No te hubiera besado de otra manera que una hermana o una madre (que es el amor más sincero y calmo del mundo) hoy, no nos hubiéramos follado como si fuéramos dulces bestias del deseo sobrepasando toda altura y velocidad posible. No, sólo te hubiera parado, te hubiera cogido de las manos y te hubiera suplicado:


-Por favor, tú no. Tú nunca encuentres tu lugar en este mundo -haz este mundo como es el tuyo. 


Pero te vas, y algo me dice que alguien arrancará tu mundo de ésta tierra. Pero yo estoy contigo, y quizás debiera haberte dicho que yo también sueño, y que además, no somos las únicas. Que aún el mundo (aunque sea el nuestro) alberga un esperanza para débiles soñadoras, y tiene un espacio guardado para que no nos rindamos. Que queda esperanza, y que las flores de ciertos jardines, siempre, siempre, vuelven a crecer si las riegas con la perspectiva adecuada.


Porque también nosotras sabemos que la tristeza no es la ausencia de alegría.






20.4.14

MIEDO

temor, terror, pavor, pánico, espanto, horror, alarma, susto, sobresalto, recelo, aprensión, desconfianza, canguelo, turbación, sorpresa, asombro, desasosiego, cobardía.

19.4.14

Se duermen


Se duermen los labios rojizos
cuando el mordisco es filoso
y aprieta queriendo hincarse
el diente hasta el estómago.

Se duermen las frías manos
cuando el viento es tangible
sólo el viento, y sólo queda
la áspera ausencia de todo.

Se duermen los ojos abiertos
cuando el párpado no tiene
más función que la de cerrar
para abrir un abismo insomne.

Se duermen las vías nasales
cuando el olor no es más
que la falta de ese aroma
sin forma de excremento.

Se duermen los sonidos
para ingerirse y eructarse
en chirriantes golpes que
gritan: cállate. cállate ya.


15.4.14

Abro las redes sociales.


Abro las redes sociales, me atrapan como si fuera un pulpo en el mar, dejan mis tentáculos inutilizados y solo puedo mover los ojos. ¡Qué gilipollez más grande! ¡La más ingeniosa del mundo! Nos sentimos animales tan sociales como en antisociales nos convierten.

Está conectado. Hace tiempo que no hablamos. He desactivado sus notificaciones y no sé cuando publica nada, "¡qué acto de valentía pulpo!" me digo. Me meto a su muro del "Caralibro", hace más de una semana que no lo hago. Me río. Qué insensata. No hay ni un solo interés común que me hubiera hecho interesarme por él si nos hubiéramos conocido en otro momento. El momento es la gracia. Somos caminos totalmente difurcados; mentes totalmente incompatibles. Cada una tiene sus cosas buenas, como los dos lados de una moneda en una apuesta entre dos personas. Pero no tienen nada que ver la una con la otra.
Ha pasado rápido el proceso, la indiferencia llega y la pequeña rabia que ha existido se disuelve. Al menos por ahora. Creo que queda un poco, solo veo los defectos, y me gusta mirar a las personas limpias. "Te quiero libre, pero te quiero lejos".

Pienso en otras personas, yo también he sido una puta. Pero juro que tenía una explicación ¡era mi primer amor! ¡Estaba cegada! Pienso las imposibilidades de lo que he dejado marchar. Ahora mismo me es indiferente por lo lejos que ha quedado, y la poca probabilidad de otra oportunidad para dejarse conocer en serio. Pienso en... no. No me apetece pensar aunque me gustaría dar algunas explicación si me dejaran. Supongo que para redimirme. Tienes razón, no sé lo que quiero o miento(me) sin darme cuenta.

Abro las redes sociales, dos me gustas. El móvil. Cinco whatsapp.
Los hombres (como las mujeres supongo) por más edad que tengan y más inteligentes sean (ésto creo que lo agrava) no dejan de ser niños que necesitan un amparo y algo en lo que apoyarse.

¿Seré yo igual?

Seguro que sí.

Abro las redes sociales. Nadie me habla. Publico algo. En twitter no hay menciones, hago un retweet porque no tengo nada bueno que decir a mis seguidores. Abro el libro de Macbeth. Hoy no he salido a la calle como llevo sin salir un tiempo a esta parte, pero he hecho una publicación y un retweet, alguien le dará a me gusta y volveré a ser un animal sociable a los ojos de mis otros compañeros humanoides insociables que esperan una publicación que merezca la pena para darme un me gusta que yo le devolveré 24 horas más tarde.

¿Qué hacían los jóvenes una noche de lunes hace 30 años antes de irse a dormir?

Que puta obra maestra Macbeth.


