La idolatría que sentimos es inocente y pura, dentro de todo lo puros e inocentes que podemos ser.
Somos hijos de la noche sin talento como muchos otros lo fueron, con nuestras litronas derramadas sobre nuestro porvenir, arrugas falsas en nuestra mirada, tiritas usadas en las conversaciones que somos capaces de entablar entre la muchedumbre y mucha, mucha cara partida entre lo que querríamos ser y lo que seguramente nunca seremos.
Y perdónennos si les molestamos, ustedes que son capaces de versar la existencia, ustedes que juegan a encontrar la palabra perfecta y lo consiguen una de cada tres veces, ustedes que saben tanto de romperse que nos enseñan como nos estrellaremos y como sabremos levantarnos para acabar de nuevo mordiendo el polvo y los polvorones en domingos de diciembre.
Perdónennos si nos aparecemos borrachos con grietas en la coherencia y balbuceando incongruencias sobre cosas que no importan lo bastante.
Perdón. Perdón, mil perdones por no poder expresar lo que quiero que entiendan con la facilidad que ustedes tendrían de escribirlo.
Solo, solo eso. Somos hijos de la noche y del paroxismo, y el simple hecho de poder observar su mortalidad nos tranquiliza. El simple hecho de tocar de lejos el talento que no nos fue dado. Todo esto que es como llamar a distancia a un vendedor ambulante de toque de gracia.
Perdonen de nuevo. La veintena nos tiene removidos y como ustedes hicieron; nos apresuramos para tropezarnos los antes posible y poder decir
"sé lo que esos versos querían decir".
Y esque yo...
A veces me escondo... ¡Otras salgo aguerrida!
29.12.14
21.12.14
Miró el reloj hasta que se hizo tarde.
Soy una simple mosca, bueno realmente no creo ser una simple mosca, mi complejidad podría asustaros, puedo superar intelectualmente a un 60% de la población española, o al menos a un 60% de la población española que he llegado a conocer. Por no hablar de las demás moscas, pocas moscas he conocido capaces de reflexionar sobre la existencia o tan siquiera de una mínima reflexión. Desde huevo mi madre sabía que sería especial, por lo tanto me soltó en casa de la niña. La niña no es una niña, ni yo supongo que soy una mosca. Debo de ser una mutación, quizás mi madre era más exquisita que las demás moscardonas a la hora de seleccionar su macho alfa, quizás mi padre no era tan siquiera un moscón y yo salí una mosca híbrida en todos los sentidos.
En fin, que nací y enseguida fui capaz de volar más alto que las demás, de no quedarme dándole vueltas a una mierda ni succionar de los contenedores. Por eso decidí quedarme a vivir en casa de la niña y cuando nadie me viera irme a las sobras de los exquisitos manjares de su mamá. Ese a pàrte del cariño a la criatura fue el principal motivo de mi selectiva vida sedentaria.
Desde pequeña, la niña. como yo, fue una niña muy especial, capacitada de una inteligencia emocional sobrenatural y una viveza e inquietudes que sobrepasaban las de los demás de su especie a su edad, incluso a muchas otras edades.
La niña lloraba mucho al principio, luego dejó de llorar. La niña era algo caprichosa de pequeña, pronto dejó de serlo. Sus padres siempre andaban preocupados por la pequeña, su entereza y su falta o exceso de palabra. Tenía una mirada de cortina que expresaba normalmente la brisa de un atardecer en el Mar Menor, que era el paisaje más explotado de todos a sus ojos verano tras verano.
La cosa es que pasa lo de siempre, la niña va creciendo, y tú la amas, porque es una niña, pero luego se vuelve revoltosa y no sabes como actuar ante sus errores, ante sus adolescentes escapadas, a verla hundirse en su propio hoyo. Y claro, la niña llora sin derramar una sola lágrima y sabe lo que está haciendo mal y tú quisieras consolarla pero eres la mosca que duerme en su casa de muñecas y luego encima de las fotos con sus amigas y más tarde entre los libros o los vértices de los cuadros. La ves crecer y ves que sigue nollorando mucho. Y tú te posas sobre ella y no te hace nada. Quizás un gesto para que te vayas. Nunca mata moscas, las aleja. Llegas a intuir que es lo que está aprendiendo a hacer con las personas también.
