Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

1.12.15

Días raros

Hace tiempo que no escribo, realmente ¿he llegado a escribir alguna vez? Estos pequeños garabatos de diario cibernético no toman ninguna trayectoria ni forma definitiva, más o menos como yo. No estoy segura de que nada de lo expresado o que pueda expresar en un futuro sea real en mí misma, no consigo definirme de ninguna manera posible. Amo la literatura, y me consume el no ser capaz de crear nada. A quién quiero engañar. Ni siquiera lo intento. ¿Es por el miedo? ¿Es mi propia capacidad crítica? Está claro que no tengo las herramientas necesarias para dar forma a ninguna forma de arte, pero desde luego, sin insistencia y perseverancia eso será siempre un imposible. Sí, el problema esta ahí. No soy capaz de abrirme paso a la constancia y al empeño por algo. Nada me ha llamado nunca la atención lo suficiente como para esforzarme en ser buena en ese algo, y si lo ha hecho ha sido transitoriamente y ajena a una meta. El futuro es algo que va llegando, y yo nunca me he preparado para él, siempre me pilla por sorpresa.
¿Sabéis? Tengo mucho miedo a ser. Me aterra encontrarme y que no me guste. Esas pequeñas manías, esos impulsos irrefrenables, la histeria, el autoconvencimiento. No quiero verme sola en un futuro, pero tampoco puedo imaginarme el compartir un hogar, una habitación, una vida. Mi pareja actual me entiende en ocasiones, sabe cuando necesito estar sola y se marcha. Sabe que necesito un gran espacio para mis libros, mi música y mi estar. Pero ¿cuánto seré capaz de aguantar el fraccionarme a merced de otros en mi tiempo libre? ¿Volveré a salir corriendo en cuanto acabe la pasión y nos patee la rutina? Me gustaría pensar que soy capaz de tener una relación "normal". Que puedo amoldarme a alguien y hacerlo partícipe de mis días. Me gustaría que fuera él. Pero queda mucho por delante.
Los días pasan lento, son raros. Mi abuela, me consumo en cada paseo al baño, al sofá, a la cama. En cada cucharada que le doy de comida. En cada limpieza de culo. En cada pañal.
Soy la única de todxs lxs nietxs que lo hace. Supongo que porque está en mi casa y mi madre me necesita. Hemos acordado un sueldo para tener una excusa para poder quedarme en casa a ayudarle sin que ella se sienta mal por frenarme la vida. Volver a casa y ser presa de la muerte lenta de una de las personas a las que más quiero. Eso no tiene precio. Pero tampoco lo tendría verlo desde un cristal junto a la muerte de espíritu de mi madre. Entre dos todo es más fácil, incluso la enfermedad.

Son días raros, tengo tanto que contarme.. y sigo desordenada. Mi chico me habla, esta noche cogeré el coche e iré a verlo después de acostar a mi abuela. Mañana por la mañana estaré aquí de nuevo. Necesito una sobredosis de achuchones y planes futuros sin futuro.

Chao. Perdón por el desorden Bea, quizás cuando te encuentres no sea tan malo. Lo estás haciendo y lo sabes. Pero siempre corres más.

6.10.15

De repente algo, de repente alguien.

Los planes se van al garete, y vaya, no siempre es tan malo. Cojo el coche e investigo La Manga otoñal, investigo la ciudad fantasma (aún medio vacía) en general. Creo que nunca había llegado tan lejos, llevo toda mi vida veraneando en el mismo lugar y siempre me ha bastado la zona más cercana de playa a donde vivo y los lugares de cervezas y copas. Hago kilómetros quedándome con cada pequeño detalle, con cada pequeña zona de arena donde podría estar tirada mirando el famoso atardecer del mar menor. A lo lejos diviso El Lugar, un pequeño restaurante con decoración tropical abierto en pleno octubre. Está a pocos metros del mar, y hay mesitas que casi rozan la zona de playa. Podría ponerme a pensar en las leyes urbanísticas, la inmoralidad de toda La Manga en sí, pero vaya, hay café con vistas al pequeño charco, y exactamente, unos minutos después de aparcar confirmo que buena música de fondo para sacar mi libretita y mis libros y sumergirme en ellos. En fin. Qué maravillosa putada que los planes salgan mal a veces, pero qué bien salir a buscar nada, y encontrar los extractos perfectos, en el lugar idóneo, con la mirada indicada y la música apropiada, en los que ganar el tiempo no-ganado. Y claro, que no es solo éso, que qué bien también poder esperarte hasta que salgas de trabajar con la sonrisa presente y la expectativa de la futura, vaya. El mar no está hecho para las aglomeraciones veraniegas, creo, está hecho para esta noche de otoño.


