Y esque yo...

A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!

13.3.26

Memos de un cuaderno de tantos #2 - parte2/2023 - 2024

 Las cartas siempre en mano, la baraja siempre dispuesta a la próxima tirada. No juego a estas cosas, apenas sé de poquer, la base de naipes es base de curiosidad. 

Pero siempre me arden las cartas en la mano. Cuando hablo de cartas ya no sé a qué clase de juego me refiero. Si al nuestro, al de eso que llaman destino, al de las barajas o a este blog que no hace de goma. ¿Con qué forma de coraz....  

[se corta, alguien llegaría]

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"Mientes como las canciones de amor" (Anhelo - veintiuno).

Dime, ¿cómo mienten las canciones de amor? Estoy intentando no escribirte a ti pero ahora toda palabra que expreso tiene esa forma. ¿Tiene el corazón forma de carta entonces? ¿Hemos vivido pues engañados por la biología?

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Siempre escribo a un vacío para llenarlo, para la construcción del silencio perfecto. Ese que Pizarnik conoce tan a fondo. Ese que habla del viento.

Soy sus palabras pero soy yo. Acompaño a sus fieras y las amamanto con tranquilidad y mar. Muérdeme ruido, muérdeme que aprenda a acallarte de nuevo. La paz después de la tormeta es el estado de concurrir la vida interior. 

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No me salves de mi, déjame caer si tirarme es la misión que retuerce mis carnes. Nunca fui de nadie y no lo seré por más que el relato hable de lo contrario. No tengo línea del destino y las cuerdas que deberían sujetar este peso nunca se anudaron con fuerza. Son como los cordones de mis zapatillas, siempre arrastrándose por el suelo porque nadie me enseñó bien la lección nunca o yo nunca le di la importancia que merecía.

Siempre sucias.

-Átate los cordones.

-Si me los ato caeré, he aprendido a andar así.

Una esencia indescriptible, disoluble, reinventada a cada paso fuera de la pulcritud.A tropiezos aprendí a andar por no aprender bien a reforzar los nudos.

No me salves, más te ruego:Sálvame. Hoy. Salva a esta transgresora con arañazos en la espalda y tus mordiscos en los brazos.

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Dime Mezco, ¿hasta qué punto eres consciente de tus pecados? ¿Dónde empieza el autoengaño y dónde la libertad? ¿Qué parte tiene más sentido pararse a estudiar? No hiciste nada mal, simplmente fuiste. 

¿Por qué entonces mi pasado en tus ojos me hace sentir sucia? ¿Cómo me santifico?
¿Debería hacerlo? 

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No entiendo qué ha pasado, no entiendo como frenar. No entiendo mi lugar.
Soy una gota de lluvia en tu día soleado. Eres el rayo que me parte cuando más necesito la calma.
Lo estoy intentando todo, estoy agotada. ¿Dónde estoy? 


4.1.26

Memos de un cuaderno de tantos #1 - parte1/2023

 "Jugar al azar suena demasiado bien". Juguemos pues a embaucarnos lentamente, a desafiar nuestros instintos, a treparnos los miedos.


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Aprender a soltar las horas quizás, a hacer del silencio un lugar cómodo. Siempre amé la ausencia de sonido cuando se rellena con la contemplación; con un sentimiento de oleaje bravío que no cesa dentro.


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"Te ofrecí mi canto de avestruz". Que no aterre sacar del pecho las notas incorrectas, que no dar el tono sea un acierto en lugar de un aterrador error. Que la imperfección tenga el más grande los matices de las verdades. 

Llegas y no espero, solo me mantengo sumida, tendida en el tiempo. Llegas y no es tarde, ni temprano, simplemente llegas. No sabes si hay sendero pero yo estoy aquí y tú estás llegando.

Bebe fresquita la erveza para recordarse que está viva y que esto de no esperar sabe soberanamente bien. 


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"Y es que tu boca y mi boca combinan de 10". La teoría.