10.4.14

Hubo un jardín



Se ha inundado de una extrañeza muerta el jardín que hace lustros fue descuidado. No hay vida, no hay raíces que transplantar cuidadosamente para que sigan creciendo o que hagan resurgir un poco de verde promesa, sólo un vacío. Un vacío inalterable que fecunda más vacío. Un vacío negro precipicio. Un vacío estático. No hay temblor, no hay miedo -hay más vacío. Se ha bebido el agua, hace poco quedaban los restos descuartizados de los animales etéreos que lo habitaban, pero también se los ha comido. No quedan preguntas que formular en ésta extranjería. Por más que se trate de ver, por más que se fuercen y guiñen los ojos perseverando en la caza de un mínimo movimiento, la inacción oscura los ciega. Ahí está el jardín, el vacío, la extrañeza muerta; ahí está parada y acechando indolente a la angustia. La angustia no llega, se queda fuera con las manos engarrotadas, a golpes hastiosos aspirando estrangular la oquedad. La ausencia del jardín se ríe.

Creo recordar que había un jardín aquí, o quizás no; quizás nunca lo hubo.


8.4.14

No sé.


No sé muy bien, no sabría explicar
se sabe lo que se sabe,
era sabido que pasaría, lo sabía,
sabíamos que podría ser.
¿Lo sabían? ¿Quién lo va a saber?
Mejor que no lo sepan.
Yo solo sé que no sé nada.

Pero no cambiaría lo que sé no saber.
Bien sabido es, que
no hay conocimiento
que de resultado
a ecuaciones
con números
tan dispares
como
los nuestros
pero
solo

que sabemos

que ha estado genial
-y que no tengo ni puta idea de matemáticas.






31.3.14

Otro domingo más.


Llego. Saludos. Falsas sonrisas. Quizás no tan falsas, creo que me estiman. Falsas sonrisas.
Me abro entre personas a las que apenas conozco obligada a dar esos malditos dos besos de cortesía. Son mi familia, creo. Quizás sea adoptada, eso nunca se sabe. Susurran algo, alguna broma sobre mi vestuario. Mira, a estos si les quiero. El pequeño es ya mayorcito, la segunda es casi una mujer, el tercero un hombre. Los primos mayores no han venido. Mis tías ayudando con el arroz. Me preguntan algo sobre mi esguince y sobre si estoy yendo con él a Murcia a estudiar. No sabe que me he dejado los estudios hace casi tres meses. Alguien se lo chiva rápido con gesto despectivo. Situación incómoda. Sonrisas falsas. Yo paso, no miro y me abro paso para ver a la única razón por la que sigo yendo todos los domingos. Qué anciana está. Le brillan los ojos, son todo arrugas y bondad. O compra los mismos delantales desde que era pequeña o sigue llevando el mismo. Es verde y feo. Verde me veo. La abrazo, la beso y prometo llegar a visitarla con más frecuencia cuando no estén todos. Vuelvo a la guerra.

"-¿No te sientas con nosotros?
-No, no, que a ella gusta sentarse con los críos, así se pone la tele.   (Hace años que no me siento por mi cuenta a ver la televisión a no ser que sea una película, gracias por el detalle de entenderme)
-Claro, claro, que se siente donde quiera, si a ella le gusta ahí..."

Me hace gracia, ven la indiferencia que me causa y con la cordialidad que la manejo. A veces se sienten perplejos. Comida rápida, entretenida escuchando las peleas y ocurrencias de los hermanos y la hermana. Nos queremos, me tienen estima, incluso respeto y amor a pesar de lo "mala influencia" de conducta que puedo ser respecto a los estudios y "pendongueo". Sus padres les han enseñado a ser perfectos. Me he colado en esta familia.

Termino, me voy a la sala donde están todos y sigo mi rutina de siempre. Pillo mi sitio en el sofá. Saco el libro. Tomo el café. Cuando no aguanto más los chismorreos y los gritos me pongo los cascos con mi lista de música clásica. Leo, leo. Me llaman, o no me llaman. Sonrío y contesto de forma cortés y simpática a algunas interrupciones por parte de mis tíos. Fue mi cumpleaños, se comen la tarta, quieren cantarme cumpleaños feliz. No hace falta, ya me lo cantaron. Alguna broma ingeniosa. Todos ríen. Se la comen. La critican. Mi madre no está aquí hoy. Me preguntan por la receta. Ni idea, no cocino tartas con muletas. La critican pero me dicen falsamente que diga lo buena que está a mamá.  Ni la he probado. Tras haber cumplido mis dos o tres horas de asistencia me levanto, beso a mi abuela y digo que me voy a tomar algo. Adiós. Adiós Bea, lleva cuidado, jiji.

Prefiero ir sola con mi libro donde sea para fumarme el cigarro que lleva esperándome todo ese circulo temporal de aburrimiento. Algo de compañía puede estar bien en ocasiones, pero corto, como el segundo café por favor. Hoy toca tomar el café con quien tantas cosas "no-pendientes" van a quedar. Adiós. Adiós, cuídate, si necesitas algo...

Necesito otro café, sola y con mi libro. Me deja en otro bar para "comprar tabaco", compro tabaco y por fin, me tomo mi machado (descafeinado el tercero) y leo. Hay poesía en el camino. El poema indicado, qué vista. También hay alguna sonrisa pícara. YA. Sigo con el libro. Termino el último cigarro de la sesión y me levanto.


