Hace poco más de un mes murió un colega en un accidente de tráfico en alguna ciudad lejana a la mía, había ido a verse con una chica a la que conoció un finde de verano. Ese chaval valía muchísimo, más aún, típica "superbuena persona".
Por lo que tengo entendido esta mañana se ha ido otro de los buenos. Se van los mejores y nos preguntan porqué se pierde la esperanza o porque no creemos en falsos dioses.
Porque el que se va para los de cerca no se sustituye ni con una oración ni con el tiempo, y a ver que haces tú o yo... A veces el mundo da asco y hay que aprender a vivir haciendo como que nada te afecta lo más mínimo.
Aunque sí, dan ganas de creer en un cielo y un paraíso solo para pensar que realmente están allí aquellos buenos, aquellos que amamos o que ni siquiera conocemos pero sabemos que valen la pena.
Espero equivocarme al creer lo contrario.
De lo que estoy segura es de que esas personas no van a ser tan solo ceniza y humo.
bodriosrock
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