Volvieron a revolvernos el estómago cada pequeño gesto, cada mirada.  Un beso lento y eterno, una burbuja que construimos con las ganas de presenciar el milagro, que no debíamos perder ni un segundo, prensenciamos lo que estaba sucediendo.  Volvió la prisa por comernos y el letargo de las caricias "abrázame y no me digas nada, solo abrázame". También tu pensaste que quizás no se diera, ambos fuimos la pena de quienes piensan que era demasiado genial como para ser real. Es tan genial que es real. Tiremos del pañuelo mientras viva la magia. Que esto solo pasa a lo sumo dos veces en la vida.


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Tengo que huir de la burbuja que me aleja de aquí.

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Si te alejo prométeme pondrás la palabra por medio.
Estoy en ese puente donde ser yo al 100 % me va a costar.
No por ti, no por nadie.
Es mi puente personal que no me deja levantar las manos.

Si eres capaz de dejarlo pasar, te prometo intentar darte todo.
Mi ego nunca sigue callando cuando ve que nos espera después.
De un beso lento no se sale ileso, amor.
Un beso lento es la cuerda que coges y agarras para decidir
si te tiras con todo lo que conlleva o si se prefiere saltar y quedarte en el “lo que nunca fue”.

Quiero otro beso lento, quiero que me sigas convenciendo para que no tiremos a por todas.
Con todas.

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A las puertas de tu casa estoy esperando a ver qué pasa. Porque la sensación es de adiós. Que fácil llega y se va todo.


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Fueron dos soplos de aire fresco, pero espera,
ahora que si hay espera,
un soplo de aire en este desierto, entre tanto calor
ya se hace

                  pesad

                            o.

Se empaca a mi espalda, y claro que no quiero renuncia,
pero menos quiero vivir esperando. 

Parecía que si; aún quiero que lo sea, que lo parezca,
pero cada vez me cuesta más cargar su peso.

... y eso de que ya no somos tan tontos ni tan inocentes.
Eso de haber aprendido del paso de los años.


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Dicen que les mola como toco y últimamente solo pienso en como escribirte una canción.
Yo que no sé de componer. Hablan atrás.  Me han espiado mientras tocaba.
Marea y ahora lo ponen en sus móviles a toda voz. uf. 

Y yo solo quiero darte una canción. Puedo usar este cuaderno para ideas y frases.

Para huir. Son las 21:00, el Mar Menor me guarda en su orilla.

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Es curiosa que la intención de esta libreta que me regaló X acabe tan intencionadamente su trayecto aquí. Cómo somos, como nos ilusionamos, como cerramos con portazo la misma puerta que dejó entrar esa brisa de aire fresco. Otra pequeña muerte crece aquí, es pequeña si. Pero es otra parte de mi asentandose con miedo. 

Hubiera preferido no entraras aunque por suerte no con la intensidad de quien ama u odia. Si no con el desgaste de quien acumula decepciones. 

Voy camino de un festival, mi intención es que esta libreta coja un sentido distinto al que quise. Y lo haga feliz. Voy a beber y sobretodo a sonreir.

Rip cuaderno viejo, hola cuaderno nuevo.


20.5.25

Mi app web quiere un poema

 Olvidé la silueta de las palabras que reflejan un hastío,

se me perdieron los sonidos de lo que cura,

perdí la noción de la continuidad y el espacio. 


No sé dónde he de ir, se donde no he de quedarme,

hay un peso que me hace traspasar el asfalto

y estoy aquí abajo mirando como las hojas 

que devieran ser de árboles en el exterior

son hojas de cuchillas ardiendo.


Dame una cerilla y gasolina. 

Voy a prender mi vuelo.



13.11.24

 







12.11.24

Algo que me calme

 He tomado algo que calme este terror, 

Llueve fuera, pero creo que llueve aun más en mis costillas. No estoy segura de si los truenos vienen de dentro o de fuera.

Casi te llamo 20 veces, ¿sabes? Pero me he llenado la garganta de arañas y las he dejado a su libre albedrío por todo mi cuerpo. Se arrastran y aplastan contra mis órganos y yo quiero gritar. Pero mi garganta está llena.

Lo he conseguido, me he despedido. Te juro que era verdad todo lo que te he dicho. Solo que ahora las palabras me explotan en la cara. Se me han saltado las narices y hay sangre por todos lados.