Vuelvo a casa y me espera mi gata, mis libros, mi música, mi ordenador y mi cama. Y mis ganas de que termine ya el puto domingo antes de que comience a comerme el mundo (no yo a él, sino él a mí; no hoy). Queda mucho. Luego llegarán mis padres, y les gritaré que estoy en mi cuarto desde arriba cuando pregunten. No suelo pelearme con ellos, nos queremos. Pero con espacio, que es domingo.

Los domingos no deberían existir.


30.3.14


Hoy mientras tomábamos café te he visto "tú".

No te he visto desde mis ojos, sino desde unos ojos ajenos, eres guapísimo y lo sabes. Tremendamente sexy, no me veo a tu altura respecto a eso. Pero te he estado viendo a ti, no a la idea de ti que he forjado durante tantos años.
Creo que no puedo imaginar un futuro contigo sin tener ese pasado en mi mirada. Igual es auto-convencimiento, ya veremos más adelante. Maldito hippie liberal, te vas a perder a la anciana más cuqui de la historia ;)

Eso lo hace todo más fácil, no puedo decir que no duela, pero es leve y se marcha. O no se manifiesta momentáneamente. Estoy más débil, ¿eso sí lo has notado, no? Pero tranquilo, nuestra última noche, te juro, que ha hecho maravillas en mi gris. No te preocupes, sabes que por dentro puedo ser muy fuerte, no me preguntes si estoy bien con esos ojos que intentan traspasarme y entrar en mí. No vas a encontrar nada que sea de fiar.

Es el no poder moverme mucho... cuatro paredes son un paraíso, pero que te parezcan un paraíso puede convertirlas en un infierno con encanto.

Me tienen entretenida, se puede decir. Me tengo entretenida.
Estoy probando un yo que te encantaría, es un poco ateatrado en un principio, pero me enseña que realmente lo tengo. Se me está quitando el miedo, pero es un experimento divertido y estoy segura de que me va a hacer bien.
Cuando finalice no pienso cambiarme, en el fondo me gusto. Me gustan mis extremos, me gustan los grises y los cuentos de hadas.
Pero queda mucho hasta el próximo.


Lee el libro ya por cierto.

Te quiere B.
Se quiere B.


No sé, a mi me convence...





Soy un poco bipolar, ¿no?

¿Alguien conocido me lee?

Espero que no, porque no pienso callarme nada. Ni siquiera lo que es mentira.

Y si es así, te quiero. Te odio. Vete a tomar por culo o vente a tomar café.

Quiero salir del pueblo. Quiero no conocer a nadie.

Quiero no reconocer a nadie.


No sé quien quiero que lea esto. Algo que tenga que ver con el azar.

Alguien que pueda decirme algo, supongo.



En fin, estaría bien saber escribir y tal.



28.3.14

TODO


Me estoy volviendo psicótica. Loca.
Quiero mandar todo a tomar por culo.
Todo y todo, TODO.

Quiero que tiemble TODO.
Quiero joderos a TODOS.
Quiero que TODOS me jodáis.
Quiero probarlo por el culo,
quiero que os corráis dentro de mí.
Lo quiero TODO.

Me estoy volviendo loca. Psicótica.
Necesito salir de estas cuatro paredes,
un cincuentón ninfómano se ha metido en mi piel
y quiere follarse a TODO lo que se mueve.

Hay semen, mucho semen,
hay violencia, hay azotes,
hay sudor, huele a sexo,
hay movimientos bruscos,
hay arcadas, hay porno sucio.
no importa NADA,
lo quiero TODO



Quiero potar el después.
Fóllame y vete. Me gusta.
Me estoy poniendo cachonda.
Estoy enfadada.

Me estoy poniendo muy cachonda.

Corre o córrete. Puta.



27.3.14

Después...


Todo ha salido como tenía que salir. Como sabía que iba a salir.

Pero no sé por qué, no sé por que mierda en el fondo deseaba y esperaba que me abrazases y me dijeras que no, que no acaba aquí. Que no me vas a dejar marchar. Que es una gilipollez. 

Joder, he mentido, han sido más de tres veces, joder he mentido, igual si que soy algo egoísta y te quiero a mi lado.

Sabes que es lo mejor, sabes que es lo mejor, sabes que es lo mejor, no puedes obligar a alguien a quererte como tú quieres.


Cerrado por derribo.

O abierto por fuga de agua.



Be strong and don't look back.



.




Tranquilo, nunca culpo a quien se va, sino a quien aguanta mintiendo. Tranquilo, tengo arte para disimular entre la gente, y tampoco es tan malo. Supongo.
Ahora reestructuración total de nuevo. No sé. Lo estábamos esperando tanto que no ha habido cabida para la sorpresa. Pero vamos, apuesto a que tú igual que yo también nos soñaste en Berlín o cualquier otra ciudad bohemia, en el monte, en el campo, en la playa... en algún lugar simplemente comiéndonos el mundo. No sé, yo te he imaginado despertando por las mañanas conmigo al lado, besándote un ojo, o haciendo cualquier tontería que en el momento te guste. Nos he imaginado de tantas formas...