2.7.15

Queda mucho verano por delante

Te acurrucas a mi lado, con la cabeza a la altura de mis pechos y tu brazo izquierdo rozando la soledad de mi vientre desnudo, mientras, tu mano aprieta con fuerza la cadera carnosa que esperas te consuele lo que no consuelan mis palabras. Aún sudamos y respiramos agitados después de nuestro viaje a SiempreJamás. Somos magnetismo en la cama, somos contorsionistas de los sentidos y sensaciones, domadores del placer. Hago dibujos con mis manos en tu pelo y cara con Satié de fondo. Tú te estremeces y me abrazas con más fuerza, y yo, te sujeto del hombro y lo muevo con un "no pasa nada, sigo aquí" mudo. Ya no dices "te quiero" precipitados, sabes que no sé que hacer con ellos, te limitas a un "me encantas" y a empujar tu cabeza contra mi pecho izquierdo como un gato callejero que ha encontrado quién le acaricie y le dé de comer. "El verano acaba de comenzar" me rapito, y sigo acariciándote la piel al compás de cada nota mientras se me llena el pecho. "¿En qué piensas?" preguntas con miedo. No pienso en nada, ¿por qué siempre me preguntáis en qué pienso justo en estos momentos?, siento. No quiero pensar, te explico, solo siento. Solo noto las yemas musicales de mis dedos recorrerte, solo sigo el ritmo que ha de seguir el amor, o lo que quiera que seamos u hagamos. No, no hay que pensar. Deja la cabeza para utilizarla cuando haga falta, no justamente ahora. Te cuento que soy experta en bloquear mis pensamientos cuando estoy con alguien en la cama, te cuento que soy experta en general, pero que en ese momento exactamente mi cabeza es capaz de vaciarse sola ya sin ningún esfuerzo, y que es fantástico dejarse llevar por las sensaciones. No te digo que si pensara, que lo haré pronto, en unas semanas como mucho, tú no estarías aquí. Creo que lo sabes igualmente, me repites constantemente el miedo que tienes, y no, yo nunca te digo que no debes tenerlo, siempre te digo "queda mucho verano por delante". Pasan cinco minutos más entre silencios, suspiros, manos haciendo mariposas, brazos unidos por vello magnético y besos de nieve. Nos posicionamos y nos fumamos un cigarro, y empiezas a contarme lo de siempre, lo de que soy, lo de que cuando me ves leyendo en el café, lo de la primera vez, lo de la última, lo de las frases de canciones y las frases que te inventas que parecen salidas de un libro de Moccia. Santo Dios, no es mi tipo para nada y aquí sigo, abrazándole, apiadándome y ¿por qué no? queriéndole. "¿Sabes? Tú eres especial, pero no especial como todas, especial como tú sola. Jamás había conocido una chica así, quisiera entrar en tu cabeza y tu corazón". "¿Sabes? Todos somos especiales a nuestra manera, tú lo eres, los demás lo son, y a miradas como la tuya sobre la mía todo es exagerado. Nunca encontrarás a una persona a la que muerdas que no sea tan sumamente especial para ti como lo soy yo en estos momentos. Además, soy de las que nadie recomienda, como la canción que cantabas el día que nos conocimos". "Me encantas" y que tienes miedo otra vez. Pienso que has entrado en mi bucle, en el que yo me sumerjo cada dos por tres con imposibles o personas que sé que son imposibles. Amamos la imposibilidad. El amor platónico. Y te compadezco. Y no sé cuándo ni como te voy a decir "aún queda mucho verano por delante, y no es nuestro plural". Sabes que pronto vendrá mi amor de verano de varios años atrás hasta éste. Y tienes la esperanza de que te elija. Pero yo siempre elegiré lo que no me convenga, y tú, tú me quieres demasiado.

