Él sigue pensando que soy la chica más alegre de la ciudad.
Yo creo que tengo que empezar a maquillarme.
Y que él es poco un gilipollas.
Y esque yo...
A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!
27.4.13
25.4.13
Todavía en mis pupilas emergen tus perfiles desnudos, los párpados se cierran rabiosos ante ti,
y apareces con más nitidez aún, con tu guitarra cubriendo tu sensualidad
para hacerla aún más bella y prodigiosa.
Y el coche en el que vas al trabajo, es aquel que pedía a gritos clemencia
cuando veía como lloraban los poros de nuestras pieles adheridas a la pasión y al cansancio.
El que se adentraba en callejones oscuros para recoger los pedazos de mi cuerpo ensangrentado,
de mi vergüenza y de nuestro engaño.
Después nos escuchaba, callados, haciendo del silencio un purgatorio disfrazado de edén,
donde el único sonido capaz de descifrarse era el de nuestras miradas,
el mismo que nos llevó a estar allí.
Poco después no había un después, cogías tu guitarra y dejabas que tus dedos hicieran lo demás,
y ahí yo ya no estaba, pregúntale a tu coche, solo quedaban de mi mil suspiros,
un cuerpo tumbado en sus asientos, mis manos alzadas con un cigarrillo moviéndose al compás de tu flamenco y unos ojos cerrados negándose a abrirse para volver a empezar de nuevo.
Luego otra vez, callejones oscuros y adiós.
Nos quedábamos solos mi secreto, mi desesperanza y yo.
Aún te recuerdo cuando el insomnio me deja sin un sueño al que aferrarme en la noche,
y aquí, tras tanto y tanto pasado, sabiendo tu juego y ya con mitad de mis anhelos quemados,
te doy gracias por lo aprendido, por darme el valor para alejarme de lo malo, de tí,
y por haber dejado en mi impregnadas tantas bellas imágenes a tu lado.
Quizás algún día protagonices mi relato sobre amores clandestinos, sucios, repletos de puñales que lanzar,
quizás algún día, de alguna manera, te deje de ar.
Bodriosrock
y apareces con más nitidez aún, con tu guitarra cubriendo tu sensualidad
para hacerla aún más bella y prodigiosa.
Y el coche en el que vas al trabajo, es aquel que pedía a gritos clemencia
cuando veía como lloraban los poros de nuestras pieles adheridas a la pasión y al cansancio.
El que se adentraba en callejones oscuros para recoger los pedazos de mi cuerpo ensangrentado,
de mi vergüenza y de nuestro engaño.
Después nos escuchaba, callados, haciendo del silencio un purgatorio disfrazado de edén,
donde el único sonido capaz de descifrarse era el de nuestras miradas,
el mismo que nos llevó a estar allí.
Poco después no había un después, cogías tu guitarra y dejabas que tus dedos hicieran lo demás,
y ahí yo ya no estaba, pregúntale a tu coche, solo quedaban de mi mil suspiros,
un cuerpo tumbado en sus asientos, mis manos alzadas con un cigarrillo moviéndose al compás de tu flamenco y unos ojos cerrados negándose a abrirse para volver a empezar de nuevo.
Luego otra vez, callejones oscuros y adiós.
Nos quedábamos solos mi secreto, mi desesperanza y yo.
Aún te recuerdo cuando el insomnio me deja sin un sueño al que aferrarme en la noche,
y aquí, tras tanto y tanto pasado, sabiendo tu juego y ya con mitad de mis anhelos quemados,
te doy gracias por lo aprendido, por darme el valor para alejarme de lo malo, de tí,
y por haber dejado en mi impregnadas tantas bellas imágenes a tu lado.
Quizás algún día protagonices mi relato sobre amores clandestinos, sucios, repletos de puñales que lanzar,
quizás algún día, de alguna manera, te deje de ar.
Bodriosrock
Cuatro paredes.
Me escondo tras estas cuatro paredes,
¿Es sangre o simplemente ketchup?
...la cama parece más hundida,
quizás sea yo.
Le oigo reír, engullo mi orgullo,
sin querer también la cera que
pinta sonrisas de payaso;
y diría que resisto, pero la verdad,
no lo hago.
Es tan simple como mi complejidad,
no la odio, pero no me aguanto
a su lado.
Sus ojos entre tus cuatro paredes,
desnuda ella, tú y tu cuerpo, desnuda
y más bella...
más bella,
sonrojada,
y follándose mi estrella.
¿Es sangre o simplemente ketchup?
...la cama parece más hundida,
quizás sea yo.
Le oigo reír, engullo mi orgullo,
sin querer también la cera que
pinta sonrisas de payaso;
y diría que resisto, pero la verdad,
no lo hago.
Es tan simple como mi complejidad,
no la odio, pero no me aguanto
a su lado.
Sus ojos entre tus cuatro paredes,
desnuda ella, tú y tu cuerpo, desnuda
y más bella...
más bella,
sonrojada,
y follándose mi estrella.
Bodriosrock
20.4.13
Tardes como ésta...
En tardes como ésta me abruma la belleza del murmullo del desatendido instante en que habito.
