Y esque yo...
A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!
2.7.15
Queda mucho verano por delante
Te acurrucas a mi lado, con la cabeza a la altura de mis pechos y tu brazo izquierdo rozando la soledad de mi vientre desnudo, mientras, tu mano aprieta con fuerza la cadera carnosa que esperas te consuele lo que no consuelan mis palabras. Aún sudamos y respiramos agitados después de nuestro viaje a SiempreJamás. Somos magnetismo en la cama, somos contorsionistas de los sentidos y sensaciones, domadores del placer. Hago dibujos con mis manos en tu pelo y cara con Satié de fondo. Tú te estremeces y me abrazas con más fuerza, y yo, te sujeto del hombro y lo muevo con un "no pasa nada, sigo aquí" mudo. Ya no dices "te quiero" precipitados, sabes que no sé que hacer con ellos, te limitas a un "me encantas" y a empujar tu cabeza contra mi pecho izquierdo como un gato callejero que ha encontrado quién le acaricie y le dé de comer. "El verano acaba de comenzar" me rapito, y sigo acariciándote la piel al compás de cada nota mientras se me llena el pecho. "¿En qué piensas?" preguntas con miedo. No pienso en nada, ¿por qué siempre me preguntáis en qué pienso justo en estos momentos?, siento. No quiero pensar, te explico, solo siento. Solo noto las yemas musicales de mis dedos recorrerte, solo sigo el ritmo que ha de seguir el amor, o lo que quiera que seamos u hagamos. No, no hay que pensar. Deja la cabeza para utilizarla cuando haga falta, no justamente ahora. Te cuento que soy experta en bloquear mis pensamientos cuando estoy con alguien en la cama, te cuento que soy experta en general, pero que en ese momento exactamente mi cabeza es capaz de vaciarse sola ya sin ningún esfuerzo, y que es fantástico dejarse llevar por las sensaciones. No te digo que si pensara, que lo haré pronto, en unas semanas como mucho, tú no estarías aquí. Creo que lo sabes igualmente, me repites constantemente el miedo que tienes, y no, yo nunca te digo que no debes tenerlo, siempre te digo "queda mucho verano por delante". Pasan cinco minutos más entre silencios, suspiros, manos haciendo mariposas, brazos unidos por vello magnético y besos de nieve. Nos posicionamos y nos fumamos un cigarro, y empiezas a contarme lo de siempre, lo de que soy, lo de que cuando me ves leyendo en el café, lo de la primera vez, lo de la última, lo de las frases de canciones y las frases que te inventas que parecen salidas de un libro de Moccia. Santo Dios, no es mi tipo para nada y aquí sigo, abrazándole, apiadándome y ¿por qué no? queriéndole. "¿Sabes? Tú eres especial, pero no especial como todas, especial como tú sola. Jamás había conocido una chica así, quisiera entrar en tu cabeza y tu corazón". "¿Sabes? Todos somos especiales a nuestra manera, tú lo eres, los demás lo son, y a miradas como la tuya sobre la mía todo es exagerado. Nunca encontrarás a una persona a la que muerdas que no sea tan sumamente especial para ti como lo soy yo en estos momentos. Además, soy de las que nadie recomienda, como la canción que cantabas el día que nos conocimos". "Me encantas" y que tienes miedo otra vez. Pienso que has entrado en mi bucle, en el que yo me sumerjo cada dos por tres con imposibles o personas que sé que son imposibles. Amamos la imposibilidad. El amor platónico. Y te compadezco. Y no sé cuándo ni como te voy a decir "aún queda mucho verano por delante, y no es nuestro plural". Sabes que pronto vendrá mi amor de verano de varios años atrás hasta éste. Y tienes la esperanza de que te elija. Pero yo siempre elegiré lo que no me convenga, y tú, tú me quieres demasiado.