Nos he imaginado, yo desnuda leyendo, tú pintándome.
Nos he imaginado, probando cosas tabú, pervirtiéndonos.
Nos he imaginado, sin peleas.
Nos he imaginado, con peleas y reconciliándonos llenando balanzas de amor.
Nos he imaginado conociéndonos.
Nos he imaginado entendiéndonos completamente.
Nos he imaginado socialmente con una sonrisa complice por algo solo perceptible por ambos.
Nos he imaginado jodidamente felices.
Nos he imaginado espiándonos en nuestros momentos de intimidad interior (música, literatura, pintura) y sonriéndonos hacia dentro.
Nos he imaginado incluso con algo entre las manos.

Nos he imaginado, de maneras que si te las contara te asustaría de lo perfectas que son, pero te recuerdo, que siempre te hablé de mis cuentos de hadas, y nunca me he ocultado. NO QUIERO NO SEGUIR IMAGINANDO. También te digo que los he dudado casi tanto como tú en ocasiones. Y que no he podido imaginarme aguantando ciertas cosas que me destrozaban. Quizás esa era la diferencia, tú no aguantas cosas mías, yo no aguanto que tú no aguantes cosas mías, y que las explotes de forma tan dolorosa ante mí. Ya te dije que cuando no se aguantan las pequeñas cosas que son de cada persona, es mala señal, como el ruido al comer de mi padre, o el que yo coja el móvil mientras hablamos para ojearlo. En el fondo sé que es lo mejor para ambos, sobre todo para mí.
Te extrañará y pensarás que es una niñatez ésto, y que quiera irme así cuando tú sólo quiere probar algo sin ataduras, pero no hay un a medias para mí, no hay un a medias porque para mí no hay ataduras, para tí sí. El a medias lo hemos "probado" intentando quitarnos la etiqueta etc, y hemos vuelto al mismo punto, no sabes, o no sabemos hacerlo... igual creo que no sé lo que me has pedido. Pero si lo haciéramos como quieres hacerlo para quitarte esas ralladuras (que no lo veo del todo posible, veo un bucle) solo sé que no querría estar esperando a que te vayas, quiero no esperar a que te vayas, quiero saber que tengo a alguien en que apoyarme y que se apoye en mí, no quiero volver a sentir el me acuesto con alguien por acostarme, o el nos acostamos, estamos bien, pero chao, ésto es presión. Es difícil de explicar, pero hay demasiadas cosas que no puedes entender, al igual que yo no puedo entender de tí. No quiero tener que buscar una palabra para denominarnos si preguntan. No quiero sentirme mal por saber que no soy lo que buscas. No quiero estar con la incertidumbre y el "sube-baja" aunque me muera por intentarlo. No quiero medir las cosas para que no se vayan del caudal. Quiero el caudal, sin preocupaciones, y cada cosa a su momento. Si hay que irse, cada uno se irá donde tenga que hacerlo, pero con un castillo como el de cuando estamos bien. Lo obvio, creo, es que tú no quieres asegurarme que estarás sin estar pensando en que te quieres ir, y yo quiero que me lo asegures, y que no lo dudes mientras jugamos, (egoísta por mi parte, lo sé), que te mata pensar que son cadenas, y ciertas cosas; estallen o no en ralladuras o palabras éstas cosas... algo es seguro; no se pueden ignorar. No porque yo quiero darlo todo ahora mismo, con, como decía Quique González "un amor que no cueste trabajo", que sea estar agusto sin extras.

Quizás ese sea siempre mi error, intento hacer como si nada, y me engaño, y comprendo mientras me hiero, tengo que saber decir ¡basta!, esto te va a doler. Voy a ser más sincera. Y voy a seguir mi rutina de abrazos sin futuro y de ilusiones engañadas lo antes posible (no tengo muchas fuerzas ahora mismo, que vengan pronto). Creo que no sé estar sola, o creo que es lo único que me hace olvidarme de ciertas cosas o defectos. O no, quizás intente como siempre prometerme que voy a estar un tiempo sin nada, para sorprenderme de repente y creer que esta vez no me va a hacer una fosa. En cualquier caso intentaré no seguirte mucho por si encuentras algo rápido. Joder, que raro. Joder, que miedo me da. Joder, qué ridícula, normal que te asuste.
En cualquier cosa NUNCA sientas lástima por mí, y menos me digas "no quiero verte sufrir por ésto". Porque prefiero que no lo veas. Y de verdad, espero que se me pase pronto. No te sientas mal, porque es lo mejor probablemente.

