el cigarro se consume mientras el humo,
vacilón, hace figuritas que recuerdan a la infancia,
alguna página que roce las yemas de tus dedos,
metástasis en la tostada y en el cenicero.
Es dificil levantarse algunas mañanas,
cuando el café no se hace (o sí),
si no hay tabaco (o lo hay)
que te lleve a tu niñez,
ni tampoco libros que leer (cuánto que leer),
solo es el tropiezo
con una nueva y maldita mañana otra vez.
Bodriosrock