Una despedida bonita, un fin. No quiero estropearlo y me arrastro por el suelo en tu dirección contraria. En la dirección del silencio. Tengo una venda que raspa mis labios. Arde el silencio. Quema.

Llueve dentro, llueve fuera. He tenido miedo. Me he vuelto cristal, de las copas de vino más fragiles. Del que fácil desparrama y luego no salts del todo al salpicar. No sé si me he cortado o sigue siendo vino. Solo cabías tú en la ecuación de una voz que me diera paz. Tú que eres la guerra.

Deja el móvil. Vuelve a borrarlo. 

Hoy no.

Una despedida bonita. No la estropees, me repito. Despedirme por siempre, he pensado en el imaginario de la catástrofe donde no podía salvarme ni a mí ni a mi perra. Janis. La he abrazado fuerte mientras llovía dentro, llovía fuera y empapaba mi cara. Quería decirte tantas cosas. 

No caben. Las palabras no caben ya. Están bajo cadenas en el cofre de lo que nunca será. Están bajo el mar. No logro adivinar cuanto tiempo llevan allí ya.

He tomado algo para descansar y ya se cierran mis párpados. Mañana lo haré mejor.

He bajado 5 kilos pero me siento más pesada que nunca. Mis párpados pesan 5 kilos y mis ojos están rotos. Está mañana me desperté bien. Te juro que lo hice. 

Una despedida bonita. Ya has dicho adiós. Ya he dicho adiós.

No podemos seguir así. Y me miro. Y ya he desaparecido en él. Siento que me han extirpado de mi cuerpo. Tengo que recuperar mi cuerpo, mi sangre, mi saliva. Soy un sacrificio humano.

Una despedida bonita. Y merezco ser feliz. ¿Cómo se hace eso ahora? Tuvimos tanto que no supimos que hacer con ello. Todo roto. Todos los pedazos. Todas las canciones, todas las palabras, todos los sueños, las risas. Todo.

Cierran los párpados. Gracias. La calma. Ven. Te abrazo. Te dejo entrar en mi. Mañana será mejor. Me lo prometo.




25.6.24

Pidiendo a Chat GPT que analice lo que escribo

 "El grito de la despedida más larga" es un poema cargado de emociones intensas, dolor y reflexión sobre una relación que está llegando a su fin. Aquí tienes una interpretación y análisis de su contenido:


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**Quería que me vieras brillar cuando lo que hacía era prenderme fuego y arder en llamas para ti. Yo que te hablaba del mar.**


En estos versos iniciales, el hablante poético revela su deseo de ser admirado y apreciado, aunque sus esfuerzos para brillar eran autodestructivos. La imagen del fuego contrasta con la del mar, sugiriendo una dicotomía entre pasión y calma.


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**La ignición que no supe contener, la hoguera de las palabras y actos desmedidos. No hay San Juan que amaine las brasas cuando me miras. Yo que te daba vida en los reflejos de las olas.**


Aquí se menciona la incapacidad del hablante para controlar sus emociones ("ignición"), que se manifestaron en palabras ardientes. La referencia a San Juan evoca la celebración del solsticio de verano en la que se encienden hogueras, implicando que ni siquiera un ritual tradicional puede salvar su relación. Nuevamente, se hace referencia al mar como símbolo de vida y reflejo, contrastando con el fuego de la desesperación.


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**Es ese pues, mi reflejo en tus pupilas el espejo de la angustia y las náuseas que no puedes ocultar, el que converge y me arrastra a ser a lo que renuncio. Qué verdugo el pasado, qué verdugo del presente, qué verdugo del futuro.**


El hablante ve su propio dolor reflejado en los ojos del otro, lo cual le produce más sufrimiento. El pasado, presente y futuro son descritos como verdugos, indicando que no hay escape del tormento emocional que siente.


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**No hay estado líquido, ni hay agua que contenga este incendio que se expande y se expande en el espacio entre pecho y estómago.**


El fuego dentro del hablante es inextinguible, incluso el agua (simbólicamente calmante y sanadora) no puede apagar su dolor.


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**Tú, guerrero que dejas tus músculos desfallecer, tú que buscas en mis combustiones porqués inaccesibles.**


Se dirige al otro como un guerrero que ha agotado su fuerza, buscando en la destrucción del hablante respuestas que no puede encontrar. Esto sugiere un desgaste emocional y físico en ambos.