La mujer que se cree mujer llora. La mujer está vacía La mujer tiene miedo y se ha propuesto hacer un trato consigo misma. Tienes cinco años de margen. En esos cinco años harás lo que has de hacer. Serás incorregible y cambiarás tu vida. Si no lo haces, son cinco años. Nunca pensó que llegaría a ser una señora, por lo tanto la niña que se cree mujer y que no se ve capaz de aguantarse las voces raras de su cabeza que le dicen: "Hay agujero en tu cabeza" firma su contrato. Y si en cinco años no ha cambiado y no es una verdadera persona con estudios y trabajo la mujer se irá y de verdad que jamás llegará a ser una señora.
La niña está triste y la mujer y señora también.
La niña dice que son 5 años a partir del día 1 del año 2015. Si en el 2020 nada ha cambiado nada cambiará.
Y firma.
Y yo que soy una mosca me froto las patitas y juro que he creído en ella muchas veces, y después, no he creído en ella ni una sola vez más. Pero que hoy, hoy creo. Por que si no se cree, no hay manera de darle un continuará.
Y si no, pues mejor que no continúe.
La niña es una mujer, parece, pero yo creo que se ha quedado mirando el reloj hasta demasiado tarde. Y se ha saltado demasiados pasos y edades. Y ojalá no sea tarde. Por que soy una mosca con cinco años de vida más.
27.11.14
Nos mentimos de nuevo. El mundo sigue girando y acabamos en la misma cama creyendo que nosotros también lo haremos. Parece más sencillo besarse en busca de palabras que hablar, y lo es. Parece más sencillo chuparse que acariciarse, y lo es. Pero todo falla como ha de follar, y yo me obligo a sacarme de dentro los kilos que cogen los días a base de teclear en el ordenador, y ver si mis dedos van deshaciéndose de algunas calorías de este sobrepeso etéreo. Pasamos del prólogo a la última página y nos ahorramos el buscarnos las 7 diferencias en el libro equivocado. Mi risa es puro nerviosismo cuando no quiero y me pongo alitas de pollo en el costillar.
Qué bonito esto de equivocarse. Después, digo, después será.
Ahora es un escalón más.
Qué dulce eres, me dices por cumplir, qué coñazo, no nos decimos por la misma razón.
Qué bonito esto de equivocarse. Después, digo, después será.
Ahora es un escalón más.
Qué dulce eres, me dices por cumplir, qué coñazo, no nos decimos por la misma razón.
6.11.14
Un muro en blanco para reinventarse, escenario nuevo a la escritura, al desgarro de palabras catastróficasfluídas que se aburren de esconderse tras la caja del bumbumaquemesalgo. Recuerdo gestos esporádicos y autocontrol al precipicio de ilusiones concebidas, también ese cartucho lleno de balas de esperanzadora esperanza -que te quiero verde-, que nunca termina de vaciarse. ¿De cuántas balas estamos formados? ¿Cuál es el número exacto? Debe de haber un
número exacto. Pero eso de las divisiones, que hay quien las gasta de golpe (balazón) y quien se niega a pampam a diestro y siniestro. Luego invierno en un solo día, época de los cuchillos. Desde dentro te abres el estómago en craaaagggccccc y das de primer plato tus tripas a los clientes del Tapeos Club.
También te creen jajajejejiji, ¡ai, descarada! y no es ni interés propioajeno ni tiempo de dar explicaciones y decir que cry a river de sonrisas e impertinencias.
-¿Dónde nos habéis metido?
-Donde queríais estar, ¿No?
-Ah. Sí, gracias. Pero sobra la misma falta de siempre.
número exacto. Pero eso de las divisiones, que hay quien las gasta de golpe (balazón) y quien se niega a pampam a diestro y siniestro. Luego invierno en un solo día, época de los cuchillos. Desde dentro te abres el estómago en craaaagggccccc y das de primer plato tus tripas a los clientes del Tapeos Club.
También te creen jajajejejiji, ¡ai, descarada! y no es ni interés propioajeno ni tiempo de dar explicaciones y decir que cry a river de sonrisas e impertinencias.
-¿Dónde nos habéis metido?
-Donde queríais estar, ¿No?
-Ah. Sí, gracias. Pero sobra la misma falta de siempre.
24.9.14
Vuelvo, vuelvo.
Estoy. He vuelto.
No Bea, tú nunca vuelves, tú siempre vas.