Mi cuerpo, se vuelve frágil y no puede contenerse en sí mismo. Noto como emergen alas de mi estómago y mi corazón, alas de mi esófago, de mi cerebro, de mis pies.
Donde hay cucarachas veo mariposas, todo es vomitivamente perfecto para mis sentidos.
En tardes como ésta, esa maldita tranquilidad tan estimulante muerde mis tobillos, no admite bajo ningún concepto que sienta la vulgaridad del mundo. Me lleva a volar por una realidad paralela recelosamente tapiada a insectos con corbata y mortales con cemento en sus zapatos.
Todo es tan viejo y asqueroso como nuevo y embriagador, cada pensamiento es valioso, cada nota musical que se adentra, bailotea, cosquillea, martillea y estimula mis venas es única. Cada línea, cada párrafo, cada verso leído es un chute de emociones.
En tardes como ésta soy un puto bicho raro encerrado en su libertad disfrutando como un puto bicho raro encerrado en su libertad.
Bodriosrock
Mi cuerpo, se vuelve frágil y no puede contenerse en sí mismo. Noto como emergen alas de mi estómago y mi corazón, alas de mi esófago, de mi cerebro, de mis pies.
Donde hay cucarachas veo mariposas, todo es vomitivamente perfecto para mis sentidos.
En tardes como ésta, esa maldita tranquilidad tan estimulante muerde mis tobillos, no admite bajo ningún concepto que sienta la vulgaridad del mundo. Me lleva a volar por una realidad paralela recelosamente tapiada a insectos con corbata y mortales con cemento en sus zapatos.
Todo es tan viejo y asqueroso como nuevo y embriagador, cada pensamiento es valioso, cada nota musical que se adentra, bailotea, cosquillea, martillea y estimula mis venas es única. Cada línea, cada párrafo, cada verso leído es un chute de emociones.
En tardes como ésta soy un puto bicho raro encerrado en su libertad disfrutando como un puto bicho raro encerrado en su libertad.
Bodriosrock
16.4.13
De mayor quiero ser una avispa.
La tonta en ocasiones se cansa de ser tonta. Las putas avispas no paran de dar vueltas al rededor de mi cabeza. Estoy harta de las putas avispas. Me gustaría ser una avispa; son listas, pican, joden y se van zumbando por ahí como si nada a fabricar más miel. Dulces e hijas de puta. Quiero ser una avispa.
Ah ya, eso, que la tonta no es tan tonta como parece, pero prefiere andar a ciegas antes que quedarse parada llorando y rodeada de avispas.
Dulces e hijas de puta.
Las avispas son avispos también.
Bodriosrock.
Ah ya, eso, que la tonta no es tan tonta como parece, pero prefiere andar a ciegas antes que quedarse parada llorando y rodeada de avispas.
Dulces e hijas de puta.
Las avispas son avispos también.
Bodriosrock.
15.3.13
5.3.13
Sálvate tú.
Sálvate tú, déjame a mi en mi palacio de espinas consagradas,
sálvate tú y alza tu vuelo lo más lejos de mi posible,
que yo soñaré con que mis alas se recompongan de su fractura constante.
Sálvate tú, que no tengo más que inmundicia que ofrecer,
sálvate tú y cuenta la historia jamás contada.
Sálvate tú, que mi navío derruido no arrastre al tuyo con él,
sálvate tú y no mires atrás hasta que tu estrella brille en la lejanía,
que yo mientras tanto haré brillar mi pena.
Sálvate tú, antes de que nuestras miradas dejen de verse,
sálvate tú y no tapies tu celda.
No dejes que el verbo acariciar mude al de quemar,
salva las palabras antes de que pierdan el sentido,
antes que mueran de pena en nuestras gargantas desquebrajadas.
Sálvate tú, que tal vez si te apresuras las olas del mar no pregunten por ti,
que tal vez así, las gaviotas sigan su rumbo sin pararse a verme morir.
Sálvate tú, que yo aún no busco la salvación. Sálvate tú que yo soy yo.
(BodriosRock)
sálvate tú y alza tu vuelo lo más lejos de mi posible,
que yo soñaré con que mis alas se recompongan de su fractura constante.
Sálvate tú, que no tengo más que inmundicia que ofrecer,
sálvate tú y cuenta la historia jamás contada.
Sálvate tú, que mi navío derruido no arrastre al tuyo con él,
sálvate tú y no mires atrás hasta que tu estrella brille en la lejanía,
que yo mientras tanto haré brillar mi pena.
Sálvate tú, antes de que nuestras miradas dejen de verse,
sálvate tú y no tapies tu celda.
No dejes que el verbo acariciar mude al de quemar,
salva las palabras antes de que pierdan el sentido,
antes que mueran de pena en nuestras gargantas desquebrajadas.
Sálvate tú, que tal vez si te apresuras las olas del mar no pregunten por ti,
que tal vez así, las gaviotas sigan su rumbo sin pararse a verme morir.
Sálvate tú, que yo aún no busco la salvación. Sálvate tú que yo soy yo.
(BodriosRock)
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