No sé, antes recuerdo que era yo "la cabrona" (no te estoy diciendo que tú lo hayas hecho mal para nada, ni que yo lo hiciera -a veces.) y que me cansaba y veía que no era para mí la cosa al poco de haberlo dado todo, y ya, me iba, jodida por la persona, pero me iba. Y recuerdo que yo quería seguir las amistades. Lo recuerdo todo a la inversa. Ahora sé por qué esas cosas no son tan fáciles.
Éste último año me he llenado de "eres genial Bea, pero te prefiero como amiga, no quiero perderte así" o un "si tuviera que elegir alguien con quien pasar los 50 años próximos serías tú, pero ahora quiero amistad, eres una compañera fantástica", "no vamos a ningún lado, pero no quiero dejar de verte ni de follarte, de verdad",  "no cambies", "no lo pases mal", "seguro que encuentras a alguien para tí, ni siquiera te merezco", "me arrepiento, pero será lo mejor"... No sabes lo que me jode recordar frases así. No soy una obsesa de buscar pareja ni de coña, incluso es posible que hubiera sido yo la primera en irse al pasar el tiempo, es más, la mayoría de las veces en un principio rehuyo el tema para intentar vivir una pasión normal, pero no sé hacer un principio sin que sienta algo. No sé no creer en el maldito amor. No tiene mucho sentido éstas cosas, estoy desahogándome, es para intentar explicarte que el "a medias" lo he intentado tener también con otras personas, y es engañarme, y me ha destrozado más por hacerme la valiente y fingir que no tiene importancia para mí. Contigo no me puedo arriesgar a eso ni de coña. A esperar que no te vayas aunque diga que no lo espero. A fingir que me da igual aunque me importe.. Es una putada todo mi historial hacia tí de sentimientos y etc, joder, has sido mi primer gran amor y he tartamudeado o huído, o me he hecho una puta coraza cada vez que te he visto desde los 13 años... pero bueno, así quizás me prevenga. También sé que dentro de lo que cabe ahora mismo consigo "olvidar" o dejar a un lado pronto éstas cosas. Con suerte incluso cambio mi visión respecto a esos cuentos de hadas. Joder, con la de literatura sucia y realista que he leído y no hay manera...

Peeeero realmente, espero que bajo ningún concepto cambie ésto, ni dejar de ver el mundo como a mi me place. Tanto en los colores como en la ausencia de ellos. Va a ser raro... tantos años, tán rápido, no sé, va a ser raro, pero no insoportable aún. Es el momento en el que más soportable puede ser. Solo he arrancado a llorar 3 veces. Era desesperación, pero al parar, me olvido y sigo a lo mío, casi lo veo ridículo; ¿éstas cosas son siempre ridículas?. Voy a por tabaco. Te quiero. Cuando te vea sonreiré y te saludaré y será como cuando nos veíamos estos años atrás, no te preocupes. Sé que tú también me quieres, pero de otra manera... no sé por qué, pero me he creado un "amor a hermanita pequeña" con mis amantes despreciable ahora mismo.

Comprendo perfectamente lo que me has pedido, y sé que es más razonable que lo que pido yo... pero son cosas distintas. Y no espero que sea el momento nunca, que nunca se sabe, pero casi puedo asegurar que éste no es para tí, y si apuro un poco a ciertos momentos, tampoco para mí.

En realidad creo no ser tan egoísta, es una mentira. Te deseo lo mejor, aunque me clave el imaginarme sin tí ahora mismo. ¿He sido demasiado impaciente, verdad? No quiero respuesta, pero tampoco puedo negartela si he llegado a mandarte ésto.

Me salgo de WA en cuanto haga lo de la fiesta, total estoy haciendo poco allí... además tengo una intuición extraña de la que quiero estar lejos. Son medidas drásticas y pueden parecer excesivas, pero las hago, creo, de forma coherente, y sin mala intención alguna.
Me has ayudado, por cierto. Gracias y voy parando.. tengo la impresión de que intento convencerte de algo,  de convencerme de algo, y me sabe mal, tengo la impresión de que no acaba, no quiero que acabe... no quiero, mierda. Pero

Adiós.

No voy a formatear, es una gilipollez hacer esas cosas. ¿O no lo es?
En cualquier caso, adiós (lo tengo que escribir varias veces para hacerme a la idea -¡Bea melodramática, Bea melodramática!, ahora sonrío, sonríe-).

Solo quería decirte que estoy hecha a este adiós, y que no me verás sufrir. Ni tú ni nadie.

Me gusta comerme el puré a mí sola, y espero que sea rápido, como el pimiento de casa de Jorge :)


No te culpo, culpo nuestra manera distinta de ver ésto, y te quiero. Pero ahora te quiero lejos. Y te quiero libre, como tú eres.


Gracias por estos mesecillos, no eres mi ex, eres ("has sido y serás" utilizaré un tiempo) un buen amigo, y un antiguo rollo genial. Eres genial, no lo dudes ¿eh?, ah, y aunque te olvide (de corazón ardiendo hablo) seguirás siendo la persona a la que más he querido en la faz de la tierra ¡No todo el mundo ha tenido un amor adolescente secreto tan loco! ¡Y no todo el mundo ha conseguido intentarlo!


Te quiere B. cazahipopomoscas bipolar.