4.6.15
Borrar
Presione borrar y borre sus horas en la oscuridad y los miles de cigarrillos fumados antes de que un rayo le partiera el alma y decidiera dar un paso al más inmenso vacío. Presione Supr y suprima el mensaje que nunca se envió diciendo "venga va, unas cervezas", vamos a abrir los brazos y hacer como que volamos más allá, más allá de la soga que aún no te ahoga. Que el exilio es el olvido de los que nunca olvidamos, y hay tantas formas de llegar a él. Hay tantas pamplinas absurdas de las que descorcharnos en risas, de atragantarnos con el humo mientras las pataditas al suelo rompen el cimiento levantando ventanas con vistas a futuros mejores y factibles. Que los años son pocos y lo de romperse da tanto miedo, qué valor se necesita entre la incomprensión y la búsqueda de una vida diferente a la hora de llegar a casa por las noches. Qué jodido ser una mitad sangrante mientras se busca entre pedazos de vidrios rotos trocitos que conformen la otra mitad. Qué bonito, delicado y qué inmensamente cruel lo de la soledad martilleando el pecho medio vacío que se seca, medio lleno que se desparrama. No lo sé, sí lo sé. No lo sé. Pero ¿y ahora? ¿Es ese tu mundo? ¿Hay justicia? ¿Te responden a los mensajes diciendo que sí? ¿que vamos a echar un polvo salvaje esta noche antes de que tan siquiera te plantees que en otro lugar se puede? ¿La gente mira como tú? ¿se ríen contigo? ¿es allí más bella la soledad? ¿menos dura? Tenía prohibido ver los telediarios porque lloraba, no hacen falta telediarios hoy. Venga va, vamos a pulsar el botón de borrar y cuéntamelo todo, hay gente en cola para escucharte, suplicando y hablándote en silencio para que te tomes una última e intentar convencerte de que sean muchas, muchas más. Pero no, no hay botón. Dicen que si deseas muy fuerte algo, se cumple, pero el transcurso del tiempo y algunas decisiones tomadas no se consiguen extirpar ni con miles de llantos de angelitos gritando desesperados "yo creo, si creo en las hadas". Cierro los ojos con fuerza, y quiero contestar a ese mensaje incoherente, y que el "a ver si nos vemos" que no contesté hubiera sido contestado. Quizás estaba ya todo apostado y mandabas SOS a cuerpos desconocidos. Quizás haya tantos quizás aquí como los había en tu cabeza. Pero reivindico el derecho a darle cuerda al reloj hacia atrás por mi y por todxs lxs que no pueden creer, ni hablar, ni tentar a la realidad.
Presione el botón supr para súbitamente retroceder en el tiempo dos semanas y que no estalle la bomba de los remordimientos, y la impotencia que sé que tienes, que sé que tenemos, en estas nuevas noches sin él (estuviera o no en las anteriores). Una suma de vacíos inconcebibles.
5.5.15
Tertulia
Ajena, fluye aguada
la palabra corrupta
entre desayunos y
tabaco negro almíbar,
dicen que dicen ellos
los perseguidores y
los viejos perseguidos,
que no hay solución,
que los sombreros
antes quedaban mejor,
que ahora esconden
desteñidos el fervor
de quiénes picoletos
olvidados defendiendo
qué defendían y por qué
si el oro y la dignidad se
la han robado año tras
voto, y vacíos los bolsillos.
Pero alto, que yo sigo
con mi papeleta de
títere,que parece saber,
y de verdad, que gacho
pero orgulloso no me mires
si no tienes los dos dedos
de frente que algún día
creí tener. y las uñas limpias
que no pasa nada,
que España va muy bien,
que no te engañen otros,
que los nuestros ahora
sí que sí, lo hacen requetebien.
la palabra corrupta
entre desayunos y
tabaco negro almíbar,
dicen que dicen ellos
los perseguidores y
los viejos perseguidos,
que no hay solución,
que los sombreros
antes quedaban mejor,
que ahora esconden
desteñidos el fervor
de quiénes picoletos
olvidados defendiendo
qué defendían y por qué
si el oro y la dignidad se
la han robado año tras
voto, y vacíos los bolsillos.
Pero alto, que yo sigo
con mi papeleta de
títere,que parece saber,
y de verdad, que gacho
pero orgulloso no me mires
si no tienes los dos dedos
de frente que algún día
creí tener. y las uñas limpias
que no pasa nada,
que España va muy bien,
que no te engañen otros,
que los nuestros ahora
sí que sí, lo hacen requetebien.
29.12.14
La idolatría que sentimos es inocente y pura, dentro de todo lo puros e inocentes que podemos ser.
Somos hijos de la noche sin talento como muchos otros lo fueron, con nuestras litronas derramadas sobre nuestro porvenir, arrugas falsas en nuestra mirada, tiritas usadas en las conversaciones que somos capaces de entablar entre la muchedumbre y mucha, mucha cara partida entre lo que querríamos ser y lo que seguramente nunca seremos.
Y perdónennos si les molestamos, ustedes que son capaces de versar la existencia, ustedes que juegan a encontrar la palabra perfecta y lo consiguen una de cada tres veces, ustedes que saben tanto de romperse que nos enseñan como nos estrellaremos y como sabremos levantarnos para acabar de nuevo mordiendo el polvo y los polvorones en domingos de diciembre.
Perdónennos si nos aparecemos borrachos con grietas en la coherencia y balbuceando incongruencias sobre cosas que no importan lo bastante.
Perdón. Perdón, mil perdones por no poder expresar lo que quiero que entiendan con la facilidad que ustedes tendrían de escribirlo.
Solo, solo eso. Somos hijos de la noche y del paroxismo, y el simple hecho de poder observar su mortalidad nos tranquiliza. El simple hecho de tocar de lejos el talento que no nos fue dado. Todo esto que es como llamar a distancia a un vendedor ambulante de toque de gracia.
Perdonen de nuevo. La veintena nos tiene removidos y como ustedes hicieron; nos apresuramos para tropezarnos los antes posible y poder decir
"sé lo que esos versos querían decir".
Somos hijos de la noche sin talento como muchos otros lo fueron, con nuestras litronas derramadas sobre nuestro porvenir, arrugas falsas en nuestra mirada, tiritas usadas en las conversaciones que somos capaces de entablar entre la muchedumbre y mucha, mucha cara partida entre lo que querríamos ser y lo que seguramente nunca seremos.
Y perdónennos si les molestamos, ustedes que son capaces de versar la existencia, ustedes que juegan a encontrar la palabra perfecta y lo consiguen una de cada tres veces, ustedes que saben tanto de romperse que nos enseñan como nos estrellaremos y como sabremos levantarnos para acabar de nuevo mordiendo el polvo y los polvorones en domingos de diciembre.
Perdónennos si nos aparecemos borrachos con grietas en la coherencia y balbuceando incongruencias sobre cosas que no importan lo bastante.
Perdón. Perdón, mil perdones por no poder expresar lo que quiero que entiendan con la facilidad que ustedes tendrían de escribirlo.
Solo, solo eso. Somos hijos de la noche y del paroxismo, y el simple hecho de poder observar su mortalidad nos tranquiliza. El simple hecho de tocar de lejos el talento que no nos fue dado. Todo esto que es como llamar a distancia a un vendedor ambulante de toque de gracia.
Perdonen de nuevo. La veintena nos tiene removidos y como ustedes hicieron; nos apresuramos para tropezarnos los antes posible y poder decir
"sé lo que esos versos querían decir".
21.12.14
Miró el reloj hasta que se hizo tarde.
Soy una simple mosca, bueno realmente no creo ser una simple mosca, mi complejidad podría asustaros, puedo superar intelectualmente a un 60% de la población española, o al menos a un 60% de la población española que he llegado a conocer. Por no hablar de las demás moscas, pocas moscas he conocido capaces de reflexionar sobre la existencia o tan siquiera de una mínima reflexión. Desde huevo mi madre sabía que sería especial, por lo tanto me soltó en casa de la niña. La niña no es una niña, ni yo supongo que soy una mosca. Debo de ser una mutación, quizás mi madre era más exquisita que las demás moscardonas a la hora de seleccionar su macho alfa, quizás mi padre no era tan siquiera un moscón y yo salí una mosca híbrida en todos los sentidos.
En fin, que nací y enseguida fui capaz de volar más alto que las demás, de no quedarme dándole vueltas a una mierda ni succionar de los contenedores. Por eso decidí quedarme a vivir en casa de la niña y cuando nadie me viera irme a las sobras de los exquisitos manjares de su mamá. Ese a pàrte del cariño a la criatura fue el principal motivo de mi selectiva vida sedentaria.
Desde pequeña, la niña. como yo, fue una niña muy especial, capacitada de una inteligencia emocional sobrenatural y una viveza e inquietudes que sobrepasaban las de los demás de su especie a su edad, incluso a muchas otras edades.
La niña lloraba mucho al principio, luego dejó de llorar. La niña era algo caprichosa de pequeña, pronto dejó de serlo. Sus padres siempre andaban preocupados por la pequeña, su entereza y su falta o exceso de palabra. Tenía una mirada de cortina que expresaba normalmente la brisa de un atardecer en el Mar Menor, que era el paisaje más explotado de todos a sus ojos verano tras verano.
La cosa es que pasa lo de siempre, la niña va creciendo, y tú la amas, porque es una niña, pero luego se vuelve revoltosa y no sabes como actuar ante sus errores, ante sus adolescentes escapadas, a verla hundirse en su propio hoyo. Y claro, la niña llora sin derramar una sola lágrima y sabe lo que está haciendo mal y tú quisieras consolarla pero eres la mosca que duerme en su casa de muñecas y luego encima de las fotos con sus amigas y más tarde entre los libros o los vértices de los cuadros. La ves crecer y ves que sigue nollorando mucho. Y tú te posas sobre ella y no te hace nada. Quizás un gesto para que te vayas. Nunca mata moscas, las aleja. Llegas a intuir que es lo que está aprendiendo a hacer con las personas también.