Pero aquí estoy, en la habitación a la que renuncié hace tantos años, en la habitación que cambié por una habitación en el piso superior, un cuarto que cambié más tarde por un cuarto en la ciudad, y más tarde, por último por otra habitación en un país extranjero.
Y ahora he vuelto a ella. A la primera. Mis peluches siguen aquí esperándome.
Que lo primero que he hecho ha sido subirme al tejado con el mismo miedo a ser juzgada como cuando era una niña. Lo primero que he hecho ha sido alejarme del mundo y ser más extranjera de lo que he sido en Irlanda. Recapitulemos.
Soy una mujer con un corazón roto. Nada más llegar a Irlanda mi niña de 6 años a la que cuidaba me lo dijo: "Beatrice, my mum and I are thinking that someone broked your feelings and your heart, and now you are here about that". Que eso te lo diga una niña de seis años -miento, entonces tenía 5- te hace darte cuenta de que es más cierto de lo que pensabas. Que tu mirada, tu forma de ser, tú, eres un corazón roto a cada paso que das. ¿Disfrutar de la experiencia? Millones.
Como quisiera ahora mismo a mi pequeña de 4 años abrazándome fuerte y diciéndome que me quiere, que nunca me vaya y la deje sola... rompo mi promesa. Tú que tan yo serás. Tú de quien tanto me compadezco. Cuatro años y tu futuro está marcado con una cruz de fuego en tu corazón por amar tan incondicionalmente.
El amor que un niño te da es el más real. Ellos no mienten si no les gustas. Si no les gustas no les gustas. Si te quieren, te quieren, No fingen que te quieren más de lo que lo hacen, porque no buscan más de tí que a ti misma. Y yo no sé. Mataría a todos los adultos del planeta por recobrar la inocencia.
No. No quiero dejaros pequeñas, perdonadme por esto.
He conocido a personas maravillosas, he intentado disfrutar del sexo fugazmente y he acabado siendo la mejor amiga de esa persona, apoyándola a volver con su anterior pareja e intentarlo, intentar que crea en lo que me ha matado, demostrándome una vez más que es imposible para mí el sexo sin ese componente afectivo tan grande que necesito.
Me he enamorado de amigas, de niños, de padres y de madres, de camareros y camareras mirando a la puerta, de ancianos buscando el infinito en el fondo de un vaso. Me he enamorado de mis 4 perros y mi gato, de las vacas y los caballos que me rodeaban, de la vida sin internet y móvil ilimitados, de los paseos en bicicleta que nunca sabes como pueden acabar sin tus frenos.
Volveré. Volveré.
¿Pero como hacer? ¿Cómo? ¿Cómo vivir allí sin mi independencia? ¿Cómo vivir sabiendo que una de las personas a las que más quieres en esta vida puede irse de este mundo pensando que no le quieres?
-No me quieres. No estás aquí. Me has olvidado.
-Está peor. Creo que está perdiendo algo la cabeza. Me pregunta siempre por ti. Se nota. Con 85 años la operación será complicada, pero la recuperación será lo peor. Que no es una tonteria, es un cáncer.
No dormía. Volvía al insomnio español, ese de las 4, de las 4.10, de las 4.47, de las 5.30, de las 6. Pesadillas. Angustia. Soledad. Miedo. Inseguridad. Hora de trabajar.
Todo lo haces mal, siempre todo lo haces mal Bea, siempre. Date un respiro mujer, eres humana.
-Vales mucho, no dejes que nadie pase nunca por encima de tí. Nunca. Deja de tragar y empieza a escupir.
Si escupo me hundo en mi salivazo hostias. Que mi religión son las personas por más que me cague en todo y deseara lo contrario.
Soy una extranjera. Siento a mareas y me seco en el trato. Cada paso lo doy con miedo a la decepción, a decepcionar, a caerme de nuevo.
Y yo me he caído tanto que hubiera deseado nunca levantarme. Y he perdido el miedo a ello.
-Eres la persona más feliz que conozco. Siempre con esa sonrisa.
-"Recomiendo a Beatriz para cualquier trabajo con su capacidad de adaptación a cualquier situación con una sonrisa en la boca y su amabilidad".
Que os jodan. Eso es lo que me mata. Pero lo que soy también. Jamás podría cambiarlo.
Que me jodan. Un mundo de un juguete. En fin. Eso es lo que tiene el soñar.
Me gusta caminar por la calle e imaginar los objetos inanimados recobrar vida, a las personas cruzándose y bailando, besándose, invitándome a un vuelo entre las nubes. Imagino, sueño, y luego nada. En serio, luego nada. Me gusta.
