Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

18.12.13

Joder, me asusto con tanta facilidad que es imposible explicarme que no sirve para nada el maldito miedo. Supongo que es natural, no tengo las herramientas suficientes en mi cajita como para arreglarme, la mayoría se me han perdido por el camino y no tengo bastante dinero como para comprarme una nueva. Hay que trabajar me dicen, pero lo único que trabaja aquí es mi cabeza insistiéndote en que hay un hueco vacío y en que tú encajas perfectamente. Soy yo la que no encaja ni en mi propio hueco. Tú pareces hecho para encajar a la perfección en todos los vacíos, y el mío como sabes es un vacío triste y suicida, y eso, que aún me impresiona que te guste y que lo hayas elegido para que las yemas de tus dedos pasen aquí su tiempo libre. Por si acaso pretendes seguir adelante, como todo indica, te dejo aquí mi muñequita vudú, juega con ella pero con cuidado, que ya le han arrancado alguna que otra vez extremidades, y la costura no se me da bien del todo. Por suerte ya no exige demasiado, le sirve con unas caricias reales y unas llamadas a deshora para que sepa que la echas tanto de menos como ella a tí.
Por cierto... pareces de mentira ¿lo sabes?, siempre lo has parecido, pero ahora que estás aquí batallando eres más irreal que nunca. Tengo que creerte, tengo que creer para hacerte real. Pero primero tengo que empezar por mí, por saberme viva después de todo, para así, aceptar que puedes coger tu mochila e irte en el momento más frágil con la luna a cuestas, porque yo también lo he hecho, y si no me perdono y no me creo, jamás nos perdonaré una lucha en vano. Pareces tan irreal entre tanta mierda... y quiero que te quedes un ratito más, a cambio, yo me quedo,         [y si él se tira... que es cierto, que yo me tiro].
No me tomes en cuenta que sienta tanto como lo hago, ni intentes convencerme de que no es bueno, porque sino no seré yo de la persona de la que te enamores.

                           [Parece irreal entre tanta mierda].



26.11.13

Punto.



Y escribo los puntos en los títulos de mis entradas porque no soy escritora,
                                                                                             sino Bea escribiendo.



E imaginarlos enamorados.

Me gusta que alguien cree un romance para un piano y un violín.
E imaginarlos enamorados.


25.11.13

Me gusta.


Me gusta saberte fugitivo en mí,
guardarte el calor entre mantas,
besarte el ojo izquierdo cuando
lo prefieras al derecho, ponerme
en sol cuando hay luna a tu la-do.

Me gusta que me lleves al baile
de los latidos corridos entre las
líneas de tus manos, por el atajo
del tacto agudizado en cada 
milésima de segundo del cuerpo.

Me gusta que me retengas al
anochecer en la luz ténue de
tus ojos tranquilos acariciando
nuestros secos labios encontrados,
entre tanta batalla perdida.

Me gusta que me guste saber
que me gusta el tú solitario
y que no me aterre el yo contigo
ni sin ti, porque me gusta el
ahora que hace torrente en mí.

Y es que me gusta ésto sin aquello
que dices que fue y joven se perdió,
porque tú que fuiste olvido
                          ahora eres libertad.

21.11.13


Invierno y miedo son sinónimos cuando no sabes por qué tiemblas.
Y tiemblo, y es invierno. Y son sinónimos.

Reventar debería llevar "b".

¿Dónde estás? ¿Me ves? ¿Escuchas mis pasos en el silencio del frío?
¿Escuchas como tiemblo? Te estoy esperando joder,
y la espera es azul, un azul feo que también tiembla.

Tras, tras, los dedos son de cristal rompiéndose en el vacío de punzadas.
Busco el cuchillo que no existe ya, lo aprieto entre mis manos, débil,
-que débilmente es toda mi fuerza-, con la punta sangrándome el estómago,
con sangre de falacia que duele más que la sangre que emana vulgar.

¿Dónde estás? ¿Puedes verme ahora aquí? ¿Escuchas ya los gritos?
¿No ves que rompo mis cuerdas vocales? Soy cadáver, joder,
y éste cadáver se mueve demasiado, quiero ser quietud.


Eco insoportable,
 sé accidente cuando no miro,
sé pistola de quien no siente,
sé antidepresivo en exceso.

Deja de ser sangre de la que arde invisible,
sé no-vida, sé olvido, sé sosiego, sé levedad,
por favor,
sé muerte mía.

¿Me escuchas? No quiero esperarte.
Tengo miedo -por eso siempre tiemblo-.


14.11.13




Un día de estos me estalla el puto pecho de tanto sentir.

Por favor ¿Un arranca corazones?