4.6.15

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Presione borrar y borre sus horas en la oscuridad y los miles de cigarrillos fumados antes de que un rayo le partiera el alma y decidiera dar un paso   al más inmenso vacío. Presione Supr y suprima el mensaje que nunca se envió diciendo "venga va, unas cervezas", vamos a abrir los brazos y hacer como que volamos más allá, más allá de la soga que aún no te ahoga. Que el exilio es el olvido de los que nunca olvidamos, y hay tantas formas de llegar a él. Hay tantas pamplinas absurdas de las que descorcharnos en risas, de atragantarnos con el humo mientras las pataditas al suelo rompen el cimiento levantando ventanas con vistas a futuros mejores y factibles. Que los años son pocos y lo de romperse da tanto miedo, qué valor se necesita entre la incomprensión y la búsqueda de una vida diferente a la hora de llegar a casa por las noches. Qué jodido ser una mitad sangrante mientras se busca entre pedazos de vidrios rotos trocitos que conformen la otra mitad. Qué bonito, delicado y qué inmensamente cruel lo de la soledad martilleando el pecho medio vacío que se seca, medio lleno que se desparrama. No lo sé, sí lo sé. No lo sé. Pero ¿y ahora? ¿Es ese tu mundo? ¿Hay justicia? ¿Te responden a los mensajes diciendo que sí? ¿que vamos a echar un polvo salvaje esta noche antes de que tan siquiera te plantees que en otro lugar se puede? ¿La gente mira como tú? ¿se ríen contigo? ¿es allí más bella la soledad? ¿menos dura? Tenía prohibido ver los telediarios porque lloraba, no hacen falta telediarios hoy. Venga va, vamos a pulsar el botón de borrar y cuéntamelo todo, hay gente en cola para escucharte, suplicando y hablándote en silencio para que te tomes una última e intentar convencerte de que sean muchas, muchas más. Pero no, no hay botón. Dicen que si deseas muy fuerte algo, se cumple, pero el transcurso del tiempo y algunas decisiones tomadas no se consiguen extirpar ni con miles de llantos de angelitos gritando desesperados "yo creo, si creo en las hadas". Cierro los ojos con fuerza, y quiero contestar a ese mensaje incoherente, y que el "a ver si nos vemos" que no contesté hubiera sido contestado. Quizás estaba ya todo apostado y mandabas SOS a cuerpos desconocidos. Quizás haya tantos quizás aquí como los había en tu cabeza. Pero reivindico el derecho a darle cuerda al reloj hacia atrás por mi y por todxs lxs que no pueden creer, ni hablar, ni tentar a la realidad.
Presione el botón supr para súbitamente retroceder en el tiempo dos semanas y que no estalle la bomba de los remordimientos, y la impotencia que sé que tienes, que sé que tenemos, en estas nuevas noches   sin él (estuviera o no en las anteriores). Una suma de vacíos inconcebibles. 

5.5.15

Tertulia

Ajena, fluye aguada
la palabra corrupta
entre desayunos y
tabaco negro almíbar,
dicen que dicen ellos
los perseguidores y
los viejos perseguidos,
que no hay solución,
que los sombreros
antes quedaban mejor,
que ahora esconden
desteñidos el fervor
de quiénes picoletos
olvidados defendiendo
qué defendían y por qué
si el oro y la dignidad se
la han robado año tras
voto, y vacíos los bolsillos.

Pero alto, que yo sigo
con mi papeleta de
títere,que parece saber,
y de verdad, que gacho
pero orgulloso no me mires
si no tienes los dos dedos
de frente que algún día
creí tener. y las uñas limpias
que no pasa nada,
que España va muy bien,
que no te engañen otros,
que los nuestros ahora
sí que sí, lo hacen requetebien.

29.12.14

La idolatría que sentimos es inocente y pura, dentro de todo lo puros e inocentes que podemos ser.

Somos hijos de la noche sin talento como muchos otros lo fueron, con nuestras litronas derramadas sobre nuestro porvenir, arrugas falsas en nuestra mirada, tiritas usadas en las conversaciones que somos capaces de entablar entre la muchedumbre y mucha, mucha cara partida entre lo que querríamos ser y lo que seguramente nunca seremos.

Y perdónennos si les molestamos, ustedes que son capaces de versar la existencia, ustedes que juegan a  encontrar la palabra perfecta y lo consiguen una de cada tres veces, ustedes que saben tanto de romperse que nos enseñan como nos estrellaremos y como sabremos levantarnos para acabar de nuevo mordiendo el polvo y los polvorones en domingos de diciembre.

Perdónennos si nos aparecemos borrachos con grietas en la coherencia y balbuceando incongruencias sobre cosas que no importan lo bastante.
 Perdón. Perdón, mil perdones por no poder expresar lo que quiero que entiendan con la facilidad que ustedes tendrían de escribirlo.

