Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

15.4.14

Abro las redes sociales.


Abro las redes sociales, me atrapan como si fuera un pulpo en el mar, dejan mis tentáculos inutilizados y solo puedo mover los ojos. ¡Qué gilipollez más grande! ¡La más ingeniosa del mundo! Nos sentimos animales tan sociales como en antisociales nos convierten.

Está conectado. Hace tiempo que no hablamos. He desactivado sus notificaciones y no sé cuando publica nada, "¡qué acto de valentía pulpo!" me digo. Me meto a su muro del "Caralibro", hace más de una semana que no lo hago. Me río. Qué insensata. No hay ni un solo interés común que me hubiera hecho interesarme por él si nos hubiéramos conocido en otro momento. El momento es la gracia. Somos caminos totalmente difurcados; mentes totalmente incompatibles. Cada una tiene sus cosas buenas, como los dos lados de una moneda en una apuesta entre dos personas. Pero no tienen nada que ver la una con la otra.
Ha pasado rápido el proceso, la indiferencia llega y la pequeña rabia que ha existido se disuelve. Al menos por ahora. Creo que queda un poco, solo veo los defectos, y me gusta mirar a las personas limpias. "Te quiero libre, pero te quiero lejos".

Pienso en otras personas, yo también he sido una puta. Pero juro que tenía una explicación ¡era mi primer amor! ¡Estaba cegada! Pienso las imposibilidades de lo que he dejado marchar. Ahora mismo me es indiferente por lo lejos que ha quedado, y la poca probabilidad de otra oportunidad para dejarse conocer en serio. Pienso en... no. No me apetece pensar aunque me gustaría dar algunas explicación si me dejaran. Supongo que para redimirme. Tienes razón, no sé lo que quiero o miento(me) sin darme cuenta.

Abro las redes sociales, dos me gustas. El móvil. Cinco whatsapp.
Los hombres (como las mujeres supongo) por más edad que tengan y más inteligentes sean (ésto creo que lo agrava) no dejan de ser niños que necesitan un amparo y algo en lo que apoyarse.

¿Seré yo igual?

Seguro que sí.

Abro las redes sociales. Nadie me habla. Publico algo. En twitter no hay menciones, hago un retweet porque no tengo nada bueno que decir a mis seguidores. Abro el libro de Macbeth. Hoy no he salido a la calle como llevo sin salir un tiempo a esta parte, pero he hecho una publicación y un retweet, alguien le dará a me gusta y volveré a ser un animal sociable a los ojos de mis otros compañeros humanoides insociables que esperan una publicación que merezca la pena para darme un me gusta que yo le devolveré 24 horas más tarde.

¿Qué hacían los jóvenes una noche de lunes hace 30 años antes de irse a dormir?

Que puta obra maestra Macbeth.


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