¿Por qué?
Pregunta a los seguratas del aeropuerto.
-
Las parábolas de los ojos en los trenes las escribo yo.
--
¿Cuántas clases de pavimentos has hecho construir bajo tus pies para cuando caigas herido?
Qué tierno tú tan en la madurez cuando no tienes ni puta idea de nada.
--
-¿De dónde vienes?
Le preguntó la extranjera al nativo.
--
-¿De dónde vienes?
Le preguntó la extranjera al nativo.
--
Las mujeres con instinto maternal desde jóvenes. Los hombres tan niños hasta que mueren.
---
Te enhebras a la perfección en mí. Tu aguja es de la medida justa para tejerme la piel.
---
El amor se estudia mejor a lontonanza. Pero los críticos de arte no tienen ni puta idea si les sacas de su estilo.
--
Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro, pero yo elijo que mitad.
--
Me siento como una frase de Maldita Nerea entre un Nocturno de Chopin.
Basura.
--
Antes de coger un avión, desde el aeropuerto, me gusta mirar los aviones despegando y elevándose en el aire para desaparecer en la nada. Me gusta también imaginarme allí arriba desde aquí abajo, y verme volar.
Porque es distinto el volar a el imaginarte volando, y claro; eso las azafatas de Ryanair no lo sabían.
--
Y desde el avión hacer el pinball en las nubes. O tumbarse a tomar el sol en el ala de éste, cambiar la pegatina de Ryanair por la de "Impertinencia".
Yo soy de las que sonríen si se sientan junto a una ventana. Siempre y cuando no llueva. Desde arriba la lluvia no se ve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario