Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

12.11.24

Algo que me calme

 He tomado algo que calme este terror, 

Llueve fuera, pero creo que llueve aun más en mis costillas. No estoy segura de si los truenos vienen de dentro o de fuera.

Casi te llamo 20 veces, ¿sabes? Pero me he llenado la garganta de arañas y las he dejado a su libre albedrío por todo mi cuerpo. Se arrastran y aplastan contra mis órganos y yo quiero gritar. Pero mi garganta está llena.

Lo he conseguido, me he despedido. Te juro que era verdad todo lo que te he dicho. Solo que ahora las palabras me explotan en la cara. Se me han saltado las narices y hay sangre por todos lados.

Una despedida bonita, un fin. No quiero estropearlo y me arrastro por el suelo en tu dirección contraria. En la dirección del silencio. Tengo una venda que raspa mis labios. Arde el silencio. Quema.

Llueve dentro, llueve fuera. He tenido miedo. Me he vuelto cristal, de las copas de vino más fragiles. Del que fácil desparrama y luego no salts del todo al salpicar. No sé si me he cortado o sigue siendo vino. Solo cabías tú en la ecuación de una voz que me diera paz. Tú que eres la guerra.

Deja el móvil. Vuelve a borrarlo. 

Hoy no.

Una despedida bonita. No la estropees, me repito. Despedirme por siempre, he pensado en el imaginario de la catástrofe donde no podía salvarme ni a mí ni a mi perra. Janis. La he abrazado fuerte mientras llovía dentro, llovía fuera y empapaba mi cara. Quería decirte tantas cosas. 

No caben. Las palabras no caben ya. Están bajo cadenas en el cofre de lo que nunca será. Están bajo el mar. No logro adivinar cuanto tiempo llevan allí ya.

He tomado algo para descansar y ya se cierran mis párpados. Mañana lo haré mejor.

He bajado 5 kilos pero me siento más pesada que nunca. Mis párpados pesan 5 kilos y mis ojos están rotos. Está mañana me desperté bien. Te juro que lo hice. 

Una despedida bonita. Ya has dicho adiós. Ya he dicho adiós.

No podemos seguir así. Y me miro. Y ya he desaparecido en él. Siento que me han extirpado de mi cuerpo. Tengo que recuperar mi cuerpo, mi sangre, mi saliva. Soy un sacrificio humano.

Una despedida bonita. Y merezco ser feliz. ¿Cómo se hace eso ahora? Tuvimos tanto que no supimos que hacer con ello. Todo roto. Todos los pedazos. Todas las canciones, todas las palabras, todos los sueños, las risas. Todo.

Cierran los párpados. Gracias. La calma. Ven. Te abrazo. Te dejo entrar en mi. Mañana será mejor. Me lo prometo.




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