Besos de nubes.





-Duérmeme.

(Y me desveló la nana del cocodrilo).




Por cierto, que putada haber rechazado eso, ¿no?

Igual no, depende del punto de vista.



Pues yo no me tiré a... ya, ya. No mujer, es que en ese momento... Hombre pues seguramente sí.
No sé, no sé.
Le quiero, por eso no es una putada.


Blues, jazz, soul y genialidades.


Spotify abierto, se reproduce la lista perfecta para un miércoles de madrugada, enciendo un cigarro, exhalo y hecho el humo. Lo sigo echando.
Una guitarra blusera está sonando.
...

...Wes Montgomery, sí.
Ésta noche se llama Wes Motmgomery y no me cabe ninguna duda.
Mierda.
Puta publicidad del Spotify..

Pagaría por ver a los creadores de la aplicación metiéndose la put...



Sigo pensando que la palabra reventar debería llevar "b".
La uve hace que sea más leve.



Levedad, Viena, levitar, previsible, valls...

Verborrea (... mmm, no sé no sé, complementario no sé no sé. NO)

Bestialidad, jorobar, abuso, hambruna.


Estoy rara esta noche.

El cigarro se consume muy rápido y es el último. Lo mejor será intentar dormir pronto antes de que me coma el endemoniado mono. Gorila. No sé.

La noche se llama Smokey Wilson.


¿...Qué sentimos realmente?
Va a pasar ya.
Estoy esperando.
Estás esperando.


La noche se llama nerviosismo, ¿me darán para un cigarro las sobras?

Se equivocaron, después de la "v" va la "b". Con suerte no rebentaré.




21.3.14

Conjugaciones rojas.



No hay tormenta, el mar yace inmóvil ante mis ojos hundiéndome alegremente en su quietud. Y me gusta, me gusta mucho perderme en él. No encuentro esas tempestades que me lanzaban de la proa a la popa a bruscos golpetazos fracturándome la sonrisa; los tiburones y las pirañas se han ido en busca de otra presa más fácil, que concienzuda, mezcle sus lágrimas con las del océano. Estoy bien, estoy genial. La inutilidad del sufrimiento me hace tirarme al suelo y sujetarme la barriga del no dolor que me producen las carcajadas por haber sucumbido a los desencantos de la tristeza y compadezco a quien sigue la melodía de su flautín.

Solo hay un problema, que ya no sangro. Y yo soy mucho de sangrar.

Creo que estoy esperando a la conjugación rojiza:

Yo sangré.

Yo no sangro.

Yo no sangraba.

Yo sangraré.

Yo sangro.    




-Soy yo, la pesarosa encerrada. Libérame y déjame ser herida, déjame empaparte roja. No te faltan letras, te falta vértigo.

11.2.14

¿Por qué no pienso tirar la toalla?


1.     Por que ayer por poco lo hago, y porque fue la niñatez más grande del mundo.

2.     Porque no pienso repetirla, antes tocará un torneo de boxeo hasta el último asalto.

3.     Porque me importa un capullo cuál sea nuestra maldita determinación en pareja.

4.     Porque tú no eres otros chicos con los que he estado, eres tú y quiero conocerte palmo a palmo.

5.     Porque los miedos idiotas y las incertezas con un matiz triste estarán ahí, pero no para martirizar, sino para preguntarme por qué no voy a descubrir si son monstruos comestibles o vivos.

6.     Porque quiero comerme tus monstruos.

7.     Porque quiero seguir viendo tu media sonrisa, sexy como ella sola.

8.     Porque puedo aprender de ti.

9.     Porque puedes aprender de mí.

10.  Porque me parece una gilipollez dejar todo de lado cuando quiero estar a tu lado.

11.  Porque me haces sentir cosas indescriptibles en todos los órganos y partes de mi cuerpo.

12.  Porque si pienso en avanzar es contigo.

13.  Porque me encanta tu mirada, y sobre todo la forma en la que haces uso de ella.

14.  Porque me gusta más aún cuando está a milímetros de la mía.

15.  Porque ahora mismo me la suda que pienses que soy una ñoña.

16.  Porque me gustó que me pasaras la canción de Manzanita.

17.  Porque cuando pienso en ti me sale una sonrisa tonta que no la aguanta ni dios.

18.  Porque tus tonterías son genialmente idiotas, y me hacen reír a carcajada limpia (aunque sea por dentro mientras pongo gesto de persona seria intentando no reír).