Y aquí estoy. Noticias. Nadie quería decirmelo. Todo el mundo te vio con ella a la semana de dejarlo, y nadie me lo quiso decir. Nadie. ¿Tanto, tanto sabíais de mi? ¿Y si me lo cruzo ahora? No, no estaba preparada para volver. Y joder, mierda. Que asco. Claro, son muchos años, el primero, todos lo sabéis, toda persona a la que he querido y me ha querido lo sabe. Y no queríais más de mi que lo mejor. Ignorancia en esos momentos. Frágil. Frágil. Me he desnudado sin quererlo, no recuerdo haberlo hecho, pero ahora todo el mundo sabe que me he andando sin andrajos en mi cuerpo por la calle y que me avergüenzo de ello. La vez que más he callado y parece que he estado gritando a voces. Hasta alguien con quien tenía un mal trato por decirlo de alguna manera dijo que le parecía un agravio ante mi persona. Pero nadie es nadie para juzgar a nadie. Y yo me retracto. Y te deseo que no te vaya bien porque tengo motivos, los demás que te dejen en paz, pero sabes que me merezco desearte lejos de mi vida para siempre. Y sabes que lo merezco.
Ahora aquí. De nuevo. Hay que tomarse las cosas con filosofia. Vas a salir, y vas a ser la misma chica feliz de entonces, no te va a dar miedo relacionarte con nadie. Si quieres callar callarás, si quieres quedarte en casa te quedarás, si quieres salir saldrás. Nadie va a ser superior a ti como tampoco inferior, vas a ser y punto. Sabrás tus limitaciones, tus puntos débiles, tus miedos, pero te acomodarás a ellos y no te afectará que la gente los perciba. Serás.
Já.
He vuelto. Quiero volver. Siempre querré volver.
¿Y si me hubiera arriesgado con él? ¿Y si de verdad me quería? ¿Y si hubiera renunciado a la gran X de mi vida por él? No, no, había un muro. Nunca sabrás. ¿Acaso querrías saberlo? Forzar no es lo tuyo y era forzar a cada segundo. Te forzabas por conocer algo que estaba fuera del alcance de tus manos, y corazón. ¡ES TU CULPA! ¡POR QUÉ NO ME RETUVISTE! ¿Por qué dejaste que ese hijo de puta me destrozara? Ahora a ver quien vuelve a creer. A ver quién.
Y tú de tan cerca y tan lejos que estabas ahí. Un par de correos electrónicos y no sabrás que he vuelto, y esta vez no me cruzaré contigo por Murcia.
Y esta vez se acabó el buscar y el encontrar. Esta vez vivo para mi, la que nunca ha sabido vivir sin.
Cásparas.
Que noche más rara, en casa antes de tiempo y en 6 horas echando currículums para intentar comerme las lentejas y dejar vacio el tarro.
No quiero caer de nuevo en mi abismo. Tuve tanto miedo.
No me dejes caer YO. Agárrate a tí YO. Aprende por tí YO. Espera de tí YO. Enamórate de tí YO.
Haz algo por tí y solo por tí YO. Empieza a pensar en tí YO.
Siento tanto que parece que no siento.
Y no, no soy feliz. Pero soy feliz. O algo.
Siempre todo acaba con un o algo.
Estoy. He vuelto.
No Bea, tú nunca vuelves, tú siempre vas.
Pero aquí estoy, en la habitación a la que renuncié hace tantos años, en la habitación que cambié por una habitación en el piso superior, un cuarto que cambié más tarde por un cuarto en la ciudad, y más tarde, por último por otra habitación en un país extranjero.
Y ahora he vuelto a ella. A la primera. Mis peluches siguen aquí esperándome.
Que lo primero que he hecho ha sido subirme al tejado con el mismo miedo a ser juzgada como cuando era una niña. Lo primero que he hecho ha sido alejarme del mundo y ser más extranjera de lo que he sido en Irlanda. Recapitulemos.
Soy una mujer con un corazón roto. Nada más llegar a Irlanda mi niña de 6 años a la que cuidaba me lo dijo: "Beatrice, my mum and I are thinking that someone broked your feelings and your heart, and now you are here about that". Que eso te lo diga una niña de seis años -miento, entonces tenía 5- te hace darte cuenta de que es más cierto de lo que pensabas. Que tu mirada, tu forma de ser, tú, eres un corazón roto a cada paso que das. ¿Disfrutar de la experiencia? Millones.
Como quisiera ahora mismo a mi pequeña de 4 años abrazándome fuerte y diciéndome que me quiere, que nunca me vaya y la deje sola... rompo mi promesa. Tú que tan yo serás. Tú de quien tanto me compadezco. Cuatro años y tu futuro está marcado con una cruz de fuego en tu corazón por amar tan incondicionalmente.
El amor que un niño te da es el más real. Ellos no mienten si no les gustas. Si no les gustas no les gustas. Si te quieren, te quieren, No fingen que te quieren más de lo que lo hacen, porque no buscan más de tí que a ti misma. Y yo no sé. Mataría a todos los adultos del planeta por recobrar la inocencia.
No. No quiero dejaros pequeñas, perdonadme por esto.
He conocido a personas maravillosas, he intentado disfrutar del sexo fugazmente y he acabado siendo la mejor amiga de esa persona, apoyándola a volver con su anterior pareja e intentarlo, intentar que crea en lo que me ha matado, demostrándome una vez más que es imposible para mí el sexo sin ese componente afectivo tan grande que necesito.
Me he enamorado de amigas, de niños, de padres y de madres, de camareros y camareras mirando a la puerta, de ancianos buscando el infinito en el fondo de un vaso. Me he enamorado de mis 4 perros y mi gato, de las vacas y los caballos que me rodeaban, de la vida sin internet y móvil ilimitados, de los paseos en bicicleta que nunca sabes como pueden acabar sin tus frenos.
Volveré. Volveré.
¿Pero como hacer? ¿Cómo? ¿Cómo vivir allí sin mi independencia? ¿Cómo vivir sabiendo que una de las personas a las que más quieres en esta vida puede irse de este mundo pensando que no le quieres?
-No me quieres. No estás aquí. Me has olvidado.
-Está peor. Creo que está perdiendo algo la cabeza. Me pregunta siempre por ti. Se nota. Con 85 años la operación será complicada, pero la recuperación será lo peor. Que no es una tonteria, es un cáncer.
No dormía. Volvía al insomnio español, ese de las 4, de las 4.10, de las 4.47, de las 5.30, de las 6. Pesadillas. Angustia. Soledad. Miedo. Inseguridad. Hora de trabajar.
Todo lo haces mal, siempre todo lo haces mal Bea, siempre. Date un respiro mujer, eres humana.
-Vales mucho, no dejes que nadie pase nunca por encima de tí. Nunca. Deja de tragar y empieza a escupir.
Si escupo me hundo en mi salivazo hostias. Que mi religión son las personas por más que me cague en todo y deseara lo contrario.
Soy una extranjera. Siento a mareas y me seco en el trato. Cada paso lo doy con miedo a la decepción, a decepcionar, a caerme de nuevo.
Y yo me he caído tanto que hubiera deseado nunca levantarme. Y he perdido el miedo a ello.
-Eres la persona más feliz que conozco. Siempre con esa sonrisa.
-"Recomiendo a Beatriz para cualquier trabajo con su capacidad de adaptación a cualquier situación con una sonrisa en la boca y su amabilidad".
Que os jodan. Eso es lo que me mata. Pero lo que soy también. Jamás podría cambiarlo.
Que me jodan. Un mundo de un juguete. En fin. Eso es lo que tiene el soñar.
Me gusta caminar por la calle e imaginar los objetos inanimados recobrar vida, a las personas cruzándose y bailando, besándose, invitándome a un vuelo entre las nubes. Imagino, sueño, y luego nada. En serio, luego nada. Me gusta.
Y aquí estoy. Noticias. Nadie quería decirmelo. Todo el mundo te vio con ella a la semana de dejarlo, y nadie me lo quiso decir. Nadie. ¿Tanto, tanto sabíais de mi? ¿Y si me lo cruzo ahora? No, no estaba preparada para volver. Y joder, mierda. Que asco. Claro, son muchos años, el primero, todos lo sabéis, toda persona a la que he querido y me ha querido lo sabe. Y no queríais más de mi que lo mejor. Ignorancia en esos momentos. Frágil. Frágil. Me he desnudado sin quererlo, no recuerdo haberlo hecho, pero ahora todo el mundo sabe que me he andando sin andrajos en mi cuerpo por la calle y que me avergüenzo de ello. La vez que más he callado y parece que he estado gritando a voces. Hasta alguien con quien tenía un mal trato por decirlo de alguna manera dijo que le parecía un agravio ante mi persona. Pero nadie es nadie para juzgar a nadie. Y yo me retracto. Y te deseo que no te vaya bien porque tengo motivos, los demás que te dejen en paz, pero sabes que me merezco desearte lejos de mi vida para siempre. Y sabes que lo merezco.
Ahora aquí. De nuevo. Hay que tomarse las cosas con filosofia. Vas a salir, y vas a ser la misma chica feliz de entonces, no te va a dar miedo relacionarte con nadie. Si quieres callar callarás, si quieres quedarte en casa te quedarás, si quieres salir saldrás. Nadie va a ser superior a ti como tampoco inferior, vas a ser y punto. Sabrás tus limitaciones, tus puntos débiles, tus miedos, pero te acomodarás a ellos y no te afectará que la gente los perciba. Serás.
Já.
He vuelto. Quiero volver. Siempre querré volver.
¿Y si me hubiera arriesgado con él? ¿Y si de verdad me quería? ¿Y si hubiera renunciado a la gran X de mi vida por él? No, no, había un muro. Nunca sabrás. ¿Acaso querrías saberlo? Forzar no es lo tuyo y era forzar a cada segundo. Te forzabas por conocer algo que estaba fuera del alcance de tus manos, y corazón. ¡ES TU CULPA! ¡POR QUÉ NO ME RETUVISTE! ¿Por qué dejaste que ese hijo de puta me destrozara? Ahora a ver quien vuelve a creer. A ver quién.
Y tú de tan cerca y tan lejos que estabas ahí. Un par de correos electrónicos y no sabrás que he vuelto, y esta vez no me cruzaré contigo por Murcia.
Y esta vez se acabó el buscar y el encontrar. Esta vez vivo para mi, la que nunca ha sabido vivir sin.
Cásparas.
Que noche más rara, en casa antes de tiempo y en 6 horas echando currículums para intentar comerme las lentejas y dejar vacio el tarro.
No quiero caer de nuevo en mi abismo. Tuve tanto miedo.
No me dejes caer YO. Agárrate a tí YO. Aprende por tí YO. Espera de tí YO. Enamórate de tí YO.
Haz algo por tí y solo por tí YO. Empieza a pensar en tí YO.
Siento tanto que parece que no siento.
Y no, no soy feliz. Pero soy feliz. O algo.
Siempre todo acaba con un o algo.
26.8.14
Pues sí, te vas a acordar de mí.
Lo quieras o no seremos un sueño destruido por el que yo luché y tú temblaste.
Un sueño que quizás construí yo sola pero en el que tú habitaste desorientado y con una sonrisa en tu boca y una erección en tu pantalón. Que te caías y te encantaba que yo estuviera debajo para soportar todo tu peso y tu rabia desembocándose en mi vientre. Y sí, te vas a acordar de mí porque te fuiste muerto de miedo por perderme y me perdiste. Porque estás a tal distancia de mis tobillos que ni te crees que pudieras tener la oportunidad de besarlos en algún momento de tu vida. Y yo sonrío con esa típica mueca de quien lo sabe todo viéndote marchar a tí y a todo lo que un día construí a tu alrededor. Las casas que se construyen a distancia y dentro de la ilusión, fuera de toda racionalidad ,son casas que hasta la hormiga que se posaba en el lomo del lobo del cuento de los tres cerditos podría derrumbar con un estornudo. Y yo me alegro de haberte tenido después de tantos sueños que forjé desde la adolescencia, para poder dar el paso que suplanta a ese amor adolescente por el amor real y la dignidad propia.
Cariño, eres un gilipoyas integral, y te dejé pasar sobre mí tantas veces en tan poco tiempo que me alegro de que hayas ido, te mando un escupitajo para que te salves un poco de toda la mierda que cagas y rodea a los demás. Ojalá no seas tú, y que los sueños que tantas veces pedí a las estrellas fugaces durante tantos años los recoja un tio con un poco más de cabecita que tú.
Muacs.
6.8.14
Advertencia.
En realidad no soy esto. Solo para que lo sepáis.
Solo soy una parte valiente. O acojonada. O algo.
Tampoco escribo. Solo escribo. Así que dejarse los juicios para quien lo haga.
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