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**Da igual que quiera romper las cartas de mi partida y empezar de cero si mis derrotas me perseguirán durante el resto del juego.**


El hablante reconoce que, aunque desea empezar de nuevo, sus fracasos pasados seguirán afectándolo. La metáfora del juego de cartas implica que la vida es un juego en el que las decisiones pasadas tienen consecuencias inevitables.


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Este poema se centra en la desesperación y el sufrimiento causado por una relación fallida, usando metáforas de fuego y agua para representar las emociones intensas y contradictorias. La reflexión sobre el pasado, presente y futuro añade una dimensión de inevitabilidad al dolor experimentado por el hablante.

13.6.24

Poesia

Estoy leyendo poesía. La poesía cierra puertas, la poesía se arranca en la negrura. La poesía ve el final. La poesía se hace, se crea y recrea en las venas de la intuición.


Algo cambia, estás caminando. Estamos marchando. Actúas como si nada mientras dejas puertas abiertas. Voy a esperar para ver si me equivoco, pero ya no soy aprendiz en esto de las pausas. Tengo poco tiempo para convencerme o me convezcas.


Se ha abierto la puerta que cierra todo. 

No voy a luchar sola.

Espero equivocarme o que por la integridad de los peones no entre la cobardía en tus actos hasta hacer los pies descalzos pudrirse entre el moho de la inacción.


Yo ya soy caballo. La potrilla se fue y yo me quedo con el valor.

Lo que termina, germina.

Lo que sigue, también.

Siempre que sea con cautela y verdad.

11.3.20

sea amor

El miedo a que todos los caminos te lleven a su entrepierna y que Roma quede demasiado lejos, tan lejos que nos olvidemos de ella y del origen de las leyes que nos prohíben. Se puede leer: "NO" en algún cartel de alguna parte. Pero nos creemos ciegos y por eso nos acercamos para cerciorarnos y decidir más tarde, decidir más tarde, ya si eso.
El miedo a poder describir los sentimientos y las sensaciones en un papel, a que no sean, a que simplemente se limiten a tener que ser. Que se olviden de que el cuerpo humano necesita comer, crecer, "que no todo va a ser follar" y escribirse en masturbaciones recíprocas.
Eso del terror a acostumbrarse a su olor, tacto y todas esas cualidades que a la luz de la luna le pueden hacer tan singular como vulgar, tan aborrecible. Que el insomnio sea mirarle cuando no esté por necesidad y costumbre, que el insomnio sea el no volver a dormir con una misma ni a leer de madrugada con Chopin de fondo, porque simplemente no tenga ya sentido. Errar, arriesgar y ser descubiertos en las grandes pantallas follando, en esa escena real que interpretamos tan bien para el escándalo de los mortales y los "sindosdedosdefrente".
Es querer más para ser menos
Siempre es querer para ser menos de una manera u otra.
Ser más mientras nos dividimos ¿es caduco? ¿acaso posible?

Digo yo que sentir su polla en mis braguitas mientras me abraza en la noche, aunque no esté, sea amor.

23.11.18

En ocasiones dudo y muero cada vez un poco más en cada nueva duda, en cada ápice de locura que asoma de cenizas con brasas no apagadas del todo, en cada terror parido del insomnio y el hoy nunca presente.

Otras sin embargo renazco de esas brasas y soy fuerte, Hefesto lúcido  que se doma y cree en un todo vacío. Capaz de alejar cualquier obstáculo y andar sobre la llama, pulir, dar y quitar formas a las herramientas que hay a mano y las que no crearlas.

Una lucha contra la irracionalidad que cuando muta es una lucha contra la racionalidad. Dos reflejos idénticos en distinta lucha.

Y la lucha está donde tú estás. En tu valía, persona, en tu libertad junto a la mía mientras sea una decisión. Me llena una esperanza idiota que quiere ser real y capaz de existir, y no pienso abandonarla. No me permitas que la abandone mientras quede algo, porque esa esperanza y lo que remueves aquí dentro es grande. Tampoco te encadenes ni te renúncies -solo amoldémonos, mientras queden fuerzas quizás podamos seguir construyendo herramientas y quizás algún día veamos que las tenemos y sabemos usarlas.
Quizás no, y eso lo tenemos. Y nos necesitamos enteros / no mutilados para ello. Ayúdame a no mutilarte. Ayúdame a acompañarte no a frenarte.