Solo, solo eso. Somos hijos de la noche y del paroxismo, y el simple hecho de poder observar su mortalidad nos tranquiliza. El simple hecho de tocar de lejos el talento que no nos fue dado. Todo esto que es como llamar a distancia a un vendedor ambulante de toque de gracia.

Perdonen de nuevo. La veintena nos tiene removidos y como ustedes hicieron; nos apresuramos para tropezarnos los antes posible y poder decir

"sé lo que esos versos querían decir".


21.12.14

Miró el reloj hasta que se hizo tarde.

Soy una simple mosca, bueno realmente no creo ser una simple mosca, mi complejidad podría asustaros, puedo superar intelectualmente a un 60% de la población española, o al menos a un 60% de la población española que he llegado a conocer. Por no hablar de las demás moscas, pocas moscas he conocido capaces de reflexionar sobre la existencia o tan siquiera de una mínima reflexión. Desde huevo mi madre sabía que sería especial, por lo tanto me soltó en casa de la niña. La niña no es una niña, ni yo supongo que soy una mosca. Debo de ser una mutación, quizás mi madre era más exquisita que las demás moscardonas a la hora de seleccionar su macho alfa, quizás mi padre no era tan siquiera un moscón y yo salí una mosca híbrida en todos los sentidos. 
En fin, que nací y enseguida fui capaz de volar más alto que las demás, de no quedarme dándole vueltas a una mierda ni succionar de los contenedores. Por eso decidí quedarme a vivir en casa de la niña y cuando nadie me viera irme a las sobras de los exquisitos manjares de su mamá. Ese a pàrte del cariño a la criatura fue el principal motivo de mi selectiva vida sedentaria.
Desde pequeña, la niña. como yo, fue una niña muy especial, capacitada de una inteligencia emocional sobrenatural y una viveza e inquietudes que sobrepasaban las de los demás de su especie a su edad, incluso a muchas otras edades.

La niña lloraba mucho al principio, luego dejó de llorar. La niña era algo caprichosa de pequeña, pronto dejó de serlo. Sus padres siempre andaban preocupados por la pequeña, su entereza y su falta o exceso de palabra. Tenía una mirada de cortina que expresaba normalmente la brisa de un atardecer en el Mar Menor, que era el paisaje más explotado de todos a sus ojos verano tras verano.

La cosa es que pasa lo de siempre, la niña va creciendo, y tú la amas, porque es una niña, pero luego se vuelve revoltosa y no sabes como actuar ante sus errores, ante sus adolescentes escapadas, a verla hundirse en su propio hoyo. Y claro, la niña llora sin derramar una sola lágrima y sabe lo que está haciendo mal y tú quisieras consolarla pero eres la mosca que duerme en su casa de muñecas y luego encima de las fotos con sus amigas y más tarde entre los libros o los vértices de los cuadros. La ves crecer y ves que  sigue nollorando mucho. Y tú te posas sobre ella y no te hace nada. Quizás un gesto para que te vayas. Nunca mata moscas, las aleja. Llegas a intuir que es lo que está aprendiendo a hacer con las personas también.

La mujer que se cree mujer llora. La mujer está vacía La mujer tiene miedo y se ha propuesto hacer un trato consigo misma. Tienes cinco años de margen. En esos cinco años harás lo que has de hacer. Serás incorregible y cambiarás tu vida. Si no lo haces, son cinco años. Nunca pensó que llegaría a ser una señora, por lo tanto la niña que se cree mujer y que no se ve capaz de aguantarse las voces raras de su cabeza que le dicen: "Hay agujero en tu cabeza" firma su contrato. Y si en cinco años no ha cambiado y no es una verdadera persona con estudios y trabajo la mujer se irá y de verdad que jamás llegará a ser una señora.

La niña está triste y la mujer y señora también.

La niña dice que son 5 años a partir del día 1 del año 2015. Si en el 2020 nada ha cambiado nada cambiará.

Y firma.

Y yo que soy una mosca me froto las patitas y juro que he creído en ella muchas veces, y después, no he creído en ella ni una sola vez más. Pero que hoy, hoy creo. Por que si no se cree, no hay manera de darle un continuará. 

Y si no, pues mejor que no continúe.

La niña es una mujer, parece, pero yo creo que se ha quedado mirando el reloj hasta demasiado tarde. Y se ha saltado demasiados pasos y edades. Y ojalá no sea tarde. Por que soy una mosca con cinco años de vida más.