La mujer que se cree mujer llora. La mujer está vacía La mujer tiene miedo y se ha propuesto hacer un trato consigo misma. Tienes cinco años de margen. En esos cinco años harás lo que has de hacer. Serás incorregible y cambiarás tu vida. Si no lo haces, son cinco años. Nunca pensó que llegaría a ser una señora, por lo tanto la niña que se cree mujer y que no se ve capaz de aguantarse las voces raras de su cabeza que le dicen: "Hay agujero en tu cabeza" firma su contrato. Y si en cinco años no ha cambiado y no es una verdadera persona con estudios y trabajo la mujer se irá y de verdad que jamás llegará a ser una señora.
La niña está triste y la mujer y señora también.
La niña dice que son 5 años a partir del día 1 del año 2015. Si en el 2020 nada ha cambiado nada cambiará.
Y firma.
Y yo que soy una mosca me froto las patitas y juro que he creído en ella muchas veces, y después, no he creído en ella ni una sola vez más. Pero que hoy, hoy creo. Por que si no se cree, no hay manera de darle un continuará.
Y si no, pues mejor que no continúe.
La niña es una mujer, parece, pero yo creo que se ha quedado mirando el reloj hasta demasiado tarde. Y se ha saltado demasiados pasos y edades. Y ojalá no sea tarde. Por que soy una mosca con cinco años de vida más.
27.11.14
Nos mentimos de nuevo. El mundo sigue girando y acabamos en la misma cama creyendo que nosotros también lo haremos. Parece más sencillo besarse en busca de palabras que hablar, y lo es. Parece más sencillo chuparse que acariciarse, y lo es. Pero todo falla como ha de follar, y yo me obligo a sacarme de dentro los kilos que cogen los días a base de teclear en el ordenador, y ver si mis dedos van deshaciéndose de algunas calorías de este sobrepeso etéreo. Pasamos del prólogo a la última página y nos ahorramos el buscarnos las 7 diferencias en el libro equivocado. Mi risa es puro nerviosismo cuando no quiero y me pongo alitas de pollo en el costillar.
Qué bonito esto de equivocarse. Después, digo, después será.
Ahora es un escalón más.
Qué dulce eres, me dices por cumplir, qué coñazo, no nos decimos por la misma razón.
Qué bonito esto de equivocarse. Después, digo, después será.
Ahora es un escalón más.
Qué dulce eres, me dices por cumplir, qué coñazo, no nos decimos por la misma razón.
6.11.14
Un muro en blanco para reinventarse, escenario nuevo a la escritura, al desgarro de palabras catastróficasfluídas que se aburren de esconderse tras la caja del bumbumaquemesalgo. Recuerdo gestos esporádicos y autocontrol al precipicio de ilusiones concebidas, también ese cartucho lleno de balas de esperanzadora esperanza -que te quiero verde-, que nunca termina de vaciarse. ¿De cuántas balas estamos formados? ¿Cuál es el número exacto? Debe de haber un
número exacto. Pero eso de las divisiones, que hay quien las gasta de golpe (balazón) y quien se niega a pampam a diestro y siniestro. Luego invierno en un solo día, época de los cuchillos. Desde dentro te abres el estómago en craaaagggccccc y das de primer plato tus tripas a los clientes del Tapeos Club.
También te creen jajajejejiji, ¡ai, descarada! y no es ni interés propioajeno ni tiempo de dar explicaciones y decir que cry a river de sonrisas e impertinencias.
-¿Dónde nos habéis metido?
-Donde queríais estar, ¿No?
-Ah. Sí, gracias. Pero sobra la misma falta de siempre.
número exacto. Pero eso de las divisiones, que hay quien las gasta de golpe (balazón) y quien se niega a pampam a diestro y siniestro. Luego invierno en un solo día, época de los cuchillos. Desde dentro te abres el estómago en craaaagggccccc y das de primer plato tus tripas a los clientes del Tapeos Club.
También te creen jajajejejiji, ¡ai, descarada! y no es ni interés propioajeno ni tiempo de dar explicaciones y decir que cry a river de sonrisas e impertinencias.
-¿Dónde nos habéis metido?
-Donde queríais estar, ¿No?
-Ah. Sí, gracias. Pero sobra la misma falta de siempre.
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