Siempre que lo quieras,. *(doble sentido de , o .)
aquí tienes mi ayuda también.

30.4.17

Son tantas las canciones que tengo ahora que te has ido. De la radio o de spotify, de anuncios, de sorpresa, joder, todo me recuerda a ti. Desde la noche que sabía que te irías, pasando por las noches que me suplicas que vaya, los días que pienso en volver a intentarlo, los días que he intentado convencerte de la vida, los que miramos tus muñecas como heridas pasadas, los que tengo miedo de no volver a verte.... Los días en que sé que no es posible, ya no. Es demasiado tarde.
Es duro decir adiós a la persona que más amas, porque no te quedan ya fuerzas para afrontar lo mismo una y otra vez. Cuando has dado tanto solo quedan migajas. Y sacar esa fuerza sobrenatural para salvarte todas esas noches en las que te quieres quitar la vida... darme toda esa responsabilidad... tú que me echaste de tu lado tantas veces por tus abismos. Es una situación enfermiza, pero ¿cómo dejar que muera el amor de tu vida? ¿Cómo salvarle si no te queda una sola esperanza en vosotros ya?

¿Por qué me das a mi la responsabilidad de ir por las noches en el coche a toda leche llorando del miedo por si no te voy a encontrar con pulso? ¿Por qué me haces luchar por convencerte en seguir viviendo o ir a buscar ayuda? ¿Por qué me llamas para decirme que que me vaya y deje que te mates?

No me quedan fuerzas.
 De verdad.
No me quedan fuerzas.

Pero seguiré luchando por los dos, aunque esta vez no sea por nosotros.

4.2.17

¿Hablamos de literatura?



Hay veces que estoy leyendo un libro que me encanta, pero poco a poco empieza a hacerse más y más difícil de terminar, me cuesta mucho más concentrarme y disfrutarlo, hasta que llego a un punto en el que no me veo capaz de acabarlo.

Yo, al menos, soy de esas personas que no sabe dejar los libros a medias, me es de un esfuerzo desorbitante el rendirme, cerrarlo y dejarlo en la estantería como un fracaso; muchísimo más que terminar de leerlo y desecharlo como una mala lectura o una lectura que se me ha quedado demasiado grande (que también pasa).
Esto ocurre sobre todo si es un libro que ha creado en mí muchas expectativas iniciales y que creo que de veras lo merece, porras, tengo que luchar por él hasta el último momento, aún sabiendo que está retrasando todas las demás lecturas que esperan impacientes para maravillarme.
Pero a veces, solo a veces, y mirad que solo me ha pasado una vez, hay libros a los que les das muchas oportunidades y nunca cumplen lo prometido, y sin quererlo, odiando hacerlo, debes deshacerte de ellos con rabia y dolor. Te culpas y sabes que quizás deberías haberte esforzado más en algunos puntos de su lectura, pero llega un momento en que es el libro el que te echa, y tú sabes, que de alguna manera, tienes que dar las gracias porque lo único que consigue es estancarte y dolerte, y que esos párrafos a los que no has prestado tanta atención es porque idénticos, te han defraudado ya anteriormente. Pero pasa, joder.
Hay libros que no son para mí, y la verdad, otra cosa no sé, pero buena lectora me considero, ahora tengo que empezar a quererme más y leer solo lo que me haga feliz. Tú no puedes hacer bueno a tu criterio un libro por más que te empecines en seguirlo si ese libro no es para ti. Y tú no tienes la culpa, el libro tampoco, simplemente pasa.
Hay mucha mierda y mucha maravilla encerrada en la literatura, y según la clase de lector o lectora que seas -y el momento de tu vida por el que estés paseando-, lo que es mierda puede ser una maravilla, y lo que es una maravilla puede ser una grandísima y puta mierda. Pero la literatura nunca morirá y siempre habrá algo nuevo que te sorprenda.