19.  Porque me apetece besarte una cosa mala.


20.  Porque he pensado en besarte y me han dado unas ganas locas de hacerte el amor.

21.  Porque quiero acariciar tu cuerpo después con las yemas de los dedos ardiendo.

22.  Porque me has dicho que me quieres y te creo.

23.  Porque si llega la hora del torneo de boxeo y sale mal no me arrepentiré de haberlo luchado.

24.  Porque cada mañana, al despertar, pienso que sería genial que estuvieras en mi cama.

25.  Porque intento no hacerte cosquillas, pero me muero de ganas por lo bonico que eres cuando te ríes.

26.  Porque cuando tocas la guitarra me tienes como a una gatica tonta.

27.  Porque me gusta verte concentrado frente a tu blog mientras dibujas.

28.  Por los abrazos.

29.  Por preocuparte por mí.

30.  Por preocuparme por ti.

31.  Porque pienso cambiar mis pensamientos negativos gracias a ti.

32.  Porque podría estar escribiendo esta lista durante un tiempo indeterminado.

33.  Porque te quiero.

34.  Porque cada vez que se me pase la gilipollez de hacer lo que hice ayer pensaré en todas estas cosas y te abrazaré.

35.  Porque pienso escucharte y abrazarte tan fuerte como mis fuerzas me dejen para que no te rindas tú tampoco.

36.  Porque no puedo parar de escribir.

37.  Porque espero que cuando termine ésta lista, además de sentir aburrimiento sonrías un poquito.

38.  Porque quiero repetirte que te quiero, y siento repetirlo y que pienses que se van a gastar esas dos palabras.


39.  Porque espero de veras que no se agoten.


14.1.14

Cartas no-cartas, sí-cartas.

 Pequeño, pequeño grandullón. No sabes lo que me alegra recibir cada uno de tus escritos, mientras tengas las ganas será un placer recibirlas tanto para bien como para mal. ¿Sabes? En ocasiones pienso que sería bonito que éstas no-cartas sí-cartas fueran en papel, en puño y letra para tenerlas guardadas en algún sitio. Tal y como las películas.

Pienso que creo demasiado en los cuentos de hadas, me gustaría que mi mente fuera distinta, suprimir todos esos ideales del amor y ser capaz de distinguir realidad de ficción. Pero bueno, por ahora voy a seguir viviendo en mi castillo encantado en el que de alguna manera te he esperado tanto (Tenía 12 años y tú estabas a lo lejos, a unos pocos kilómetros, yo me escondí, tú te fuiste -¿Hubiera sido distinto si nos hubiéramos conocido ese día y no unos pocos después?-, yo quise no haberme escondido).

Me hace gracia que pienses que mis razonamientos en ocasiones son maduros y que te dé miedo, que pienses que soy demasiado para ti –yo tengo esos temores a la inversa-, la mayoría andan de aquí para allá sin una base lo suficientemente sólida como para llegar a creérmelos. También me hizo gracia que me dijeras que cuando hablaba lo hacía como si estuviera segura de lo que digo aunque no fuese el planteamiento adecuado, siempre me he identificado con la inseguridad de mis ideas. Te estoy hablando de castillos encantados y de amor, la gente que habla de esto como si fuera parte de ella, y que cree en ellos después de tanta psicología y tanto estudio del cerebro no suele ser gente muy coherente.

En fin, te digo lo que ya leíste, y volviendo a la realidad, que quiero que disparemos todas las balas que tengamos mientras tengamos a mano las armas adecuadas ¿el después? Quién sabe del después, somos un presente, el pasado se esfumó y no podemos cambiar ni un solo paso hacia atrás ni otro hacia delante… el futuro… sólo podemos imaginarlo y crearnos unas expectativas de mierda, realistas, o cagarnos en todo eso e imaginarnos con esos puñetazos en el estómago de los que hablabas durante una eternidad.

Eso me acobardó, me acobardó que escribieras sobre esos puñetazos que sentimos y sobre todo porque los quieras retener, porque no quieras que cambien nunca… mis cuentos están hechos de ese mismo material, pero saliendo de ellos, creo que sabemos que eso es harto difícil. Por eso a pesar de mis miedos (que gracias a estas no-cartas sí-cartas se van escondiendo poco a poco) quiero vivir lo único cierto, el presente, el presente en el que nos besamos y pierdo las fuerzas, el presente en el que podría quedarme abrazada a ti una eternidad, el presente en el que sentirte dentro de mí es sentirme en universos paralelos, éste presente que me hace escribirte esto con un poco de las plumas de las alas que tengo por ahí perdidas.

Llevo demasiado tiempo cortándome las alas, convenciéndome con otros chicos de que nada va a ser perfecto, tragándome las palabras… por eso siendo contigo me está costando tanto el volver a hacerlo, porque además de que de por sí llevo años así, tú has sido el imposible o la palabra “paciencia” en sí…  y tengo media sonrisa mientras escribo esto sabiendo que lo vas a leer. Que estás consiguiendo que me sienta cómoda realmente mientras te lo muestro, que expulse mis sacudidas para que las conozcas sabiendo que de alguna manera puedes llegar a comprender gran parte de ellas.
En fin, te sigo hablando de algunas plumas pequeño grandote, aún me da pánico que al leer cualquier frase en especial quieras retirarte y salir corriendo. Pero de todo se aprende, y estoy dispuesta a aprender de ti el fracaso o la victoria, que a su vez pueden ir tan unidas como la tinta a un libro.


Me encantas, me sacudes por dentro, (¡cómo hacemos difícil lo más simple!), y ante todo quiero que no dudes de eso, que sepamos mantener un equilibrio equidistante y no menguarnos el uno ante el otro.  [Y que no cambio nada]        

 Te abraza en formato oso –B.

13.1.14

Alfonsina y el mar.


Cuando muera quiero cenizas en el mar, quiero la canción de "Alfonsina y el mar" de Mercedes Sosa,
quiero sonrisas -porque me estoy yendo anciana al lugar que más amo (sea anciana de veras o no)-,
 porque me estaré yendo.


6.1.14

-

No lo entiendes, me pides palabras que no están firmadas, me exiges que me desnude y no sólo
para follar, y no entiendes que es más fácil verme las tetas que ver lo que hay detrás de ellas. Te enfada, te desespera mi silencio pero no te das cuenta de que dice más que cualquier frase que pueda escupirte y que moje tu cerebro de forma innecesaria.

Son mis fantasmas, no quieras que sean también los tuyos por ahora, simplemente vamos a intercambiar las cosas sin forma que no asustan y por favor... no me lo digas. No me vuelvas a mencionar que te irás. Sé perfectamente que tienes alas, y eso te hace jodidamente especial, tanto que me dan ganas de pegarme unas con celofán a ver si consiguiera hacerme pasar por una especie de ángel a tu altura o algo por el estilo.

Pero por favor, no me lo repitas, no mientras estemos de cuerpos presentes cargándonos el mundo a balazos con nuestra maldita perfecta visión de fantasías. No lo hagas, estoy demasiado acostumbrada a tirar la toalla cuando ya alguien la va a tirar en mi lugar, y nosotros nos merecemos una historia bonita, más bonita que la de esas parejas vulgares que no tienen palomas en las yemas de los dedos.

Vamos a quedarnos sin munición mientras estés aquí, vamos a malgastar todas las balas que nos queden. Y espera por favor... espera y entiende sin presionar que tengo miedo, y que no puedo desmantelar ésto para ti hasta que nos hayamos comido todo lo que hay en la mesa.

Tú... pensar que eres tú.
Tú que estuviste aquí dentro desde que tengo conciencia de latidos acelerados y miedos.
Tú que fuiste el único, la comparación que si viniera a por mí sería la única opción posible.
Nunca has dejado de estar aquí, por eso, vamos a cargarnos todos éstos años a polvos y caricias, que ya te digo... creo que nos lo merecemos y las cartas están echadas a mala leche.


3.1.14

Lluvia.


Me pidió tiempo y le dije "lluvia".

Y llovía.


2.1.14

Chispea.



-Tranquila, solo está chispeando, es llovizna nada más... no tengas miedo.

-¿Cómo no voy a tener miedo si me dices que es sólo llovizna y yo ya estoy ahogándome? ¿Puedes imaginar lo que pasará cuando venga el chaparrón?

-Adiós...


Ausencia del mar y lágrimas.




Mis lágrimas pueden ser dulces por la ausencia del mar, pero eso no refleja dulzura, sino pura mierda.

Puta locura momentánea.


Me muerdo de ganas por decirte que quiero ser la sangre de tu poesía, el infierno en el que ardes, quiero ser la puta que te haga triturar tus sesos, y que los estampes contra el puto papel después de una paja lejos de mí. Quiero que te tires al puto tren por no haber raíles que te traigan hasta la cama en la que sabes que yazgo muerta de placer follando con otro. Joder, quiero ser eso que buscas hasta la saciedad, quiero que me busques y no me encuentres, quiero que te pudras en tu colchón pensándome.

Que te toque a tí tartamudearme, tirarte si me tiro, que no sea ella a la que recuerdes, si no a mí, y solo a mí. Ser tu droga chunga, tu puñal, el viento punzante que te jode la cara mientras paseas por la noche en mi portal cagándote en el puto miedo que no te deja llamar a mi puerta. Ser la posibilidad imposible que te abrace cuando solo te quede sitio para mí en tu habitación vacía, y joder, que no esté ahí, que no me tengas para decirme que me quieres a morir.

Quiero ser el amor romántico suicida que llora Cohen, la puta demencia que te lleve al manicomio, ser tan real como irreal. Ser ese maldito nombre en la pantalla de tu móvil que miras mientras estás borracho gritando mi nombre al vacío por el que caes. A la mierda, quiero ser todo y más, quiero ser la puta locura de la que hablan algunas canciones y que te acuerdes, que me odies, que me quieras follar hasta explotar de tanto odio invertido.

Mierda, escríbeme, mierda pon mi nombre a tus poemas, mierda quiéreme hasta que te reviente cada uno de tus órganos tal y como hago yo contigo hasta que se me paraliza la espina dorsal del frío y se rompe en pequeños cristales chirriantes en cada una de mis neuronas. Inviértete por mí y haz la locura de quererme tanto como yo te estoy queriendo aquí y ahora. Aquí y ahora, que no es un antes ni un después;           que es una puta locura momentánea.

Quiero ser jodidamente mala...