Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

26.8.14


Pues sí, te vas a acordar de mí.
Lo quieras o no seremos un sueño destruido por el que yo luché y tú temblaste.
Un sueño que quizás construí yo sola pero en el que tú habitaste desorientado y con una sonrisa en tu boca y una erección en tu pantalón. Que te caías y te encantaba que yo estuviera debajo para soportar todo tu peso y tu rabia desembocándose en mi vientre. Y sí, te vas a acordar de mí porque te fuiste muerto de miedo por perderme y me perdiste. Porque estás a tal distancia de mis tobillos que ni te crees que pudieras tener la oportunidad de besarlos en algún momento de tu vida. Y yo sonrío con esa típica mueca de quien lo sabe todo viéndote marchar a tí y a todo lo que un día construí a tu alrededor. Las casas que se construyen a distancia y dentro de la ilusión, fuera de toda racionalidad ,son casas que hasta la hormiga que se posaba en el lomo del lobo del cuento de los tres cerditos podría derrumbar con un estornudo. Y yo me alegro de haberte tenido después de tantos sueños que forjé desde la adolescencia, para poder dar el paso que suplanta a ese amor adolescente por el amor real y la dignidad propia.
Cariño, eres un gilipoyas integral, y te dejé pasar sobre mí tantas veces en tan poco tiempo que me alegro de que hayas ido, te mando un escupitajo para que te salves un poco de toda la mierda que cagas y rodea a los demás. Ojalá no seas tú, y que los sueños que tantas veces pedí a las estrellas fugaces durante tantos años los recoja un tio con un poco más de cabecita que tú.

Muacs.

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