`Pues lo mismo pasa con el amor.

24.1.17

Volver

¿Cuántos años hace ya que creé este blog y con qué propósito exactamente?
Era yo una adolescente que empezaba a leer libros algo más complejos de lo habitual (no todos, he de confesar que leí a Federico Moccia muy afanosamente también), sacaba las mejores notas en redacciones y creaciones de historietas desde el colegio y tenía 3 diarios completos y 6 sin terminar. Una niñata para ser sinceros, me saltaba las clases para irme -todo muy prematuramente- a) de cervezas, b) a pasar horas con el ordenador c) a tomar cafés, d) fugarme con mi (era yo la portadora del término) amante o e) a leer en algún portal cercano al instituto. Problemática pero educada, absentista pero con inquietudes, pasota pero con ideales y presencia en todos los actos políticos-sociales liberales.
¿Sabéis qué es lo peor? Que sigo siendo esa adolescente tonta, solo que con un ápice de responsabilidad encima. No me reprocho en exceso quién soy, de hecho respecto a valores y personalidad estoy bastante orgullosa de mí misma, pero mi vago perfeccionismo (por llamarlo de alguna manera) y mis incongruencias varias resuenan cada noche en mi cabeza como martillazos.
Es por eso que cuando pasa x tiempo vengo aquí, siempre sin saber con qué propósito, al igual que cuando decidí que estaría bien tener un blog y ponerle un nombre tan ridículo como "meditando con las flores". No quiero cambiarlo, y tampoco borrarlo. Quiero que crezca de alguna manera. Siempre me ha ayudado escribir, desde muy pequeña, pero haberme convertido en una lectora sagaz me ha ido achicando a la hora de expresarme ante el papel. Pareciéndome todo, incluso mis pensamientos, una falta de respeto a la escritura. Ya no es el qué dirán, es el qué diré.
He decidido intentarlo, intentar volver a hablarme y no solo en los momentos de confusión, si no cada día (no nos pasemos, no nos pasemos) porque es una necesidad urgente que solventar. Aún obligándome a no mirar atrás en cada línea. ¿Volvemos a hacer un diario Bea? Necesitas no hablar con nadie, necesitas escribirte. Y eso haremos.

19.1.17

Ser

Es noche de lámparas
de socarrón a la pupila
hirviendo,    congeladas
manos y dedos que quiebran
la oscuridad de los focos
en una tierna calma     muerta,
en una horrenda psicosis  nerviosa,

me comerá la sombra de
quien desaparecí, de quien
fui o siempre, por qué no,
de quien anhelaré inútilmente  
ardiendo encerrada       ser.

Sigo la luz como me piden,
o como me amarran a no,
pero da igual,    porque la luz
siempre, encendida y cegando,
apaga-se y tiembla todo lo que
alguna vez, de alguna manera quise   ser.

Corro detrás de toda oscuridad,
y a esa sí, a esa sí que la alcanzo.


Soy.

14.11.16

No hay día que me repita:

no, esto no es.
no, las palabras se desvanecen sin el acto.

Tú y tu tierna inmovilidad.

28.2.16

Me duele intentar exlicarme, intentar sacar un amor tan grande como el que tengo dentro.

31.1.16

No hay miedo. Fobias.    No hay pausas ni silencios incómodos.   No hay ninguna clase de duda.   No hay vergüenzas.       No hay enfados.       No hay celos.       No hay nadie más.      No hay carreras.    No hay posesión.        No hay suciedad.        No hay soledad.

Eres un todo.

3.1.16

Un nuevo año, una nueva vida

Todos estos cambios, todos tan de golpe, todos tan lentos, todos con una perspectiva sonriente. Vuelvo a ser feliz.
Será por el flequillo.
Será por el nuevo trabajo serio y digno. Cómodo.
Será por conducir con la música a toda hostia.
Será por hacer el bien cuando puedo.
Será por mi familia.
Será por mis amigos.
Será por mi pareja.
Será por el futuro.
Será por todo.
Será por mi.


Brindo.

