Estoy leyendo poesía. La poesía cierra puertas, la poesía se arranca en la negrura. La poesía ve el final. La poesía se hace, se crea y recrea en las venas de la intuición.
Algo cambia, estás caminando. Estamos marchando. Actúas como si nada mientras dejas puertas abiertas. Voy a esperar para ver si me equivoco, pero ya no soy aprendiz en esto de las pausas. Tengo poco tiempo para convencerme o me convezcas.
Se ha abierto la puerta que cierra todo.
No voy a luchar sola.
Espero equivocarme o que por la integridad de los peones no entre la cobardía en tus actos hasta hacer los pies descalzos pudrirse entre el moho de la inacción.
Yo ya soy caballo. La potrilla se fue y yo me quedo con el valor.
Lo que termina, germina.
Lo que sigue, también.
Siempre que sea con cautela y verdad.
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