1.12.15

Días raros

Hace tiempo que no escribo, realmente ¿he llegado a escribir alguna vez? Estos pequeños garabatos de diario cibernético no toman ninguna trayectoria ni forma definitiva, más o menos como yo. No estoy segura de que nada de lo expresado o que pueda expresar en un futuro sea real en mí misma, no consigo definirme de ninguna manera posible. Amo la literatura, y me consume el no ser capaz de crear nada. A quién quiero engañar. Ni siquiera lo intento. ¿Es por el miedo? ¿Es mi propia capacidad crítica? Está claro que no tengo las herramientas necesarias para dar forma a ninguna forma de arte, pero desde luego, sin insistencia y perseverancia eso será siempre un imposible. Sí, el problema esta ahí. No soy capaz de abrirme paso a la constancia y al empeño por algo. Nada me ha llamado nunca la atención lo suficiente como para esforzarme en ser buena en ese algo, y si lo ha hecho ha sido transitoriamente y ajena a una meta. El futuro es algo que va llegando, y yo nunca me he preparado para él, siempre me pilla por sorpresa.
¿Sabéis? Tengo mucho miedo a ser. Me aterra encontrarme y que no me guste. Esas pequeñas manías, esos impulsos irrefrenables, la histeria, el autoconvencimiento. No quiero verme sola en un futuro, pero tampoco puedo imaginarme el compartir un hogar, una habitación, una vida. Mi pareja actual me entiende en ocasiones, sabe cuando necesito estar sola y se marcha. Sabe que necesito un gran espacio para mis libros, mi música y mi estar. Pero ¿cuánto seré capaz de aguantar el fraccionarme a merced de otros en mi tiempo libre? ¿Volveré a salir corriendo en cuanto acabe la pasión y nos patee la rutina? Me gustaría pensar que soy capaz de tener una relación "normal". Que puedo amoldarme a alguien y hacerlo partícipe de mis días. Me gustaría que fuera él. Pero queda mucho por delante.
Los días pasan lento, son raros. Mi abuela, me consumo en cada paseo al baño, al sofá, a la cama. En cada cucharada que le doy de comida. En cada limpieza de culo. En cada pañal.
Soy la única de todxs lxs nietxs que lo hace. Supongo que porque está en mi casa y mi madre me necesita. Hemos acordado un sueldo para tener una excusa para poder quedarme en casa a ayudarle sin que ella se sienta mal por frenarme la vida. Volver a casa y ser presa de la muerte lenta de una de las personas a las que más quiero. Eso no tiene precio. Pero tampoco lo tendría verlo desde un cristal junto a la muerte de espíritu de mi madre. Entre dos todo es más fácil, incluso la enfermedad.

Son días raros, tengo tanto que contarme.. y sigo desordenada. Mi chico me habla, esta noche cogeré el coche e iré a verlo después de acostar a mi abuela. Mañana por la mañana estaré aquí de nuevo. Necesito una sobredosis de achuchones y planes futuros sin futuro.

Chao. Perdón por el desorden Bea, quizás cuando te encuentres no sea tan malo. Lo estás haciendo y lo sabes. Pero siempre corres más.

6.10.15

De repente algo, de repente alguien.

Los planes se van al garete, y vaya, no siempre es tan malo. Cojo el coche e investigo La Manga otoñal, investigo la ciudad fantasma (aún medio vacía) en general. Creo que nunca había llegado tan lejos, llevo toda mi vida veraneando en el mismo lugar y siempre me ha bastado la zona más cercana de playa a donde vivo y los lugares de cervezas y copas. Hago kilómetros quedándome con cada pequeño detalle, con cada pequeña zona de arena donde podría estar tirada mirando el famoso atardecer del mar menor. A lo lejos diviso El Lugar, un pequeño restaurante con decoración tropical abierto en pleno octubre. Está a pocos metros del mar, y hay mesitas que casi rozan la zona de playa. Podría ponerme a pensar en las leyes urbanísticas, la inmoralidad de toda La Manga en sí, pero vaya, hay café con vistas al pequeño charco, y exactamente, unos minutos después de aparcar confirmo que buena música de fondo para sacar mi libretita y mis libros y sumergirme en ellos. En fin. Qué maravillosa putada que los planes salgan mal a veces, pero qué bien salir a buscar nada, y encontrar los extractos perfectos, en el lugar idóneo, con la mirada indicada y la música apropiada, en los que ganar el tiempo no-ganado. Y claro, que no es solo éso, que qué bien también poder esperarte hasta que salgas de trabajar con la sonrisa presente y la expectativa de la futura, vaya. El mar no está hecho para las aglomeraciones veraniegas, creo, está hecho para esta noche de otoño.


2.7.15

Queda mucho verano por delante

Te acurrucas a mi lado, con la cabeza a la altura de mis pechos y tu brazo izquierdo rozando la soledad de mi vientre desnudo, mientras, tu mano aprieta con fuerza la cadera carnosa que esperas te consuele lo que no consuelan mis palabras. Aún sudamos y respiramos agitados después de nuestro viaje a SiempreJamás. Somos magnetismo en la cama, somos contorsionistas de los sentidos y sensaciones, domadores del placer. Hago dibujos con mis manos en tu pelo y cara con Satié de fondo. Tú te estremeces y me abrazas con más fuerza, y yo, te sujeto del hombro y lo muevo con un "no pasa nada, sigo aquí" mudo. Ya no dices "te quiero" precipitados, sabes que no sé que hacer con ellos, te limitas a un "me encantas" y a empujar tu cabeza contra mi pecho izquierdo como un gato callejero que ha encontrado quién le acaricie y le dé de comer. "El verano acaba de comenzar" me rapito, y sigo acariciándote la piel al compás de cada nota mientras se me llena el pecho. "¿En qué piensas?" preguntas con miedo. No pienso en nada, ¿por qué siempre me preguntáis en qué pienso justo en estos momentos?, siento. No quiero pensar, te explico, solo siento. Solo noto las yemas musicales de mis dedos recorrerte, solo sigo el ritmo que ha de seguir el amor, o lo que quiera que seamos u hagamos. No, no hay que pensar. Deja la cabeza para utilizarla cuando haga falta, no justamente ahora. Te cuento que soy experta en bloquear mis pensamientos cuando estoy con alguien en la cama, te cuento que soy experta en general, pero que en ese momento exactamente mi cabeza es capaz de vaciarse sola ya sin ningún esfuerzo, y que es fantástico dejarse llevar por las sensaciones. No te digo que si pensara, que lo haré pronto, en unas semanas como mucho, tú no estarías aquí. Creo que lo sabes igualmente, me repites constantemente el miedo que tienes, y no, yo nunca te digo que no debes tenerlo, siempre te digo "queda mucho verano por delante". Pasan cinco minutos más entre silencios, suspiros, manos haciendo mariposas, brazos unidos por vello magnético y besos de nieve. Nos posicionamos y nos fumamos un cigarro, y empiezas a contarme lo de siempre, lo de que soy, lo de que cuando me ves leyendo en el café, lo de la primera vez, lo de la última, lo de las frases de canciones y las frases que te inventas que parecen salidas de un libro de Moccia. Santo Dios, no es mi tipo para nada y aquí sigo, abrazándole, apiadándome y ¿por qué no? queriéndole. "¿Sabes? Tú eres especial, pero no especial como todas, especial como tú sola. Jamás había conocido una chica así, quisiera entrar en tu cabeza y tu corazón". "¿Sabes? Todos somos especiales a nuestra manera, tú lo eres, los demás lo son, y a miradas como la tuya sobre la mía todo es exagerado. Nunca encontrarás a una persona a la que muerdas que no sea tan sumamente especial para ti como lo soy yo en estos momentos. Además, soy de las que nadie recomienda, como la canción que cantabas el día que nos conocimos". "Me encantas" y que tienes miedo otra vez. Pienso que has entrado en mi bucle, en el que yo me sumerjo cada dos por tres con imposibles o personas que sé que son imposibles. Amamos la imposibilidad. El amor platónico. Y te compadezco. Y no sé cuándo ni como te voy a decir "aún queda mucho verano por delante, y no es nuestro plural". Sabes que pronto vendrá mi amor de verano de varios años atrás hasta éste. Y tienes la esperanza de que te elija. Pero yo siempre elegiré lo que no me convenga, y tú, tú me quieres demasiado.